Telefónica prepara un recorte de 1.000 empleos en su filial alemana para ganar eficiencia

La filial alemana del grupo, que opera bajo la marca O2, negocia salidas voluntarias con los representantes de los trabajadores. El movimiento responde a la caída de facturación y EBITDA tras la migración de 12 millones de líneas de 1&1 a Vodafone.

Telefónica prepara un recorte de 1.000 puestos de trabajo en su filial alemana, Telefónica Deutschland, que opera bajo la marca O2, con el fin de ganar eficiencia operativa y adaptar su estructura de costes a la pérdida de su mayor cliente mayorista, 1&1. La medida, adelantada por Cinco Días, representa un ajuste del 15% de la plantilla y llega en un momento de extrema presión competitiva en el mercado alemán de las telecomunicaciones.

Recorte del 15% en la plantilla de O2

La operadora contaba con 6.820 empleados a principios de 2026 y ha confirmado el inicio de negociaciones formales con los representantes de los trabajadores para evaluar salidas voluntarias. «Actualmente estamos inmersos en una transformación integral cuyo objetivo es asegurar nuestra competitividad a largo plazo», señaló un portavoz a este medio, evitando precisar la cifra concreta de despidos. No obstante, fuentes cercanas al proceso han confirmado a medios locales que ya se han alcanzado acuerdos preliminares en algunas divisiones para ejecutar las bajas mediante indemnizaciones.

Publicidad

«Por respeto a las conversaciones en curso, no haremos comentarios sobre medidas específicas ni plazos», añadió el portavoz. La reestructuración afecta a uno de cada siete empleados de la filial y se enmarca en la estrategia del nuevo consejero delegado, Santiago Argelich Hesse, para redimensionar la compañía tras un cambio de ciclo forzado por la pérdida de ingresos mayoristas.

El detonante: la migración de 1&1 a Vodafone y un nuevo liderazgo

Telefónica Alemania

El ajuste responde directamente al vencimiento del contrato mayorista de arrendamiento de red con 1&1, el principal cliente de la infraestructura de O2 en Alemania. A lo largo de 2024, 1&1 decidió trasladar progresivamente su tráfico hacia la red de Vodafone, completando la migración de aproximadamente 12 millones de líneas móviles a finales de 2025. El impacto en las cuentas de Telefónica Deutschland fue inmediato: la facturación cayó un 3,8% en 2025, hasta los 8.200 millones de euros, mientras que el EBITDA ajustado se contrajo un 8,8%, situándose en 2.500 millones.

Los resultados del primer trimestre de 2026 mantuvieron la tendencia descendente, sin señales de estabilización. La base de clientes minoristas —unos 18 millones de usuarios— resulta insuficiente para compensar la pérdida de los ingresos mayoristas, lo que ha acelerado la necesidad de ajustar los costes fijos.

El relevo en la cúpula ejecutiva ha sido otro factor determinante. A finales de 2025, Santiago Argelich Hesse asumió el cargo de consejero delegado en sustitución de Markus Haas, con el mandato explícito de reestructurar la compañía, reducir el consejo de administración y priorizar el segmento corporativo de empresas.

La pérdida de 12 millones de líneas mayoristas ha desencadenado una contracción de ingresos que obliga a Telefónica a redimensionar su escala en Alemania.

El sector alemán de telecomunicaciones se enfrenta a una madurez extrema. La competencia en un mercado saturado presiona los márgenes de todos los operadores y obliga a racionalizar los recursos. Vodafone Alemania, por ejemplo, ya aplicó un programa plurianual que supuso la salida de 3.000 empleados en los últimos tres ejercicios, estabilizando así su fuerza laboral en torno a 13.000 trabajadores.

Pese al ajuste laboral, Telefónica Deutschland ha logrado mejorar su cobertura de red. Según los datos de la Bundesnetzagentur, O2 alcanza una cobertura del 88,6% del territorio en 4G y del 76,2% en 5G. Aunque todavía por detrás de Deutsche Telekom (92,5% en 4G y 87,9% en 5G), la filial de Telefónica supera a Vodafone en despliegue de 5G, que se sitúa en el 75,7%.

La dirección encabezada por Argelich Hesse prevé acelerar los acuerdos de salida voluntaria durante el presente ejercicio para alinear los costes fijos con la nueva realidad de ingresos. El foco de la inversión se trasladará hacia la captación de grandes clientes corporativos y al refuerzo de la red de nueva generación, con el objetivo de mitigar la pérdida de negocio mayorista.

Lecciones de una reestructuración que se repite en las telecos europeas

El recorte de plantilla de Telefónica Deutschland se alinea con una tendencia paneuropea en el sector de las telecomunicaciones, donde operadores como Vodafone, Deutsche Telekom o el propio grupo Telefónica en su conjunto han llevado a cabo ajustes similares para defender la rentabilidad en un entorno de elevados costes de inversión. En España, Telefónica ejecutó en 2024 un plan de bajas voluntarias para 3.400 empleados, en un contexto igualmente marcado por la presión competitiva y la necesidad de aligerar la cuenta de costes.

La diferencia crítica en el caso alemán radica en que la decisión no es fruto de un proceso orgánico de digitalización, sino de un shock externo: la pérdida repentina del contrato con 1&1. Esta situación ha forzado una revisión acelerada de la escala óptima del negocio, que ya no puede soportar la estructura de personal anterior sin comprometer los márgenes. Fuentes del mercado consultadas por Merca2.es apuntan a que la operación podría generar ahorros anuales superiores a los 100 millones de euros una vez completadas las salidas.

El precedente de Vodafone Alemania muestra que los ajustes de este calado son dolorosos, pero pueden sentar las bases para una recuperación de la rentabilidad si se acompañan de una estrategia de inversión selectiva. El reto para Telefónica Deutschland será ejecutar el recorte sin erosión de la calidad de servicio y sin perder la inercia positiva en el despliegue de 5G, que es uno de los pocos vectores de crecimiento que le quedan en un mercado donde el número de líneas móviles apenas crece.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El cierre de las negociaciones con los representantes de los trabajadores y la materialización de las salidas voluntarias, que podría ser inminente.
  • Reacción del valor: Las acciones de Telefónica, que cotizan en torno a los 3,7 euros, han descontado ya parte del ajuste. La clave estará en si el mercado percibe que el ahorro de costes compensa la pérdida de ingresos.
  • Precedente sectorial: Vodafone Alemania ejecutó un recorte de 3.000 empleos y logró estabilizar su rentabilidad. El éxito de la reestructuración de O2 dependerá de su capacidad para replicar esa trayectoria y capturar clientes corporativos.

Publicidad