Bit2Me reguladas: el Banco de España concede licencia histórica bajo MiCA

La plataforma española combina esta autorización con su licencia PSD2 y registro previo como proveedor de criptoactivos, marcando un hito en la integración del cripto en el sistema financiero tradicional europeo. La decisión refuerza el puente con la banca convencional y allana e

Bit2Me ha recibido del Banco de España la primera licencia para operar pagos con stablecoins reguladas, los llamados tokens de dinero electrónico (EMT), bajo el nuevo marco europeo MiCA. La autorización convierte a la plataforma española en el primer operador con cobertura completa para conectar cripto y banca tradicional.

Qué supone la licencia del Banco de España

La autorización permite a Bit2Me ofrecer servicios de pago, utilizando tokens de dinero electrónico (EMT), el nombre técnico que reciben las stablecoins reguladas bajo MiCA. Esto incluye transferencias, pagos entre usuarios y, potencialmente, pagos en comercios que operen dentro del Espacio Económico Europeo.

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La clave no está solo en la licencia en sí, sino en la combinación que logra Bit2Me. La plataforma ya contaba con una licencia PSD2 —la normativa europea de servicios de pago— y con el registro previo del Banco de España como proveedor de servicios de cambio de moneda virtual y custodia de monederos digitales, obtenido en 2022. A esto se suma la autorización de la CNMV en 2025 como proveedor de servicios de criptoactivos bajo MiCA. Ahora, con la licencia EMT, se convierte en el primer operador español con cobertura regulatoria completa para conectar cripto y banca tradicional.

En la práctica, Bit2Me podrá liquidar pagos con stablecoins vinculadas al euro, actuando como una entidad de dinero electrónico autorizada. Esto reduce las fricciones que históricamente existían al mover fondos entre exchanges y cuentas bancarias, y acerca el uso cotidiano de criptoactivos a usuarios particulares y empresas.

El recorrido regulatorio: de 2022 a hoy

La consecución de esta licencia no ha sido fruto de la improvisación. Bit2Me lleva años sembrando un perfil de cumplimiento normativo que pocas plataformas europeas pueden igualar. En 2022, se convirtió en la primera empresa española de criptomonedas en inscribirse en el registro del Banco de España como proveedor de servicios de cambio y custodia. Aquel paso fue el germen de una estrategia deliberada.

En 2025 llegó la autorización de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) como proveedor de servicios de criptoactivos bajo el paraguas de MiCA, lo que le habilitó para operar legalmente en toda la Unión Europea. Con esa licencia, la compañía ya podía ofrecer servicios de intercambio, custodia y asesoramiento sobre criptoactivos, pero le faltaba la pieza de los pagos con stablecoins.

La nueva licencia EMT encaja precisamente ahí. Y lo hace además con un respaldo institucional de peso: Bankinter Capital Riesgo participa en el accionariado de Bit2Me como inversor estratégico, lo que dota a la firma de un vínculo directo con la banca tradicional española.

¿Por qué importa este movimiento más allá de Bit2Me?

La noticia trasciende a la propia empresa. Marca un punto de inflexión en la relación entre el sector cripto y la regulación financiera en España. Hasta ahora, la integración de criptoactivos en los circuitos de pago regulados era una asignatura pendiente. La autorización a Bit2Me abre la puerta a que otras plataformas sigan el mismo camino y a que los bancos tradicionales colaboren más estrechamente con proveedores cripto.

Además, el marco MiCA establece normas estrictas para las stablecoins: la emisión queda reservada a entidades de dinero electrónico o de crédito, y los proveedores deben cumplir la normativa de servicios de pago. Esto eleva el nivel de protección para el usuario, algo que ha sido un caballo de batalla recurrente cada vez que surgen escándalos con monedas estables no reguladas.

Bit2Me ha logrado lo que muchos buscaban sin conseguirlo: un marco legal completo para que las criptomonedas funcionen como dinero de verdad, no solo como activo especulativo.

Eso sí, el camino no está exento de retos. La adopción masiva de pagos con stablecoins depende de que los comercios las acepten y de que los usuarios confíen en ellas tanto como en una transferencia bancaria tradicional. También queda por ver cómo evoluciona la competencia de gigantes como PayPal o de las propias monedas digitales de bancos centrales (CBDC). Pero por primera vez, una plataforma española tiene los permisos para competir en esa liga.

João Augusto Teixeira, responsable de cumplimiento normativo de Bit2Me, destacó que esta licencia refuerza la relación con bancos, inversores y otras entidades financieras. Y Leif Ferreira, CEO y cofundador, apuntó a la visión de “seguir acercando los activos digitales al sistema financiero tradicional mediante infraestructuras sujetas a supervisión regulatoria”. Una hoja de ruta que ahora tiene el sello del supervisor español.


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