BlackRock elige España como mercado favorito para invertir en renta variable

La mayor gestora del mundo destaca el crecimiento económico interno como “el más sólido de la región”. El informe del segundo semestre sitúa a la bolsa española junto a sectores como el financiero, industrial y de infraestructuras.

España se ha ganado un puesto en la cima de las preferencias de la gestora más influyente del planeta. BlackRock, con más de 10 billones de dólares bajo gestión, ha situado a nuestro país como su mercado favorito para la renta variable en la segunda mitad de 2026. El motivo principal: un crecimiento económico interno que describen como “el más sólido de la región”.

El tirón del crecimiento interno

En su informe de perspectivas para el segundo semestre, la entidad neoyorquina no se guarda elogios para la economía española. “España sigue siendo nuestro país preferido para la exposición a la renta variable”, señala el documento. Reconoce que las valoraciones actuales del mercado español son menos atractivas que en otros momentos o comparado con algunos competidores, pero ese detalle no le resta convicción.

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La clave está en la demanda doméstica. El consumo y la inversión internos están tirando del carro con una fuerza que no se ve en otros socios del euro. Ese diferencial de crecimiento es, a ojos de BlackRock, un argumento de peso suficiente para mantener la apuesta por la bolsa española, incluso cuando los múltiplos ya no ofrecen el descuento de años anteriores.

La firma identifica oportunidades concretas en sectores como el financiero, las infraestructuras, la industria y los materiales. Estos sectores, afirman, se beneficiarán de un ciclo de inversión plurianual que está reconfigurando las prioridades estratégicas del continente.

Sectores clave y contexto global

El análisis de BlackRock va más allá de una simple preferencia geográfica. La gestora enmarca su decisión en un cambio estructural que atraviesa Europa: el paso de un modelo de just in time a otro de just in case. En otras palabras, las empresas y los gobiernos están pasando de optimizar para la eficiencia a blindarse frente a la incertidumbre. “Este cambio está creando un ciclo de inversión de varios años centrado en cuatro áreas: defensa, energía, tecnología, y capital”, explican.

El crecimiento interno español, el más sólido de Europa, es el ancla que justifica la preferencia de BlackRock por encima de unas valoraciones menos atractivas.

Esta transformación, no obstante, no coloca a Europa en el primer puesto global. BlackRock mantiene una posición neutral sobre el Viejo Continente en su conjunto. Para que la renta variable europea bata al resto del mundo de forma consistente, apuntan, haría falta algo más: políticas más favorables a las empresas y una verdadera profundización de los mercados de capitales. Sin ese impulso político y regulatorio, el potencial europeo se queda en una promesa.

Estados Unidos, por contra, sigue siendo la gran apuesta sobreponderada. El liderazgo en inteligencia artificial, unos resultados empresariales robustos y un entorno macroeconómico más favorable sostienen esa preferencia. A nivel sectorial, BlackRock ve valor en las infraestructuras ligadas a la IA, la inversión activa y los sectores con cuellos de botella en las cadenas de suministro.

renta variable España

Para el resto de mercados —emergentes, Japón, China— la postura es neutral. El informe destaca únicamente oportunidades puntuales en construcción de infraestructuras latinoamericanas, vinculadas también al desarrollo de la inteligencia artificial. Respecto a la renta fija, BlackRock mantiene una posición sobreponderada en bonos europeos de corto y medio plazo, al considerar que los mercados están descontando tipos de interés restrictivos en el entorno del 3% durante varios años, algo que juzgan excesivo.

El gasto en defensa, uno de los motores del nuevo ciclo inversor, tiene matices. BlackRock advierte de que los resultados dependerán “de la rapidez y la calidad de la inversión de capital”. Además, señalan que la atención política en países como España, Francia e Italia podría desviarse hacia las citas electorales, lo que introduce un factor de riesgo en el calendario de ejecución de esos proyectos.

Por qué España convence a BlackRock: más allá del PIB

El espaldarazo de BlackRock no es una anécdota. La mayor gestora del mundo no elige países favoritos por simpatía. Su decisión de poner a España en el primer puesto de la renta variable para este semestre es una declaración de intenciones que trasciende el dato de crecimiento del PIB. Es una lectura integrada de factores económicos, políticos y de mercado.

A mi juicio, lo más relevante del informe no es que España crezca más —eso ya lo sabíamos—, sino que BlackRock esté dispuesta a pagar unas valoraciones menos atractivas a cambio de esa solidez interna. Es una forma sutil de decir que el mercado español está caro en términos relativos, pero que la prima merece la pena. Esa convicción transmite un mensaje de confianza que va más allá de los múltiplos.

Cabe recordar que el IBEX 35 viene de un periodo de revalorización notable. Los bancos han liderado las subidas en los últimos trimestres, beneficiados por un entorno de tipos altos que ahora empieza a cambiar. La tesis de BlackRock sugiere que el relevo podría venir de sectores como las infraestructuras y los materiales, más ligados a la inversión real y a ese ciclo de gasto “por si acaso” que describen. Si los gobiernos europeos aceleran los presupuestos de defensa, energía y tecnología, las cotizadas españolas con exposición a esos segmentos podrían capturar una parte significativa del flujo inversor.

Sin embargo, hay contradicciones que el propio informe señala sin resolver del todo. Por un lado, BlackRock infrapondera Europa en conjunto. Por otro, sobrepondera España dentro de Europa. Es una apuesta de alta convicción y muy selectiva. Implica que la gestora ve riesgos específicos en otros grandes mercados europeos que no están presentes —o lo están en menor medida— en España. La próxima gran cita para comprobar si esa tesis se mantiene será la publicación de los datos de afiliación y consumo del tercer trimestre, que confirmarán o rebatirán la resiliencia de la demanda interna.

En mi lectura, el respaldo de BlackRock actúa como un catalizador reputacional. No garantiza una revalorización inmediata del IBEX, pero sí legitima la historia de crecimiento español ante inversores internacionales que aún mostraban escepticismo. El verdadero test llegará cuando los tipos bajen y el margen de intermediación de la banca se estreche. Ahí se verá si el resto de sectores están preparados para coger el testigo.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El IBEX 35 apenas registra movimientos significativos en la sesión del lunes, con un avance del 0,2% hasta los 14.380 puntos, descontando la noticia sin sobresaltos. La prima de riesgo española se relaja ligeramente hasta los 72 puntos básicos.

Clave técnica: El selectivo español mantiene el soporte de los 14.200 puntos que actuó como resistencia durante mayo. La superación de los 14.500 enteros, donde se concentra el máximo anual, sería la señal de fortaleza que confirmaría el respaldo fundamental de BlackRock con entrada de dinero real.

Apunte macro: La prima de riesgo española se mantiene estable en el entorno de los 70-75 puntos básicos, un nivel que no se veía de forma estructural desde antes de la crisis financiera. Este diferencial reducido valida, en parte, la tesis de BlackRock sobre una economía que financia su crecimiento sin tensiones en el mercado de deuda.


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