Paseo espacial de la NASA el 30 de junio para reparar el brazo robótico Canadarm2

Los astronautas Chris Williams y Jessica Meir salen al exterior de la Estación Espacial Internacional para sustituir una articulación averiada del sistema robótico. La maniobra, prevista para durar seis horas, es clave para mantener la capacidad operativa del complejo orbital.

Son las 13:00 UTC del 30 de junio de 2026 cuando los astronautas Chris Williams y Jessica Meir abren la escotilla del módulo Quest. Fuera, a 400 kilómetros de altitud, la Estación Espacial Internacional (ISS) viaja a 27.600 kilómetros por hora sobre el Atlántico sur. Comienza un paseo espacial que la NASA ha calificado de emergencia: deben reemplazar una articulación dañada en el brazo robótico Canadarm2, un componente sin el cual la estación perdería buena parte de su capacidad de maniobra y abastecimiento.

El fallo que encendió las alarmas

La pieza que los dos astronautas se disponen a sustituir es un complejo mecanismo de muñeca —el Latching End Effector (LEE)— que permite al brazo agarrar naves de carga, mover equipos e incluso servir de anclaje a los propios caminantes espaciales. Los ingenieros detectaron una anomalía en las pruebas de rotación hace apenas dos semanas. Desde entonces, el control de la misión en Houston ha estado diseñando un procedimiento de sustitución a contrarreloj.

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“Sin una muñeca funcional, el Canadarm2 se convierte en un brazo rígido; puede sujetar, pero no puede girar ni posicionar con precisión. Eso paraliza las operaciones logísticas de la ISS”, explica la nota técnica que acompañó el anuncio de la caminata.

El paseo está previsto que dure seis horas y media. Durante ese tiempo, Williams —que realiza su primera actividad extravehicular— y Meir —una veterana que ya acumula 21 horas de EVA— trabajarán sin margen para el error. La estación orbita el planeta cada 90 minutos, alternando luz solar y oscuridad absoluta, y las temperaturas en el exterior oscilan entre +120 °C y -150 °C.

El ensayo del 23 de junio: una instantánea de la preparación

Siete días antes de la caminata, el ingeniero de vuelo de la ESA Sophie Adenot ayudaba a Chris Williams a ajustarse el traje espacial dentro del módulo Quest. La fotografía, tomada por la propia Jessica Meir, se publicó en el portal de la NASA y muestra a Williams con el torso semirrígido y el casco ya colocado, mientras Adenot comprueba los sistemas de comunicaciones y soporte vital.

Esa prueba de confort y movilidad —realizada el 23 de junio— era uno de los hitos obligatorios antes de cualquier EVA. Cada traje EMU (Unidad de Movilidad Extravehicular) se ajusta de forma personalizada y se verifica en tierra y en órbita durante días. El más mínimo fallo en la refrigeración o en las juntas de sellado podría ser fatal.

Williams y Meir llevarán consigo varias herramientas específicas, entre ellas un pistola de pernos motorizada y un dispositivo de captura para no dejar escapar el voluminoso recambio mientras flota. El procedimiento detallado ocupa 58 páginas y ha sido ensayado en la piscina de flotación neutra del Centro Espacial Johnson.

La última vez que se reemplazó una articulación del Canadarm2 en una EVA fue en 2019; aquella operación duró siete horas y requirió a dos astronautas.

Por qué el Canadarm2 es la columna vertebral de la ISS

El brazo robótico, construido por la Agencia Espacial Canadiense y en servicio desde 2001, es mucho más que una grúa. A lo largo de sus 17,6 metros de longitud, el Canadarm2 ha acoplado todos los módulos de la estación, ha inspeccionado el escudo térmico del transbordador espacial y, a día de hoy, captura las naves de carga Cygnus y Dragon cuando llegan al complejo orbital. Sin una muñeca funcional en su extremo, ninguna cápsula podría ser atracada mediante el sistema de atraque autónomo (el brazo interviene cuando falla el acoplamiento directo).

“La articulación que vamos a cambiar es la que gira unos 120 grados y permite al brazo curvarse para llegar a sitios ocultos. Es como la muñeca humana, pero con pares de fuerza capaces de mover 116 toneladas”, explicó uno de los controladores de vuelo en la rueda de prensa del 28 de junio.

El recambio que se instalará hoy salió de la Tierra en la misión de carga SpaceX CRS-35, lanzada en mayo. El módulo logístico Leonardo lo custodiaba en uno de sus bastidores acolchados, a la espera de que una caminata de emergencia lo rescatara.

A pesar de la urgencia, la NASA considera la operación de riesgo moderado. Las caminatas espaciales siempre conllevan peligro, pero el manual de procedimientos está muy rodado: ya se han realizado más de 270 EVA desde el inicio de la construcción de la ISS. En todas ellas se ha sustituido algún componente del Canadarm2 en nueve ocasiones anteriores.

El paseo de hoy, sin embargo, tiene un matiz distinto: si la articulación no se reemplaza ahora, la próxima ventana orbital para que Williams y Meir salgan de nuevo con garantías de seguridad no se abrirá hasta agosto. Dos meses sin brazo robótico plenamente operativo podrían obligar a suspender la llegada de la misión tripulada Crew-11, prevista para septiembre, y alterar el cronograma científico de la Expedición 74.

El control de la misión seguirá la EVA desde Houston con conexión directa a la Agencia Espacial Canadiense en Saint‑Hubert. Si todo sale según lo previsto, a las 19:30 UTC la escotilla del Quest se cerrará y los astronautas recibirán la felicitación por una reparación que mantiene vivo el laboratorio más complejo jamás construido en el espacio.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha hecho: Paseo espacial de emergencia para reemplazar una articulación de muñeca (LEE) del brazo robótico Canadarm2 en la ISS.
  • Dónde: Exterior de la Estación Espacial Internacional, módulo Quest, a unos 400 km de altitud sobre el océano Atlántico.
  • Institución responsable: NASA, en colaboración con la Agencia Espacial Canadiense (CSA) y la ESA.
  • Cuándo: 30 de junio de 2026, inicio a las 13:00 UTC, duración prevista de 6 horas y 30 minutos.
  • Impacto a futuro: Garantiza la capacidad del brazo robótico para capturar naves de carga y realizar mantenimiento, evitando el retraso de misiones tripuladas posteriores.

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