Sherpa.ai, la startup española de inteligencia artificial centrada en la privacidad y la soberanía del dato, ha cerrado una ronda de financiación por 18 millones de dólares, equivalentes a casi 16 millones de euros. La operación ha estado liderada por Forgepoint Capital, fondo de Silicon Valley especializado en ciberseguridad e IA, y ha contado con la participación de los actuales socios Mundi Ventures, Ekarpen, Allegra Holdings y la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), la conocida como SEPI Digital.
Según ha comunicado la compañía, esta inyección de capital permitirá acelerar el desarrollo de su plataforma de inteligencia artificial escalable y segura, y reforzar su expansión internacional en sectores como el sanitario, financiero, industrial, la ciberseguridad y el ámbito gubernamental. La propuesta de valor de Sherpa.ai se basa en entrenar modelos de IA sobre datos privados sin necesidad de compartir información sensible, una capacidad que la diferencia en un mercado cada vez más regulado.
Refuerzo financiero para escalar la plataforma de IA soberana
La ronda no solo supone capital fresco, sino que también aporta una validación estratégica. Forgepoint Capital es un inversor estadounidense con un historial destacado en compañías de ciberseguridad e inteligencia artificial. Su entrada, junto al respaldo de la SEPI Digital, confirma que Sherpa.ai ha logrado conectar con dos perfiles de socio clave: el venture capital especializado y el impulso público para proyectos de soberanía tecnológica.
El equipo directivo de Sherpa.ai ha reforzado su actividad comercial en los últimos meses. Cuenta ya con contratos firmados con organizaciones como Indra, los National Institutes of Health (NIH) de EE UU, Centogene Genomics, Caja Laboral, Unicaja y Prosegur. La compañía señala que estos acuerdos reflejan la necesidad creciente de explotar el valor de los datos sin comprometer la privacidad ni la seguridad, especialmente en sectores con fuerte regulación.
Quién invierte y qué aporta cada socio
El nuevo inversor, Forgepoint Capital, es un fondo con más de 400 millones de dólares gestionados y un claro enfoque en la intersección entre seguridad y datos. Su historial incluye participaciones en empresas que han sido adquiridas por gigantes como Cisco o Palo Alto Networks. Para Sherpa.ai, su presencia no solo aporta financiación, sino también acceso a un ecosistema empresarial y de clientes en Estados Unidos.
Por el lado europeo, Mundi Ventures repite como inversor de referencia. Se trata de una firma de capital riesgo con foco en ‘deeptech’ y un sólido conocimiento del mercado español. La continuidad de su apuesta -junto con Ekarpen y Allegra Holdings- da estabilidad al proyecto.
La participación de la SEPI Digital (SETT) merece una mención aparte. Dependiente del Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, su entrada en la ronda subraya el interés del Gobierno español por contar con infraestructuras de inteligencia artificial soberanas. La inversión pública no suele ser tan habitual en rondas de ‘venture capital’, lo que otorga a Sherpa.ai un marchamo de proyecto estratégico.

Junto a los socios financieros, el equipo humano de Sherpa.ai suma nombres propios del ecosistema tecnológico mundial. Entre ellos destacan Tom Gruber, ex CTO y cofundador de Siri; Thomas Kalil, ex director de Ciencia y Tecnología de la Casa Blanca; Doug Solomon, exdirector de estrategia de Apple; o Joanna Hoffman, exejecutiva de marketing de Apple. Una nómina de talento que aporta credibilidad y conexiones en los mercados americanos.
El movimiento de Forgepoint, un fondo especializado en ciberseguridad, valida la tecnología de Sherpa.ai en un momento en el que la protección del dato es una exigencia regulatoria para sectores como la salud y la banca.
La compañía también ha intensificado su labor investigadora. En los últimos meses ha publicado varios ‘papers’ científicos, algo poco común en startups y que demuestra un compromiso con la I+D propia. Dos de ellos son especialmente relevantes: el primero demuestra cómo entrenar modelos avanzados de IA sobre datos privados distribuidos sin compartir información sensible, utilizando ‘federated learning’, y el segundo, desarrollado junto a los NIH y el University College London, aplica esta técnica al diagnóstico de enfermedades raras de forma colaborativa. Además, Sherpa.ai ha presentado un enfoque que reduce hasta un 99% las comunicaciones necesarias durante un entrenamiento distribuido, lo que mejora la eficiencia energética y la escalabilidad.
Soberanía del dato: el valor diferencial en un mercado polarizado
La ronda de 16 millones se enmarca en un contexto donde la soberanía del dato se ha convertido en una prioridad para administraciones y grandes corporaciones. La dependencia de plataformas de IA controladas por grandes tecnológicas estadounidenses o chinas genera inquietud regulatoria, y la Unión Europea insiste en construir una infraestructura digital propia. En ese escenario, Sherpa.ai se posiciona como uno de los pocos actores capaces de ofrecer un ‘middleware’ que entrena modelos sin mover los datos, resolviendo uno de los principales bloqueos del sector.
Desde un punto de vista de mercado, la valoración implícita de la operación no se ha comunicado, pero el importe captado -unos 16 millones de euros- es modesto si se compara con las macro rondas de las ‘big tech’ americanas. No obstante, la clave está en la naturaleza del inversor y en la tracción comercial ya conseguida. Tener como cliente a Indra, una de las principales contratistas de defensa y tecnología de Europa, habla de un producto que ya supera la fase de laboratorio.
La evolución de Sherpa.ai en los próximos trimestres dependerá de su capacidad para transformar estos contratos en ingresos recurrentes y para ampliar su base de clientes más allá del perímetro ibérico. La entrada de Forgepoint debería facilitar los puentes con el mercado estadounidense, donde la regulación sobre privacidad -aunque fragmentada- es extrema en sectores como la salud (HIPAA) o la banca.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La capacidad de Sherpa.ai para convertir los contratos piloto con Indra, NIH o Unicaja en contratos plurianuales. Cualquier ampliación de capital adicional o una futura salida a bolsa será una señal de maduración.
- Reacción del valor: Al ser una compañía privada, no existe cotización, pero la entrada de Forgepoint aumenta la visibilidad. El mercado del ‘venture capital’ estará atento a una posible valoración al alza en la próxima ronda.
- Precedente sectorial: Otras startups europeas de IA que combinaron inversión pública y privada, como los unicornios franceses Mistral AI o Owkin, marcan un camino. El respaldo de la SEPI digital da a Sherpa.ai un punto de partida similar para captar proyectos de la administración.




