Un estudio revela el mejor alimento para mejorar la calidad del esperma y cuáles lo empeoran

Investigadores de la URV han cruzado dieta y seminogramas de 222 hombres sanos para aislar qué comidas mejoran —y cuáles arruinan— la fertilidad masculina. Los resultados, publicados en Andrology, son más contundentes de lo que imaginabas.

Los frutos secos vuelven a situarse en el centro de la conversación sobre salud reproductiva, y esta vez con datos de peso publicados en una revista científica internacional. Un equipo de la Universitat Rovira i Virgili ha comprobado que comer un puñado al día se traduce en espermatozoides más numerosos y más móviles, mientras que sustituir esa ración por ultraprocesados tiene el efecto contrario.

La investigación no es un estudio menor: analizó a 222 hombres sanos de entre 18 y 40 años reclutados en España entre 2021 y 2024. Es, según sus propios autores, la mayor cohorte de este tipo centrada en hombres sin problemas de fertilidad conocidos, lo que le da un valor añadido frente a trabajos anteriores.

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El alimento que marca la diferencia en la calidad del esperma

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El hallazgo central es sencillo de aplicar: quienes tomaban al menos siete raciones semanales de frutos secos —el equivalente a unos 30 gramos diarios, más o menos un puñado— presentaban una concentración espermática significativamente más alta que quienes apenas los incluían en su dieta. La diferencia se notaba también en el recuento total de espermatozoides, uno de los parámetros que más pesan en un seminograma.

Pero el dato que más ha llamado la atención de los especialistas es otro: los hombres con mayor consumo mostraban un 75% menos de probabilidades de sufrir problemas de movilidad espermática y un 69% menos de riesgo de presentar alguna alteración general en el seminograma. Son cifras que, según los propios investigadores, sitúan a la alimentación como un factor de peso real en la fertilidad masculina.

Por qué las nueces y compañía son claves en la dieta reproductiva

Los frutos secos concentran grasas saludables, zinc, selenio y ácidos grasos omega-3, nutrientes que la ciencia lleva años relacionando con una mejor producción espermática. En concreto, las nueces aportan un perfil de omega-3 poco habitual entre los alimentos vegetales, algo que según los autores del estudio podría explicar parte del efecto protector observado en los seminogramas.

No se trata de un hallazgo aislado: estudios previos del mismo equipo, publicados en revistas como Nutrients, ya habían apuntado en la misma dirección con muestras más pequeñas. La diferencia ahora es la escala y el rigor de la cohorte analizada, lo que da más solidez a la recomendación.

El otro lado de la moneda: lo que empeora tu seminograma

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La parte menos amable del estudio llega cuando se analiza qué ocurre al invertir el patrón. Los investigadores comprobaron que sustituir una ración diaria de frutos secos por alimentos ultraprocesados —patatas fritas, bollería industrial, snacks salados— se asociaba con una reducción notable del recuento espermático. El efecto era más marcado en concentración y número total de espermatozoides.

Este dato refuerza una idea que ya venía sonando en la literatura científica sobre fertilidad: no es solo lo que se añade a la dieta, sino también lo que se deja de comer para hacerle sitio a un ultraprocesado. La sustitución, más que la ausencia total del alimento, parece ser el verdadero punto de inflexión.

Cómo interpretar estos resultados sin sacar conclusiones precipitadas

Conviene ser prudente con el alcance real del estudio. Se trata de un diseño transversal, es decir, fotografía un momento concreto y no puede demostrar causalidad estricta entre dieta y fertilidad. Los propios autores insisten en que hacen falta más ensayos para confirmar los mecanismos biológicos exactos detrás de esta asociación.

Aun así, el equipo liderado por Estefania Dávila-Córdova y dirigido por Nancy Babio y Albert Salas-Huetos subraya que los resultados son consistentes con investigaciones anteriores. La infertilidad afecta a una de cada seis personas en edad reproductiva según la OMS, y en torno a la mitad de los casos existe un componente masculino implicado.

Qué cantidad es la recomendada

Los investigadores hablan de siete raciones semanales, es decir, una ración diaria de unos 30 gramos —aproximadamente un puñado cerrado de la mano—. No se trata de dosis extremas ni de suplementos, sino de un hábito perfectamente integrable en cualquier dieta mediterránea estándar.

Qué tipo de frutos secos funcionan mejor

El estudio no distingue de forma aislada entre variedades, pero trabajos previos del mismo grupo apuntan a que nueces, almendras y avellanas combinadas aportan el perfil nutricional más completo, especialmente por su aporte de omega-3 y antioxidantes.

Qué viene ahora en la investigación sobre dieta y fertilidad

El proyecto internacional Led-Fertyl, del que forma parte este estudio, seguirá ampliando la muestra en los próximos años para intentar establecer relaciones causales más sólidas entre alimentación y salud reproductiva masculina. Los expertos confían en que próximos ensayos controlados puedan confirmar si el efecto observado se mantiene al intervenir directamente sobre la dieta de los participantes.

Mientras tanto, la recomendación práctica es tan sencilla como razonable: incorporar un puñado diario de frutos secos y reducir el hueco que ocupan los ultraprocesados en la despensa. No hace falta esperar a la próxima publicación científica para empezar a aplicar un cambio que, a día de hoy, ya cuenta con respaldo en una de las cohortes más amplias jamás estudiadas en España.


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