El Banco de España ha concedido en lo que va de julio tres licencias de entidad de pago a otras tantas plataformas de criptomonedas, todas ellas ya reguladas bajo el paraguas de MiCA. Bit2Me, Crossmint y Minos podrán a partir de ahora operar con stablecoins (monedas estables ancladas al euro o al dólar) de forma totalmente legal y supervisada. Un movimiento que, en la práctica, equipara sus servicios de pagos a los de cualquier entidad financiera tradicional.
Obtener esta autorización no ha sido un mero trámite. La normativa europea exige que, para ofrecer servicios de pago con tokens de dinero electrónico (EMT), las plataformas cuenten con dos licencias diferenciadas: la de MiCA, que regula los criptoactivos, y la PSD2, que habilita para operar como entidad de pago. Hasta ahora, ninguna compañía en Europa había conseguido combinar ambas.
El siguiente escalón regulatorio tras MiCA
Según la consultora finReg360, al menos cinco plataformas habían solicitado la licencia de pagos en España. De ellas, tres han recibido ya el visto bueno del supervisor bancario: Bit2Me, Crossmint y Minos. Quedan otras dos pendientes, cuyos nombres no han trascendido.
La autorización permite a estas firmas procesar pagos transfronterizos con stablecoins de manera instantánea y a coste mínimo. Para las empresas, supone la posibilidad de liquidar facturas internacionales o cobrar a clientes a través de pasarelas que convierten cripto en euros sin fricciones. Para los particulares, abre la puerta al envío de remesas con tarifas muy inferiores a las de la banca tradicional.
“Aspiramos a que la entidad en España sea el centro regulatorio desde el que Crossmint opere en toda la UE, apoyándonos en el marco de pasaporte comunitario”, explica Miguel A. Zapatero, director general de Crossmint en España. La combinación de un supervisor bancario (Banco de España) y uno de mercados (CNMV) proporciona una base jurídica sólida para construir infraestructura financiera cripto de nivel institucional.
Bit2Me, pionera en aunar licencias
La española Bit2Me fue la primera en lograr la licencia de pagos y, según la compañía, se convierte en la primera empresa de Europa en contar con MiCA y PSD2. Un hito que su director de cumplimiento, Joao Augusto Teixeira, califica como “la validación definitiva de nuestra estrategia basada en la máxima regulación, la transparencia y el cumplimiento normativo”.
Bit2Me ya poseía la licencia de la CNMV para actuar como Agencia de Valores tokenizados. Con ambas autorizaciones, la plataforma podrá cubrir todo el ciclo de vida de una inversión: desde la emisión en el mercado primario, pasando por la custodia y negociación en el secundario, hasta la liquidación con stablecoins reguladas. Un ecosistema sin precedentes en España.
La combinación de licencias de pagos y MiCA convierte a las plataformas cripto en entidades financieras de pleno derecho, con los mismos estándares de supervisión que un banco.
Regulación que equipara cripto y banca
El paso dado por el Banco de España no es un hecho aislado. Supone la culminación de un proceso normativo que arrancó en 2020 con la propuesta de MiCA y que busca dotar al ecosistema cripto de la misma seguridad jurídica que la banca tradicional. La pregunta que sobrevuela es si esta doble licencia —MiCA más PSD2— añade capas innecesarias o si, por el contrario, construye una arquitectura más robusta.
Alfonso Ayuso, CEO de Minos, opina que “la licencia MiCA debería haber sido suficiente, porque una stablecoin se transfiere técnicamente igual que una cripto”. Sin embargo, el supervisor entiende que un token de dinero electrónico conlleva un riesgo sistémico distinto, al estar vinculado a una divisa fiduciaria. De ahí la exigencia adicional.
Desde la redacción de Merca2.es creemos que este enfoque dual puede frenar la expansión de nuevos actores si los costes regulatorios se disparan. Pero, al mismo tiempo, ofrece a los usuarios una protección hasta ahora inexistente en el mundo cripto. Lo que está claro es que, con estas tres licencias, España se sitúa en la vanguardia de la regulación de pagos con stablecoins en Europa. Un terreno que otros países comunitarios aún están explorando.
Para los inversores, la noticia tiene una lectura doble: por un lado, confirma que las criptomonedas avanzan hacia su integración en el sistema financiero formal; por otro, avisa de que la ventana para operar al margen de la regulación se cierra cada vez más rápido.
El Salvaje Oeste, ya no tanto.




