Ferrmed advierte del colapso del Corredor Mediterráneo si no se duplica la infraestructura ferroviaria en Cataluña

La asociación de promoción del transporte ferroviario de mercancías avisa de que el sistema catalán se saturará al activarse el Corredor Mediterráneo. Pide 7.000 millones de inversión para duplicar vías, adaptar ancho internacional y construir terminales.

Ferrmed, el principal lobby europeo de promoción del transporte ferroviario de mercancías, ha lanzado una advertencia contundente: el Corredor Mediterráneo colapsará nada más entrar en funcionamiento si no se duplica la infraestructura ferroviaria en Cataluña. La asociación, que celebró su asamblea esta semana en el Port de Tarragona, presentó las conclusiones de un macroestudio en el que han participado 24 expertos de varios países, con 45.000 horas de trabajo y el análisis de 77.000 kilómetros de la red transeuropea.

‘Los trenes no cabrán’: el diagnóstico de Ferrmed sobre el Corredor Mediterráneo

Joan Amorós, presidente de Ferrmed, fue claro en su intervención. «Si debemos hacer pasar todos los trenes por aquí, no cabrán», resumió ante los asistentes, en referencia al nudo ferroviario que conecta Tarragona, Barcelona, Lleida y el valle del Ebro. La entidad reclama una inversión de 7.000 millones de euros para una apuesta de mínimos que evite lo que califican como una situación grave.

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Ese paquete urgente incluye la duplicación de las líneas Martorell-Sant Celoni y Tarragona-Barcelona, el cambio al ancho internacional del tramo Barcelona-Girona-Portbou, la recuperación del corredor Sant Vicenç de Calders-Roda de Berà-Constantí-Reus y nuevos accesos ferroviarios a los puertos de Barcelona y Tarragona. Además, Ferrmed pone sobre la mesa la construcción de una decena de nuevas terminales intermodales en toda Cataluña, entre ellas en Montblanc, L’Arboç, L’Aldea, Valls-Nulles y el nudo de Vila-seca, así como ampliar la de Constantí y finalizar La Boella en el Port de Tarragona.

166.000 toneladas diarias y una ‘T’ que asfixia: el cuello de botella catalán

El estudio de Ferrmed sitúa el epicentro del problema en la ‘T’ ferroviaria que forman Tarragona y Barcelona, tercer hub de mercancías más importante de Europa según Amorós. Por ese nudo circulan cada día más de 166.000 toneladas de mercancías entre ambas ciudades, una cifra incompatible con la convivencia entre servicios de pasajeros y de carga en las mismas vías. Las líneas de mercancías y pasajeros se deben separar», insistió el presidente de Ferrmed, que ya ha solicitado una reunión con el ministro de Transportes del Gobierno.

La advertencia llega apenas un mes después de que Mercaderies per l’Interior alertara del «colapso ferroviario» en el sur de Catalunya con la futura puesta en marcha del Corredor. La coincidencia de ambos avisos refleja un malestar creciente en el sector, que ve cómo la infraestructura actual no puede absorber el tráfico añadido que traerá la conexión con el resto de la red europea. De hecho, la propia Comisión Europea aspira a que el 30% del transporte de mercancías se realice por ferrocarril, un objetivo inviable sin las inversiones que reclama Ferrmed.

El Corredor Mediterráneo nace con una promesa de conectividad que la red catalana no puede cumplir hoy; duplicar vías y separar tráficos es la única salida antes de que el colapso se convierta en crónica diaria.

Hoja de Ruta: Claves del Viaje

El shock que anuncia Ferrmed no es solo un problema de trenes: afecta a toda la cadena logística del arco mediterráneo. La saturación ferroviaria empujaría más mercancías a la carretera, con el consiguiente coste ambiental y de congestión, y pondría en riesgo la competitividad de los puertos de Barcelona y Tarragona, que ya manejan volúmenes récord. La zona cero es clara: el triángulo Tarragona-Barcelona-Lleida y, en especial, el tramo sur de Cataluña, donde las vías actuales no admiten más tráfico sin inversión.

Los 7.000 millones de euros que Ferrmed calcula como inversión mínima —equivalente al coste de construir unos 300 kilómetros de nueva alta velocidad— son una cifra que ningún gobierno ha asumido todavía. La lectura estratégica, sin embargo, es que el Corredor Mediterráneo es un proyecto clave para la UE; sin un plan de choque en Cataluña, la conexión con el resto del continente nacerá coja. Ferrmed ya ha pedido cita al Mitma, y el siguiente paso será ver si el Ejecutivo se sienta a negociar un calendario de actuaciones o si el aviso queda aparcado hasta que el colapso sea ya un hecho.

Mientras, la asociación insiste en en la necesidad de acelerar. El mensaje de Tarragona no deja lugar a dudas: sin duplicación de vías, cambio de ancho y terminales, el Corredor Mediterráneo, pensado como gran eje de mercancías europeo, se quedará en un atasco ferroviario de primer orden.


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