El Tesoro estadounidense acaba de pagar un precio incómodo para captar 25.000 millones de dólares en bonos a 30 años: un rendimiento del 5,21%, el más alto en un cuarto de siglo. Así lo recoge el último análisis de DW Español, donde se advierte de que el coste de financiación de Estados Unidos ha entrado en una fase que complica la gestión de una deuda cada vez más voluminosa.
Una subasta que confirma las tensiones del mercado
La emisión muestra cómo los inversores exigen una compensación mayor ante dos riesgos difíciles de ignorar: una inflación que sigue condicionando expectativas y un déficit fiscal abultado. Según el canal ese apetito por rentabilidades más altas no es gratuito. Cada punto adicional que paga el Tesoro se traduce en más presión sobre las cuentas públicas.
Billones que se acumulan a un ritmo difícil de asimilar
La subida del coste de la deuda llega en un momento en el que Estados Unidos roza una deuda pública de 39,94 billones de dólares. La cifra la desglosó Ana Nieto, corresponsal de DW Español en Nueva York, que recordó que el último billón se sumó en apenas cinco meses. Hace solo cuatro años, apunta el análisis, la deuda era 10 billones más baja.
El problema no es solo el tamaño, sino la velocidad. El presupuesto sigue arrojando fuertes déficits y, además de los gastos habituales, cada vez pesa más el servicio de la deuda. La lógica es circular: el Tesoro emite para pagar deuda antigua, y lo hace asumiendo costes elevados como el de la subasta de esta semana.
El pago de intereses ya compite con las grandes partidas
En los nueve meses del año fiscal actual, Estados Unidos ha pagado 857.000 millones de dólares solo en intereses. La proyección que expone DW Español apunta a que el año cerrará con cerca de 1 billón de dólares destinados a este capítulo. A este ritmo, únicamente las pensiones superarán los pagos de la deuda como mayor gasto del Estado.
‘La subida del coste de la deuda llega en un momento en el que Estados Unidos está apenas a semanas de contabilizar una deuda de 40 billones de dólares’.
— Ana Nieto, corresponsal de DW Español en Nueva York
Los hogares también cargan con cifras récord
La radiografía de la deuda no se limita al sector público. Según la Reserva Federal, la deuda de los hogares estadounidenses se redujo un 0,01% en el segundo trimestre y se situó en 18,8 billones de dólares, la tercera lectura más alta de la historia. La leve caída, explica el canal, obedece a un tecnicismo que alivió temporalmente el peso de las hipotecas.
Lo que no cede es la deuda vinculada al consumo. Las transacciones con tarjetas de crédito suman 1,26 billones de dólares, muy cerca del récord histórico. Los préstamos para compra de automóviles alcanzan 1,7 billones de dólares y marcan su máximo. Para DW Español, el avance de estas partidas refleja la necesidad de los hogares de ampliar presupuestos en un entorno de inflación elevada, menor asequibilidad y salarios reales negativos.
Qué significa para los inversores y para la política fiscal
El dato de la subasta no es un episodio aislado. Encaja con un cambio de régimen en el mercado de deuda: los inversores ya no aceptan financiar déficits crecientes sin exigir más rendimiento. Eso encarece la deuda emitida, eleva el gasto por intereses y obliga al Tesoro a captar más recursos solo para pagar lo que debe. Es un círculo que puede volverse difícil de romper si la inflación no cede y el déficit no se corrige.
Para el lector en España o América Latina, la señal es clara: una de las economías más grandes y líquidas del mundo está pagando cada vez más por financiarse. Eso puede sostener los rendimientos de los bonos soberanos en otros mercados, presionar a la baja a los activos de larga duración y condicionar las decisiones de los bancos centrales que siguen de cerca a la Reserva Federal.
La pregunta que queda abierta es cuánto aguantará Washington un coste de financiación tan alto sin que el pago de intereses acabe asfixiando otras partidas. Por ahora, la Casa Blanca no ha frenado el ritmo de emisión. Y cada subasta con tipos récord convierte la gestión de la deuda en un asunto cada vez más delicado.
Puedes ver el análisis completo en el vídeo original de DW Español en YouTube.





