Despidos por la IA en startups: la lección de Elementor al recortar 100 empleos

La plataforma de construcción web prescinde del 30% de su plantilla y reconoce haber subestimado la velocidad de la disrupción tecnológica. La clave para cualquier founder está en cómo gestionar una reestructuración sin destruir la cultura.

La inteligencia artificial automatiza tareas de diseño y obliga a las startups a reestructurar equipos enteros antes de que el mercado las obligue. Elementor, la plataforma israelí que impulsa más de 25 millones de sitios web, acaba de anunciar el despido de 100 empleados —el 30% de su plantilla— en un movimiento que su cofundador define como un “reset” para liderar la próxima era de la web. La lección es clara: subestimar la velocidad de la disrupción se paga con dolor, pero hacerlo tarde es aún peor.

Elementor: 100 despidos y un ‘reset’ forzado por la IA

La compañía, que está detrás de aproximadamente el 13% de todos los sitios web del mundo, no ha sido la única. Artlist anunció recientemente el despido de 200 empleados, y ambas operaciones se enmarcan en una ola de reestructuraciones impulsadas por la IA en todo el sector tecnológico. A diferencia de recortes anteriores, que solían afectar a decenas de personas, ahora se están recortando porciones muy significativas de la plantilla de una sola vez.

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Eso sí, Elementor insiste en que es una empresa rentable y estable desde hace años. No se recorta por falta de caja, sino porque el modelo tradicional de construcción de webs se está desmoronando. En su comunicado, la compañía admite que los agentes de IA se están convirtiendo en creadores, usuarios y navegadores, y que la propia naturaleza del sitio web está mutando: de una interfaz pensada para humanos a otra con la que interactúan también agentes inteligentes.

Para liderar ese cambio, Yoni Luksenberg, CEO y cofundador, decidió devolver a la empresa a sus raíces: una organización independiente, centrada y ágil que crece con sus propios ingresos, sin depender de financiación externa ni de presupuestos de expansión.

Recortar sin necesidad financiera es una decisión puramente estratégica, pero el golpe puede ser igual de intenso para el equipo.

Como parte de la reestructuración, Elementor pasará a una estructura organizativa más plana, con menos capas de gestión. Los empleados afectados han sido convocados a audiencias y la empresa asegura que los paquetes de salida mejoran notablemente las condiciones legales mínimas. La cifra: 100 puestos eliminados, la mayoría en Israel.

La IA no solo cambia el producto: rediseña por completo el equipo

La irrupción de herramientas que generan código, diseño y contenido en segundos ha convertido muchas tareas en innecesarias. Una startup que antes necesitaba un equipo de diez diseñadores para iterar plantillas ahora puede hacerlo con tres apoyados por asistentes de IA. La pregunta no es si hay que recortar, sino cuándo y cómo hacerlo sin perder el talento que seguirá siendo crítico.

En el caso de Elementor, la velocidad pilló a contrapié. Luksenberg lo reconoce sin rodeos: “Subestimamos la velocidad de la disrupción tecnológica y su impacto en el modelo tradicional”. Una confesión que pocos founders hacen pública, pero que encierra la lección más valiosa: el exceso de confianza en el statu quo es el mayor enemigo de cualquier startup.

Un dato que ayuda a dimensionar el cambio: el 13% de todos los sitios web del mundo usan Elementor. Con una base así, la compañía podía haberse dormido en los laureles, pero la realidad del mercado de la IA ha obligado a actuar. Aplanar la jerarquía y reducir la plantilla en un 30% es, en su lógica, una forma de recuperar la agilidad de los primeros días.

📦 Caso de estudio: Elementor

  • El reto: La IA generaba una disrupción tan rápida que el modelo de creación web tradicional iba a quedarse obsoleto en meses.
  • La jugada: Despedir al 30% de la plantilla, eliminar capas de gestión y volver a un crecimiento orgánico sin depender de financiación externa.
  • El resultado: Una estructura más ágil que, según la compañía, le permitirá liderar la interacción humano-IA en la web.
  • La lección: Anticiparse a la disrupción con una organización ligera es mucho más barato que reestructurar sobre la marcha.
reestructuración empresa

3 lecciones para founders que se enfrentan a una reestructuración

Gestionar despidos nunca es fácil, pero hacerlo en un entorno de alta incertidumbre tecnológica añade una capa extra de complejidad. De la jugada de Elementor se extraen al menos tres enseñanzas que cualquier founder puede aplicar mañana mismo.

Primera: transparencia radical desde el minuto uno. Elementor comunicó la reestructuración con un mensaje claro y sin eufemismos. La lección principal es que que la IA obliga a replantearse el equipo; ocultarlo solo genera rumores y desconfianza. Explicar el contexto —por qué la IA hace que ciertos roles desaparezcan— ayuda a que los que se quedan entiendan la decisión y a que los que se van sepan que no es un fracaso personal.

Segunda: paquetes de salida generosos como inversión en reputación. La compañía asegura que las condiciones superan los mínimos legales. En un ecosistema pequeño como el israelí –y también en el español– un trato justo a los despedidos se convierte en un activo cuando vuelvas a contratar talento en el futuro. Las startups que cortan sin cuidar a las personas pagan un coste reputacional del que es muy difícil recuperarse.

Tercera: la estructura organizativa no es sagrada. La decisión de aplanar la jerarquía y eliminar capas de gestión no es solo un ahorro de costes; es una declaración de principios. Con menos niveles, la información fluye más rápido y las decisiones se toman más cerca del producto y del cliente. En la era de la IA, la velocidad de adaptación es la ventaja competitiva definitiva.

El propio Luksenberg lo resume: “Este es un paso muy doloroso, pero es esencial para que Elementor siga siendo independiente y lidere el próximo capítulo de la web”. Una frase que conecta con la realidad de cualquier startup que esté viendo cómo la IA se come su ventaja competitiva.

🚀 Hoja de Ruta para Emprender

  • Anticípate al impacto de la IA: Revisa qué tareas de tu equipo pueden ser automatizadas en los próximos 12 meses y traza un plan de transición antes de que la cuenta de resultados te obligue a recortar.
  • Si tienes que despedir, hazlo con generosidad: Un paquete de salida por encima del mínimo legal no solo es ético, sino que protege tu marca como empleador y facilita el reenganche del talento cuando vuelvas a crecer.
  • Rediseña la estructura para la agilidad: Elimina capas de gestión innecesarias y fomenta equipos multidisciplinares que puedan pivotar rápido ante los cambios de la IA.
  • Aprende de los casos reales: Estudia reestructuraciones como las de Elementor o Artlist. Observar por qué lo hicieron, cómo lo comunicaron y qué resultados obtuvieron te dará un guion para tu propia situación.

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