Las acciones de las principales empresas de minería de Bitcoin han sufrido una caída cercana al 20% en los últimos días, mientras que el precio del bitcoin apenas se ha inmutado. Según un informe de 10x Research publicado ayer, la razón es el enfriamiento del entusiasmo por la inteligencia artificial y los semiconductores, que ahora determinan la suerte bursátil de compañías como Riot Platforms y MARA Holdings mucho más que el propio bitcoin.
El estudio muestra que, desde abril de 2026, las cotizaciones de Riot y MARA se mueven casi en espejo con el índice SOX de semiconductores, no con BTC. De hecho, Riot ha caído un 7,5% el martes hasta los 21,16 dólares, acumulando un descenso del 26% desde su pico de finales de junio. MARA retrocedió un 6% hasta 12,17 dólares. En el mismo periodo, el bitcoin ronda los 63.000 dólares, plano.
El desacoplamiento que ya anticipó 2024
El patrón no es nuevo. Tras la aprobación de los ETF spot en 2024, los mineros empezaron a diversificar su negocio hacia el alojamiento de equipos para IA. Eso rompió la correlación histórica que existía: antes, si bitcoin subía un 300%, las mineras se disparaban un 1.400%. Ahora, la dinámica se ha invertido. Riot ha subido un 80% en 2026 a pesar de que BTC ha caído un 29%, y MARA acumula un 44% de avance.
La mayoría de los mineros públicos ha vendido una cantidad récord de 32.000 BTC en el primer trimestre, más incluso que durante el colapso de Terra en 2022. Solo Riot liquidó 3.778 BTC por 289,5 millones de dólares, más del doble de los que minó. Su tesorería se redujo un 18% interanual, hasta 15.680 BTC. El dinero se destina a construir centros de datos preparados para cargas de IA, como la transferencia de 500 BTC a NYDIG a finales de junio.
Las mineras ya no cotizan como una apuesta apalancada sobre Bitcoin, sino como empresas de infraestructura tecnológica.
La cadena de chips manda más que el halving
El informe de 10x Research subraya que ahora influyen factores impensables hace dos años: los modelos de lenguaje chinos, la cadena de suministro de semiconductores coreanos o los resultados de Samsung, que ayer cayó un 6% pese a pronosticar un aumento de beneficios de 19 veces. La sensibilidad a los chips opera en ambos sentidos, y cualquier bache en la demanda de computación para IA arrastra a las cotizadas mineras.
Incluso Adam Back, CEO de Blockstream y figura histórica del ecosistema, ha defendido el giro hacia la IA como una estrategia para mejorar márgenes. No obstante, la corrección actual demuestra lo rápido que puede cambiar el sentimiento. Los inversores de Bitcoin deben ahora seguir las narrativas del mundo de los semiconductores, porque las acciones de Riot y MARA se han desacoplado casi por completo de la criptomoneda que les da nombre.
Por qué bitcoin esquiva el golpe y qué esperar
El desacoplamiento tiene una ventaja: el precio del bitcoin no sufre cuando caen las mineras. La presión vendedora ya se produjo meses atrás —las ventas récord del primer trimestre— y fue absorbida por compradores institucionales como Strategy, que adquirió 44.377 BTC solo en marzo. Ahora, sin una oleada comparable de monedas en el mercado, la cotización del bitcoin se mantiene estable sobre los 58.000 dólares.
Las próximas semanas serán clave. Los resultados del segundo trimestre de las mineras y las noticias sobre la cadena de suministro de chips podrían justificar, o tumbar, las nuevas valoraciones. Por primera vez en años, el bitcoin observa la corrección desde la barrera, pero los inversores que llevaban las dos apuestas —cripto y tecnológica— en la misma cesta tendrán que replantear su estrategia. La dispersión de narrativas ha llegado para quedarse.





