BME Scaleup: dos años de sequía en salidas a bolsa de tecnológicas

De las 47 compañías que cotizan en el mercado alternativo de BME, 44 son socimis. La CNMV reconoce que la plataforma no ha cumplido su objetivo de atraer empresas tecnológicas en crecimiento.

El mercado BME Scaleup, lanzado por Bolsas y Mercados Españoles (BME) en 2022 con el firme propósito de facilitar la salida a bolsa de empresas tecnológicas en crecimiento, ha cumplido dos años con un balance descorazonador: de las 47 compañías que cotizan, 44 son socimis (sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria). Tan solo dos firmas tecnológicas —Better Consultants y Grandvoyage— y una empresa de construcción completan un ecosistema que nació para ser el semillero de las scale-ups españolas.

Un mercado dominado por las socimis: el dato que explica el fracaso

La fotografía del Scaleup es inequívoca. La inmensa mayoría de las cotizadas son vehículos inmobiliarios que encontraron en este mercado alternativo una vía más barata y sencilla que el BME Growth para operar en bolsa sin recurrir al Euronext Access francés. La sequía de tecnológicas es tal que la catalana ByteTravel —recién graduada al BME Growth— se ha convertido en uno de los pocos ejemplos de éxito, tras dos años de travesía en este desierto de liquidez.

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Los números del fracaso hablan solos:

Tipo de compañíaNúmero de cotizadasPorcentaje del total
Socimis inmobiliarias4493,6%
Empresas tecnológicas24,3%
Otros (construcción)12,1%

Ni siquiera la agilidad regulatoria que prometía el mercado —requisitos más laxos y costes reducidos frente al BME Growth— ha logrado seducir a las startups con vocación bursátil. Apenas un goteo que deja la plataforma en tierra de nadie.

Falta de cultura bursátil y competencia del capital riesgo: las razones de la CNMV y BME

El presidente de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Carlos San Basilio, fue contundente hace unas semanas al admitir el fiasco: «la plataforma no ha cumplido con este objetivo, tenemos que seguir revisando los mecanismos para que las pymes accedan a los mercados de valores», declaró durante unas jornadas de la APIE en Santander.

La CNMV admite el fiasco: «la plataforma no ha cumplido con este objetivo, tenemos que seguir revisando los mecanismos para que las pymes accedan a los mercados de valores».

En BME, no obstante, defienden la utilidad del mercado. Jesús González, director gerente de BME Growth y BME Scaleup, pone en valor que al menos se ha conseguido retener a las socimis en España: «hemos logrado mantenerlas en casa y eso es bueno para nuestra economía». También advierte que «hay un perjuicio que ha generalizado la idea de que cotizar es caro y complejo, y no es así».

Jaume Puig, director general de GVC Gaesco, apunta al verdadero competidor: «las scale-ups han seguido encontrando más atractiva la dinámica de los fondos de capital riesgo y private equity». A su juicio, el deber de transparencia que exigen los mercados cotizados también ha sido un factor disuasorio para un sector que prefiere la discreción de las rondas privadas.

Desde BME añaden que la volatilidad y la falta de confianza en los mercados durante los últimos tres años han frenado las salidas a bolsa en toda Europa. González recuerda que índices como Euronext Access o el Aquis Exchange británico sufren idéntica sequía, lo que relativiza el caso español aunque no lo resuelve.

Qué necesita el Scaleup para atraer tecnología: incentivos fiscales y rating de startups

La receta que defiende BME es doble. Por un lado, reclama una revisión de la Ley Startup para equiparar los incentivos fiscales de los inversores bursátiles con los que tienen quienes apuestan por vehículos de capital riesgo. «Es un sinsentido que solo tengan beneficios fiscales si invierten en fondos, y no cuando las empresas salen a bolsa», protesta González.

Por otro, la CNMV propone crear un sistema de rating específico para scale-ups que mida su estado real y dé confort a los inversores. San Basilio confirmó que ya existen grupos de trabajo con distintos agentes implicados para abordar el problema de la escasa salida a bolsa de las pymes, aunque sin plazos concretos.

El desafío es complejo. Mientras la cultura del capital riesgo siga ofreciendo financiación abundante sin las obligaciones de transparencia que impone el parqué, el BME Scaleup corre el riesgo de convertirse en un mercado de socimis con apenas vocación tecnológica.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: Los próximos grupos de trabajo de la CNMV y cualquier modificación de la Ley Startup que equipare los incentivos fiscales para inversores en sociedades cotizadas.
  • Reacción del valor: El mercado ya descuenta esta atonía; un primer fichaje tecnológico relevante podría catalizar un efecto llamada que revalorice a las pocas cotizadas del Scaleup.
  • Precedente sectorial: La sequía de OPVs tecnológicas no es exclusiva de España: mercados como Euronext Access sufren la misma competencia del capital riesgo, lo que apunta a que la solución requiere un giro regulatorio paneuropeo.

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