Göbekli Tepe revela edificios rectangulares de 10.000 años que pudieron ser viviendas

Los arqueólogos del Proyecto Taş Tepeler han expuesto 1.500 metros cuadrados al norte de la zona protegida y documentan estructuras residenciales de la segunda fase del yacimiento. Las muestras de suelo de los niveles de ocupación decidirán si de verdad fueron casas.

Göbekli Tepe suma edificios rectangulares de 10.000 años que, según los arqueólogos, pudieron ser viviendas. La aparición, al norte de la zona protegida principal, obliga a replantear la imagen clásica del yacimiento como un santuario exclusivamente ritual.

El enclave, en la provincia turca de Şanlıurfa, transformó hace décadas la cronología del Neolítico. Hoy, el equipo coordinado por el profesor Necmi Karul excava una franja de 1.500 metros cuadrados que hasta hace poco era un olivar. Los árboles fueron trasladados a otra parcela y, bajo ellos, dormía un conjunto de estructuras rectangulares.

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Las obras se integran en el proyecto ‘Herencia para el Futuro’ del Ministerio de Cultura y Turismo. Los arqueólogos arrancaron por uno de los bordes del área y avanzan hacia el norte. Según Karul, coordinador del Proyecto Taş Tepeler y director de la excavación, las plantas de los edificios aparecieron de inmediato, apenas retirada la capa superficial.

La erosión desgastó hace tiempo la parte alta de los muros. Aun así, el equipo ha podido leer con claridad la disposición del asentamiento y, en varios puntos, alcanzar los niveles de suelo. Los olivos, contra lo que se temía, no causaron destrozos extensos en los restos.

Las estructuras recuerdan a las descubiertas en el sector conocido como GT1. Comparten rasgos con la segunda fase constructiva de Göbekli Tepe. La diferencia es sutil pero reveladora: los pilares de piedra en forma de T, emblema del yacimiento, se vuelven menos numerosos y la organización interna se parece más a un espacio doméstico que a un recinto ceremonial.

Karul se muestra prudente. La función de un edificio no se establece solo por sus muros. Las muestras de suelo extraídas de los niveles de ocupación, sobre todo de los pavimentos, serán las que aporten pruebas. ‘Nuestra primera impresión es que fueron residencias’, ha explicado.

Que Göbekli Tepe tuviera residentes cambia la etiqueta de santuario remoto por la de una comunidad viva.

La frase no surge de la nada. En campañas anteriores ya se habían documentado viviendas conviviendo con los edificios públicos. La presencia simultánea de casas y espacios comunitarios sugiere que el enclave no funcionaba solo como un punto de agregación ritual, sino como un asentamiento habitado de forma estable. Patrones similares aparecen en otros yacimientos del Proyecto Taş Tepeler.

El yacimiento incorpora además una pasarela perimetral que permitirá a los visitantes seguir la excavación en directo y asomarse a los restos recién expuestos. Mientras tanto, los trabajos continúan en los edificios circulares de la ladera: la consolidación de la Estructura C se completó el año pasado y ahora los esfuerzos se centran en la Estructura D, cuyo refuerzo debería estar listo a finales de año.

La sorpresa bajo los olivos: un área residencial fuera de la zona protegida

Bajo una superficie castigada por la erosión, el equipo ha ido exponiendo los cimientos de varios recintos rectangulares. El área intervenida no estaba dentro del perímetro monumental protegido, sino justo al norte de la zona principal. La rapidez con la que aparecieron es una pista de lo accesible que resultaba el nivel arqueológico.

Retirar los olivos abrió una ventana de 1.500 metros cuadrados sin dañar la estratigrafía. Para hacerse una idea, esa superficie equivale a unas tres pistas de baloncesto y media. Los arqueólogos excavan en extensión, no en profundidad, para comprender la trama urbana. Lo que empieza a dibujarse es un tejido con viviendas diferenciadas, no una simple acumulación de recintos monumentales.

descubrimiento Göbekli Tepe

El estado de los suelos es desigual. Algunos aparecen limpios, como si la vida cotidiana hubiera quedado congelada; otros han desaparecido por la erosión. Por eso el equipo no quiere precipitarse. La primera impresión es doméstica. El dato sólido llegará con los análisis de microrestos, fitolitos y sedimentos.

Pilares debilitados y suelos por excavar: la pista de la vida doméstica

En los recintos monumentales de Göbekli Tepe, los pilares en forma de T organizan el espacio y concentran el simbolismo. En los nuevos edificios su presencia pierde fuerza. No desaparecen del todo, pero dejan de dominar la arquitectura. Ese gesto importa: el diseño se vuelve más doméstico.

Las comparaciones con el sector GT1 refuerzan la hipótesis. Allí ya se habían identificado estructuras rectangulares similares, con una lógica interna compatible con la vida cotidiana. Ahora, la ampliación hacia el norte confirma que no eran una anomalía aislada, sino parte de un patrón constructivo extendido.

Una analogía sencilla lo aclara. Si los grandes recintos circulares eran catedrales, estas construcciones rectangulares podrían ser las casas adosadas a su alrededor. No hace falta imaginar una ciudad moderna: basta pensar en una aldea donde lo sagrado y lo doméstico comparten pocos metros. Las muestras de suelo dirán si el uso fue residencial, artesanal o mixto.

Por qué Göbekli Tepe vuelve a sacudir el relato del Neolítico

La idea clásica de Göbekli Tepe como un santuario sin población permanente se ha ido desgastando. Esta nueva campaña aporta una pieza más al debate: la arquitectura rectangular de la segunda fase pudo alojar a quienes mantenían en marcha los espacios rituales. No es un cambio menor porque replantea la separación entre vivienda y templo en el nacimiento de la vida sedentaria.

Conviene recordar que Göbekli Tepe se levantó hacia el 9.600 a.C., antes de la cerámica y de la agricultura plenamente consolidada. La transición del Paleolítico al Neolítico suele explicarse como un proceso gradual. Descubrir casas en ese horizonte conecta el enclave con las necesidades diarias de la vida comunitaria.

Yo creo que conviene mantener una cautela razonable. Las plantas arquitectónicas sugieren uso residencial, pero todavía no hay una firma química de ocupación doméstica. La arqueología suele premiar la paciencia: un suelo con restos de comida, herramientas y cenizas dará más información que diez muros bien conservados. Si los análisis confirman la hipótesis, tendremos una de las primeras tramas de viviendas conocidas de la región.

El Proyecto Taş Tepeler ha detectado patrones similares en otros puntos de la meseta. Eso refuerza la visión de un paisaje neolítico articulado, con comunidades distribuidas y rituales compartidos. El visitante puede ya asomarse a la excavación y ver el hallazgo en directo. La ciencia, una vez más, avanza capa a capa.

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🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: Edificios rectangulares de la segunda fase de Göbekli Tepe que pudieron funcionar como viviendas.
  • Dónde: Área de excavación al norte de la zona protegida principal, en Şanlıurfa, sureste de Turquía.
  • Institución responsable: Proyecto Taş Tepeler y excavación de Göbekli Tepe, bajo el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía; coordinación de Necmi Karul.
  • Cuándo: Temporada de excavación 2026; los trabajos de consolidación de la Estructura D continúan hasta finales de año.
  • Impacto a futuro: Podría confirmar que Göbekli Tepe fue un asentamiento habitado y no solo un centro ritual.

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