Valencia ha activado diez nuevos radares de velocidad itinerantes en algunas de las principales avenidas de la ciudad. El Ayuntamiento ha puesto en marcha un sistema de control que utiliza un único cinemómetro que se desplaza periódicamente entre diez cabinas. Los dispositivos ya están sancionando los excesos de velocidad con multas que oscilan entre los 100 y los 600 euros, más la detracción de puntos del carnet.
La medida, incluida en el Plan Vector 2026-2030, busca reducir la siniestralidad en la capital valenciana tras constatar que algunos de los radares más activos de España ya se localizan en la provincia. A diferencia de los radares fijos convencionales, aquí no hay un cinemómetro en cada cabina: un único radar se irá rotando de forma periódica entre los diez puntos, de modo que los conductores no sabrán cuál está operativo en cada momento.
Diez cabinas, un radar: así funciona el nuevo sistema
El Ayuntamiento de Valencia, a través de la Concejalía de Movilidad y la Policía Local, ha seleccionado diez ubicaciones en grandes arterias urbanas. Todas las cabinas están señalizadas e incluyen paneles informativos que indican la velocidad a la que se circula, pero solo una parte alberga el radar real en cada periodo.
Este sistema obliga a los conductores a mantener la velocidad adecuada durante todo el recorrido, porque no saben si la cabina que se aproxima es la que está operativa. La filosofía es clara: que se respeten los 50 km/h de forma continuada y no solo al pasar bajo el dispositivo.
El conductor no sabrá qué cabina alberga el radar en cada momento, lo que obliga a respetar el límite de 50 km/h en todo el recorrido.
Según fuentes municipales, la iniciativa responde a un criterio preventivo y no recaudatorio. Los emplazamientos han sido elegidos tras detectar en ellos un mayor riesgo de accidentes o una frecuencia elevada de excesos de velocidad.
Dónde están situadas las diez cabinas
Las cabinas se han instalado en los siguientes puntos, considerados estratégicos por el volumen de tráfico diario y los incidentes registrados:
- Avenida de los Hermanos Machado, a la altura del cruce con Vicente Canet.
- Avenida de los Hermanos Machado, junto al cruce con Sant Josep Artesà.
- Avenida del Maestro Rodrigo, número 84.
- Avenida Pío XII, número 51.
- Avenida del Cid, número 61.
- Camí Nou de Picanya, número 49.
- Avenida de Fernando Abril Martorell, en la intersección con Malilla.
- Avenida López Piñero.
- Avenida de Antonio Ferrandis, junto al cruce con Pou Aparisi.
- Avenida de los Naranjos, número 8.
Se trata de vías de doble sentido con un límite general de velocidad de 50 km/h y un flujo constante de vehículos, por lo que cualquier despiste puede traducirse en una sanción.
Cuándo comienzan a multar y qué sanciones conllevan
Los radares ya están activos y sancionando desde principios de julio de 2026. Las multas por exceso de velocidad en vías urbanas están reguladas por la Ley de Tráfico y se estructuran en función del exceso:
- Exceder hasta 20 km/h: 100 euros y 0 puntos.
- Exceder entre 21 y 30 km/h: 300 euros y 2 puntos.
- Exceder entre 31 y 40 km/h: 400 euros y 4 puntos.
- Exceder entre 41 y 50 km/h: 500 euros y 6 puntos.
- Exceder en más de 50 km/h: 600 euros y 6 puntos.
Como novedad relevante, el radar itinerante no fotografía un exceso puntual; registra la velocidad del vehículo al paso por la cabina y, al rotar, impide que el conductor sepa de antemano qué dispositivo es el «activo».
Plan Vector 2026-2030: el Ayuntamiento busca reducir la siniestralidad a la mitad
El despliegue de estos diez radares forma parte del Plan Vector 2026-2030, la hoja de ruta municipal con la que el consistorio valenciano aspira a recortar un 50 % las víctimas mortales y los heridos graves en accidentes de tráfico dentro del casco urbano.
Este programa va más allá del control de la velocidad: incluye campañas específicas para vigilar el uso del móvil al volante, detectar conductores bajo los efectos del alcohol o las drogas y verificar que los vehículos tengan la ITV en regla. La lógica es integral: reducir la siniestralidad atacando todos los factores de riesgo simultáneamente.
No obstante, cabe recordar que la provincia de Valencia ya concentra dos de los radares más activos de España. En 2025, los cinemómetros de la A-7 a la altura de Paterna y de la AP-7 en l’Alcora lideraron el ranking de multas de la DGT, con más de 90.000 sanciones solo en el primero. La ciudad ahora quiere trasladar ese control al interior de sus calles, pero con un modelo rotatorio que impida que el conductor se aprenda la ubicación y levante el pie solo delante de ella.
En mi opinión, esta fórmula tiene un punto acertado: persigue el respeto continuo de la velocidad y no solo el «efecto semáforo» frente a la cabina. Sin embargo, habrá que ver si el hecho de que solo un radar se mueva entre diez cabinas es suficiente para crear la percepción de vigilancia permanente o si, pasado un tiempo, los conductores identifican los patrones de rotación. Por lo demás, cifrar la medida en términos de seguridad vial y no de recaudación es coherente si las cabinas están debidamente señalizadas, tal y como parece que ocurre.
Lo que sí puede hacer el conductor desde ya: respetar los 50 km/h en todas las avenidas citadas, revisar el saldo de puntos en la sede electrónica de la DGT antes de arriesgarse y, sobre todo, no fiarse de que «esta cabina no es la activa».
🚨 Ficha de la Normativa
- Infracción / Novedad: Superar los 50 km/h en las vías urbanas donde se ubican los nuevos radares itinerantes de Valencia.
- Sanción económica: Entre 100 y 600 euros, dependiendo del exceso de velocidad.
- Puntos del carnet: De 0 a 6 puntos.
- Entrada en vigor: Ya están activos y multando desde principios de julio de 2026.




