Héctor Hernández, uno de los directivos más próximos a Juan Roig, ha abandonado Mercadona tras 23 años en la compañía, lo que desencadena una reconfiguración del Comité de Dirección del mayor supermercado de España.
La salida se ha comunicado esta semana, sin que la empresa haya precisado las razones, más allá del mutuo acuerdo. Desde principios de 2025, Hernández ocupaba la dirección general del departamento Financiero, Relaciones Externas y Legado, y pertenecía al núcleo duro de gestión que encabeza el presidente. Su marcha supone el adiós a uno de los hombres de confianza de Roig desde comienzos de este siglo.
En el comunicado, Mercadona reconoce “su dedicación y esfuerzo durante todo este tiempo y su contribución a construir el proyecto empresarial” que hoy representa. Por su parte, el ejecutivo saliente ha agradecido al presidente y al Comité de Dirección la oportunidad de haber desarrollado toda una carrera profesional basada en la promoción interna.
Una salida con impacto en el núcleo de confianza de Roig
El Comité de Dirección es el órgano que asegura el buen funcionamiento diario del grupo. Presidido por el propio Juan Roig, lo componen actualmente siete miembros, una cifra inferior a la mitad de la que tenía a cierre de 2022. La reducción ya evidenciaba una apuesta por la agilidad y la concentración de poder en un círculo muy selecto, y la baja de Hernández acelera ese proceso.
La salida se produce además en un departamento transversal: Financiero, Relaciones Externas y Legado aglutinaba una parte sensible del control corporativo, en contacto directo con los órganos de gobierno. La compañía ha decidido repartir sus funciones entre directivos ya consolidados, evitando fichajes externos de primer nivel.
Reorganización acelerada: quién asume qué
La respuesta de Mercadona ha sido inmediata. La directora general de Informática, Patricia Tobía, asumirá también la dirección de Financiera. Por su parte, José Jordá, responsable de Tiendas y Recursos Humanos, se ocupará de Relaciones Externas. La dirección de Logística pasa a denominarse Logística y Sostenibilidad, bajo la batuta de David Cid. No hay un sucesor específico para Hernández: sus responsabilidades quedan integradas en las carteras existentes, en línea con esa reducción de la cúpula.
El movimiento se completa con un fichaje externo con fuerte carga simbólica. Enric Carbonell, hasta ahora director general del Valencia Basket, se incorpora al Comité de Dirección de Mercadona. Carbonell, que ya lideraba la gestión del Roig Arena y de la Fundación Trinidad Alfonso, compatibilizará ambas responsabilidades. El nombramiento se anuncia pocos días después de que el equipo de baloncesto se proclamara campeón de la Liga ACB, lo que refuerza la conexión deporte-negocio que caracteriza al grupo.
El Comité de Dirección se contrae: menos de la mitad que hace cuatro años

Con la remodelación, Mercadona estrecha aún más el círculo que pilota la empresa. En 2022 el Comité superaba la decena de integrantes; ahora se queda en siete, contando al propio Roig. La decisión traslada un mensaje inequívoco: se prima la rapidez en la ejecución y se concentra la toma de decisiones en un puñado de perfiles multifuncionales.
Este enfoque no es nuevo en el universo Roig. El consejo de administración, compuesto por la familia del presidente ——su mujer, Hortensia Herrero, sus cuatro hijas—, su hermano Fernando Roig y el representante de la familia Gómez (con un 6% del capital heredado de la fusión con Almacenes Gómez Serrano), opera como contrapeso estratégico. Pero el día a día recae en el Comité, que ahora es más compacto y, sobre el papel, más dependiente de la figura del presidente.
La salida de Hernández consolida una estructura de poder más reducida y polivalente, donde cada ejecutivo del Comité acumula varias áreas críticas.
Más allá de la lectura interna, el ajuste tiene implicaciones para la gobernanza de un gigante que factura más de 30.000 millones de euros. La concentración de funciones financieras y de relaciones externas en manos de directivos que ya lideran otras áreas supone un reto de control, aunque la cultura de promoción interna minimiza los riesgos de desajuste. Mercadona no cotiza en bolsa —es una empresa familiar—, por lo que los cambios no alteran recomendaciones de analistas, pero sí son seguidos muy de cerca por el sector de la distribución, donde la estabilidad directiva se ha convertido en un factor diferencial frente a rivales como Carrefour o Lidl.
Precisamente, la rotación en la alta dirección es un termómetro para las cadenas de supermercados en España. Competidores como DIA o El Corte Inglés han vivido vaivenes en sus cúpulas, y el mercado interpreta la estabilidad como un activo. Mercadona ha mantenido históricamente una baja volatilidad en este ámbito, por lo que la pérdida de un directivo con 23 años de trayectoria representa un punto de inflexión. Su capacidad para reubicar funciones sin traumas será la prueba de fuego de esta renovación.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La reunificación de las áreas financiera y de relaciones externas podría acelerar nuevas reorganizaciones en los próximos meses si se detectan cuellos de botella.
- Reacción del valor: Al no cotizar, el impacto bursátil directo no existe, pero los movimientos de su accionariado único podrían influir en la percepción de solvencia en el mercado de deuda privada.
- Precedente sectorial: La salida de un directivo de la máxima confianza del presidente recuerda a relevos en grandes grupos no cotizados como El Corte Inglés, donde los cambios de poder generan incertidumbre sobre la estrategia a largo plazo.




