Una nueva stablecoin desafía al USDC de Circle: la competencia que los inversores deben conocer

El ecosistema de las monedas estables suma un actor que promete condiciones más competitivas y respaldo institucional. La pugna con el USDC podría redefinir las normas de transparencia en el sector.

El dominio de los 32.000 millones de dólares que acumula el USDC de Circle podría encontrar un oponente de peso en los próximos meses. Según Yahoo Finance, una nueva stablecoin respaldada por un grupo de inversores institucionales ha comenzado a operar en fase beta con el objetivo de disputarle cuota de mercado en el segmento de las criptomonedas ancladas al dólar.

Esta irrupción llega en un momento de fragilidad para el USDC, que ha visto cómo su capitalización se ha estancado desde el repunte de finales de 2025. La entrada de un competidor con músculo financiero y una propuesta centrada en la transparencia y en comisiones más bajas añade presión a Circle, que ya lidia con un mercado cada vez más fragmentado.

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Qué ofrece la nueva aspirante y por qué apunta al USDC

La estable, de la que aún no se ha revelado el nombre comercial, apuesta por un modelo de reservas verificables en tiempo real y colchones de liquidez que cubran más del 100% de los tokens en circulación. La propuesta técnica es similar en esencia al USDC, pero la hoja de ruta incluye integraciones nativas con protocolos DeFi de segunda capa y un programa de ‘yield sharing’ que devuelve parte de los rendimientos de las reservas a los titulares, un gancho que Circle no ofrece.

El grupo promotor incluye a varios family offices europeos y a una firma de capital riesgo con sede en Zug, según fuentes cercanas al proyecto. El lanzamiento completo está previsto para el cuarto trimestre de 2026, una vez se complete la auditoría de reservas y se obtengan las licencias regulatorias en la UE y Suiza.

USDC bajo presión: una cuota de mercado en juego

El USDC concentra actualmente algo más del 21% del mercado de stablecoins, según datos de CoinGecko, muy lejos del 58% que ostenta el USDT de Tether. Pero la batalla no es solo por el segundo puesto. Lo que inquieta a analistas como los de Bernstein es el efecto que un nuevo actor de calidad puede tener sobre las comisiones y los márgenes, especialmente en nichos como los pagos transfronterizos, donde Circle ha estado invirtiendo fuerte.

La llegada de más oferta puede acelerar la estandarización de auditorías más rigurosas, algo que los reguladores llevan pidiendo años. De hecho, la Unión Europea ya exige a los emisores de stablecoins que operen en suelo comunitario que obtengan una licencia bajo MiCA, y la nueva aspirante ya ha iniciado los trámites, según pudo saber este medio.

Los inversores más cautos han empezado a diversificar incluso dentro del mundo de las monedas estables. Y no es para menos: en el último trimestre, el USDC ha perdido un 3% de cuota frente a alternativas como el DAI, que ha ganado tracción tras la integración de Circle de nuevas cadenas.

La estabilidad ya no se mide solo por la paridad con el dólar, sino por la capacidad del emisor de demostrar que cada token tiene un respaldo líquido y auditado en tiempo real.

El entorno de tipos altos ha reavivado el apetito por instrumentos que generen rendimiento, y una stablecoin que redistribuya parte de los intereses de sus reservas podría atraer capital de inversores que actualmente mantienen USDC sin contraprestación. Eso sí, la regulación europea MiCA impone límites a los rendimientos implícitos, por lo que el diseño final del producto será determinante.

Mientras, Circle no se queda quieta. La compañía que dirige Jeremy Allaire ha reforzado su presencia en Asia y acaba de integrar USDC en la red de pagos de Visa en varios países latinoamericanos. La competencia, en este caso, es bidireccional y el desenlace incierto.

Lo que sí parece claro es que la nueva stablecoin llega para cubir un hueco que Circle no ha sabido explotar del todo: la combinación de estabilidad monetaria y retorno al portador. Y en un mercado que mueve billones de dólares al año en volumen de transacciones, cualquier ventaja competitiva puede traducirse en miles de millones de capitalización.


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