HSBC ha lanzado una señal inequívoca sobre el futuro de Intel: cree que la acción puede duplicar su valor en bolsa en los próximos meses. El banco británico acaba de duplicar su precio objetivo sobre el fabricante de semiconductores, una llamada de atención para los inversores que han visto caer las acciones un 30% en lo que va de año.
HSBC fija un nuevo techo para Intel
La nota de análisis de HSBC, a la que ha tenido acceso esta redacción, eleva el precio objetivo de Intel (INTC) de 20 a 40 dólares por acción. Supone un potencial de revalorización cercano al 100% respecto a los niveles en los que cotiza actualmente, en torno a los 20 dólares. La entidad mantiene la recomendación de compra, confiando en que lo peor ya ha pasado para el valor.
La acción de Intel acumula una caída del 30% en 2026, lastrada por los retrasos en su hoja de ruta de fabricación y la pérdida de cuota frente a AMD y NVIDIA. Sin embargo, HSBC ve en los niveles actuales una oportunidad de entrada que no se repetirá.
“El mercado está descontando un escenario demasiado pesimista”, resume la nota. El banco cita tres catalizadores que podrían cambiar la percepción en los próximos trimestres: la maduración del negocio de fundición, el despliegue de nuevos chips para inteligencia artificial y la normalización de inventarios en el sector de PC.
Los argumentos del banco: fundición y oportunidad en IA
El primer pilar es la estrategia de fundición. Intel quiere competir con TSMC y Samsung fabricando chips para terceros. Aunque los resultados aún no se reflejan en los ingresos, HSBC estima que la capacidad instalada en Arizona y Ohio comenzará a generar pedidos relevantes a partir del segundo semestre de 2026.
En el ámbito de la inteligencia artificial, el banco destaca que Intel tiene la cartera de productos más diversificada de la industria: CPU, GPU y aceleradores dedicados. La llegada de los procesadores Gaudi 3 y la familia Falcon Shores aspira a capturar parte del pastel de los centros de datos, hoy dominado por las GPU de NVIDIA.
El giro hacia la fundición y la inteligencia artificial puede cambiar la narrativa de Intel en 18 meses, pero necesita ejecutar sin errores.
Valoraciones deprimidas y un argumento de compra
Con un PER estimado por debajo de 15 veces para 2027 y un valor en libros que apenas descuenta la mitad de sus activos de fabricación, Intel cotiza a múltiplos de reestructuración. HSBC subraya que el valor está en niveles no vistos desde 2012, un suelo que solo se ha perforado en crisis extremas.
Personalmente, creo que la tesis de HSBC tiene sentido si el mercado empieza a premiar la visibilidad de los contratos de fundición. El riesgo principal es que la transición consuma más capital del previsto, obligando a nuevas rondas de financiación. Es un trade de paciencia: no es para inversores que busquen resultados inmediatos, pero el binomio riesgo-recompensa empieza a inclinarse a favor de los compradores.




