ES Foundry completa su expansión a 3 GW en fábrica de paneles solares en EE.UU.

La planta de Greenwood, en Carolina del Sur, opera ya con dos líneas de producción de 1 y 2 GW. El hito responde a los incentivos de la Ley de Reducción de la Inflación y refuerza la independencia energética estadounidense.

ES Foundry ha alcanzado la plena capacidad de producción de 3 GW en su fábrica de células solares de Greenwood (Carolina del Sur), un hito que refuerza la cadena de suministro fotovoltaica estadounidense y reduce la dependencia de componentes importados de Asia. La planta, que opera con dos líneas de 1 y 2 GW, marca un antes y un después en la estrategia de relocalización industrial impulsada por la Ley de Reducción de la Inflación (IRA).

De 0 a 3 GW: la hoja de ruta de la fábrica

La factoría, que inició operaciones en 2025, ha logrado alcanza la plena capacidad tras un ramp-up escalonado. La primera línea, de 1 GW, entró en producción a principios de año, y la segunda, de 2 GW, se ha sumado en las últimas semanas para completar los 3 GW de potencia de fabricación de células. Se trata de una de las mayores instalaciones de este tipo en Estados Unidos, un país que durante años externalizó casi toda la producción de obleas y células solares a China y el sudeste asiático.

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La empresa, especializada en la fabricación de silicio solar, se ha posicionado como un actor clave en la reconstrucción de la cadena de valor doméstica. Su planta de células solares abastecerá a fabricantes de paneles que, a su vez, nutrirán proyectos residenciales, comerciales y a escala de servicios públicos en todo el país. Cada GW de capacidad de fabricación de células equivale, aproximadamente, a los paneles necesarios para generar la electricidad de unos 200.000 hogares.

La carrera por la autonomía solar

ES Foundry

La dependencia de las células solares asiáticas ha sido uno de los puntos débiles de la transición energética estadounidense. Hasta hace apenas tres años, más del 75 % de las células importadas procedían de China y sus países vecinos, una vulnerabilidad que la pandemia y las tensiones geopolíticas pusieron en evidencia. La respuesta legislativa llegó con la Ley de Reducción de la Inflación (IRA, por sus siglas en inglés), que incluye generosos créditos fiscales para la fabricación nacional de componentes solares.

ES Foundry se ha beneficiado directamente de esos incentivos. La compañía ha podido acelerar la expansión hasta los 3 GW gracias a la certidumbre regulatoria y a la demanda creciente de módulos con contenido local. Los analistas del sector calculan que la capacidad total de fabricación de células solares en EE.UU. podría superar los 50 GW en 2027 si todos los proyectos anunciados se materializan, un salto desde los apenas 4 GW de 2023.

📊 Impacto ecológico en cifras

  • Capacidad alcanzada: 3 GW (dos líneas de 1 y 2 GW) de fabricación de células solares.
  • Equivalencia energética: Cada GW permite abastecer de electricidad solar a unos 200.000 hogares, según la Asociación de Industrias de Energía Solar (SEIA).
  • Inversión: No detallada en la fuente oficial, aunque el proyecto se enmarca en los incentivos de la IRA y la financiación privada.
  • Reducción de dependencia: Contribuye a rebajar el peso de las importaciones asiáticas en la cadena de suministro solar estadounidense.

La combinación de capacidad de producción propia y el respaldo de la IRA está cambiando las reglas del juego. “Estamos viendo cómo el Net Zero deja de ser un objetivo lejano para convertirse en una oportunidad industrial real”, apuntan fuentes del sector. Sin embargo, los retos no han desaparecido: la competencia con los bajos costes asiáticos sigue siendo intensa y la escalabilidad dependerá de que se mantengan los apoyos públicos.

La verdadera descarbonización pasa por fabricar las tecnologías limpias allí donde se instalan, cortando la dependencia de cadenas de suministro opacas y lejanas.

La factoría, que inició operaciones en 2025, ha logrado alcanza la plena capacidad tras un ramp-up escalonado. La primera línea, de 1 GW, entró en producción a principios de año, y la segunda, de 2 GW, se ha sumado en las últimas semanas para completar los 3 GW de potencia de fabricación de células. Se trata de una de las mayores instalaciones de este tipo en Estados Unidos, un país que durante años externalizó casi toda la producción de obleas y células solares a China y el sudeste asiático.

Análisis: ¿qué significa para la transición global?

Este hito fabril tiene una lectura que va más allá de las fronteras estadounidenses. La descarbonización no es solo un problema de instalar más paneles, sino de construir una economía capaz de producirlos sin depender de esquemas logísticos vulnerables. La Agencia Internacional de la Energía ha advertido en repetidas ocasiones que la concentración geográfica de la cadena de suministro solar es un riesgo para la velocidad de la transición. Por eso, cada fábrica de células solares que abre en Occidente suma una pieza a un puzle que va desde la mina de silicio hasta el tejado del consumidor.

Comparado con otros proyectos similares, como la planta de Qcells en Georgia o la expansión de First Solar en Ohio, la apuesta de ES Foundry por Carolina del Sur consolida un corredor industrial en el sureste del país. La competencia entre estados por atraer estas inversiones está acelerando la creación de empleo cualificado y la formación de clústeres de energía limpia. La sostenibilidad, en este caso, se demuestra con puestos de trabajo, no solo con toneladas de CO₂ evitadas.

Fabricar aquí las células que convierten la luz en electricidad no es solo una cuestión de patriotismo industrial: es la condición para que la transición sea resiliente y justa.

Queda por ver si la demanda de módulos solares en Estados Unidos mantiene el ritmo suficiente para absorber esta nueva capacidad. Los analistas prevén un crecimiento anual de dos dígitos en instalaciones solares hasta 2030, impulsado por los objetivos de descarbonización y los créditos fiscales. Si la política no da marcha atrás, fábricas como la de Greenwood se convertirán en el estándar, no en la excepción.

🌍 El Impacto Real para el Futuro

  • Beneficio medible: 3 GW de capacidad anual de fabricación de células que alimentarán la instalación de energía solar limpia, reduciendo la huella de carbono del mix eléctrico.
  • Modelo que cambia: La cadena de suministro solar se relocaliza en Estados Unidos, acortando rutas logísticas y disminuyendo la dependencia de importaciones asiáticas.
  • Para las próximas generaciones: Contribuye a un sistema energético más autónomo y descarbonizado, alineado con los objetivos climáticos globales y con la creación de empleo industrial de calidad.

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