Ibex 35: caída semanal del 2,3% a la espera de los resultados empresariales

La bolsa española rebotó un 0,32% el viernes gracias a las acereras, pero acumula una pérdida semanal significativa. Los inversores centran ya toda su atención en la temporada de resultados que arranca la próxima semana.

El Ibex 35 maquilló este viernes su caída semanal del 2,3% con un rebote del 0,32%, hasta los 19.384 puntos, lejos de los 19.852 con que cerró el pasado viernes, según los datos oficiales de Bolsas y Mercados Españoles. La sesión sirvió como noche de guardia: los inversores ya no miran con tanta intensidad al petróleo o a la geopolítica, sino al inminente arranque de la temporada de resultados que empieza la semana que viene.

La temporada de resultados, el único foco

Con la tensión en el estrecho de Ormuz aún presente pero sin noticias nuevas, la renta variable española se aferra a las cuentas corporativas como próximo catalizador. El retraso forzoso de los resultados de TSMC por el tifón en Taiwán y el exitoso debut de SK Hynix en Wall Street (sus ADR se dispararon un 14%) han desviado momentáneamente la atención de los semiconductores. Pero el martes que viene, los grandes bancos estadounidenses —JPMorgan, Wells Fargo y Citigroup— darán el pistoletazo de salida a una temporada que determinará si el rally bursátil tiene piernas o si las caídas de esta semana son solo un anticipo de una corrección más profunda.

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En España, la jornada del viernes sirvió para comprobar que el dinero sigue entrando en valores cíclicos que venían castigados. La mejora de perspectiva de JPMorgan sobre el sector del acero disparó a ArcelorMittal (que ganó un 6,2%) y a Acerinox (que sumó un 3%). “El respaldo de los analistas da un balón de oxígeno a valores que arrastraban caídas”, comentan desde una mesa de intermediación.

El sector aéreo también se apuntó al rebote: IAG subió un 1,5% apoyada en la contención del precio del crudo y en el interés de los fondos por easyJet, una señal de que el capital institucional sigue viendo valor en las aerolíneas europeas. Las telecos del Ibex, por su parte, se contagiaron del rally de Vodafone, que saltó un 12,6% en Londres tras la entrada del multimillonario francés Xavier Niel en su capital con una prima atractiva. Cellnex se anotó un 1,9% y Telefónica un 1,4%.

En el capítulo de descensos, el farolillo rojo fue para Indra, que cedió un 4,3% después de que UBS recortara su precio objetivo en plena corrección del sector de Defensa. La empresa acumula ya un descenso del 8% en lo que va de julio, un recordatorio de que incluso los valores más favorecidos por la geopolítica sufren cuando el mercado reevalúa sus múltiplos.

La subida de las acereras y la entrada de Niel en Vodafone son señales de que el dinero inteligente sigue viendo oportunidades en sectores castigados, a la espera de que los resultados validen sus apuestas.

Europa y otros activos: tregua sin convicción

El resto de las plazas europeas apenas se movieron. El Dax alemán cedió un 0,13% y el Stoxx 600 cerró plano en 641 puntos, en línea con un mercado que prefiere esperar acontecimientos. Fuera del Ibex, las acereras europeas como Salzgitter (+7%) y Voestalpine (+7%) replicaron la euforia del sector, mientras que Vodafone acaparó todos los titulares con su subida del 12,6%.

En el mercado de deuda, la contención del petróleo encontró eco en los bonos. El bund alemán bajó del 3,05%, y el bono español a diez años se acercó al 3,50%. El interés del Treasury estadounidense a diez años se mantuvo en el entorno del 4,50%, reflejando una leve distensión. El euro repitió en los 1,14 dólares, favorecido por un dólar que no termina de despegar.

El bitcoin amplió su rebote desde mínimos anuales y alcanzó los 64.000 dólares, mientras que el oro, sorprendentemente, no logró beneficiarse de la tregua del dólar y cayó ligeramente hasta los 4.100 dólares la onza.

Análisis: La calma no es garantía de suelo firme

Al cierre de una semana de pérdidas, el mensaje del mercado es claro: los inversores han decidido hacer una pausa y centrarse en fundamentales. Sin embargo, esta tregua se sostiene con alfileres. El Brent sigue coqueteando con los 76 dólares, cualquier repunte de la tensión en Ormuz podría reavivar el pesimismo, y la temporada de resultados que empieza el martes no tiene margen para defraudar.

Creo que el Ibex 35 ha descontado parte del riesgo geopolítico, pero aún no ha interiorizado la posibilidad de unos resultados empresariales decepcionantes. Si el martes los grandes bancos estadounidenses muestran deterioro en la calidad crediticia o rebajan sus previsiones, el castigo a las entidades españolas —que han liderado el rebote reciente— podría ser severo. Las acereras, cuyo rebote de hoy es más un respiro que una recuperación, necesitarán que los resultados confirmen que la demanda de acero sigue sólida en un entorno de desaceleración global.

En definitiva, el mercado ha elegido un compás de espera, pero las incógnitas no han desaparecido. La próxima semana será un test de resistencia para las valoraciones actuales, y no todos los valores saldrán indemnes. La caída del 2,3% semanal del Ibex, aunque maquillada, es un aviso que conviene no ignorar.


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