EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? En abril se firmaron 40.010 hipotecas sobre vivienda, un 2,3% más que un año antes, y el mercado acumula ya 22 meses consecutivos de subidas interanuales.
- ¿Quién está detrás? Los datos los publica el INE y los analiza idealista/hipotecas. Su director general, Juan Villén, apunta que los tipos seguirán subiendo tras la última decisión del BCE.
- ¿Qué impacto tiene? El tipo medio del 2,90% en abril apunta al alza. Los expertos recomiendan cerrar condiciones hipotecarias cuanto antes para evitar un encarecimiento adicional en los próximos meses.
El mercado hipotecario español mantiene el pulso positivo a pesar de que las compraventas de vivienda encadenan ya cuatro meses a la baja. Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) difundidos por idealista/hipotecas, abril de 2026 cerró con 40.010 hipotecas constituidas sobre vivienda, lo que supone un aumento interanual del 2,3% y, sobre todo, la mejor marca de un cuarto mes en los últimos dieciséis años.
Un cuarto de siglo de hipotecas: 22 meses al alza y el mejor abril en 16 años
La estadística confirma que la firma de hipotecas lleva veintidós meses consecutivos de subida en tasa interanual. Solo en el primer cuatrimestre de 2026 el número de préstamos se ha incrementado un 7,9% respecto al mismo periodo de 2025. El dato de abril supera en 900 operaciones el anterior máximo para este mes (39.100 hipotecas en 2010) y supone la sexta mejor lectura de un abril desde que el INE comenzó a publicar la serie en 2003.
El importe medio de las hipotecas ascendió en abril a 173.331 euros, una subida del 12,7% frente a los 153.800 euros de un año antes, impulsado por el encarecimiento persistente de la vivienda. El capital total prestado por la banca alcanzó los 6.934,9 millones de euros, un 15,7% más en comparación interanual.
Por su parte, el tipo de interés medio cerró el mes en el 2,90%, la tasa más alta desde noviembre de 2025 (entonces fue del 2,97%). La expectativa es que ese porcentaje repunte todavía más en las próximas semanas después de que el Banco Central Europeo (BCE) subiera el pasado 11 de junio los tipos de interés un cuarto de punto, hasta dejarlos en el 2,25%. El plazo medio de amortización se mantiene estable en 25 años.
Fijas frente a mixtas: cómo se adapta el comprador al nuevo escenario de tipos
Los datos del INE confirman que el producto preferido sigue siendo la hipoteca fija, con un 62,9% del total de operaciones. Las hipotecas a tipo variable y las mixtas se reparten el 37,1% restante, pero estas últimas ganan terreno. Juan Villén, director general de idealista/hipotecas, explica que “los tipos de interés empiezan a girar al alza, tendencia que se mantendrá en los próximos meses, y esto también impacta en el mayor peso de las hipotecas mixtas frente a las fijas”.
El tipo medio cerró abril en el 2,90% y apunta al alza: quien esté pensando en comprar o revisar su hipoteca haría bien en cerrar condiciones antes del verano.
Las hipotecas mixtas, que combinan un tramo fijo inicial —generalmente de cinco o diez años— con uno variable, permiten ahorrar cuota los primeros ejercicios, algo muy atractivo con los precios actuales de la vivienda. Sin embargo, añaden incertidumbre a largo plazo porque cuando el préstamo pase a tipo variable el euríbor podría estar significativamente más alto. “Merece la pena cerrar las condiciones con el banco lo antes posible”, recomienda Villén a quienes estén en proceso de compra o revisión.
Cosas que pasan en 2026.
La Ficha del Inversor
Con el nuevo dato en la mano, la métrica clave para el hipotecado y el pequeño inversor es doble: el tipo medio se sitúa en el 2,90% y la cuantía media del préstamo asciende a 173.331 euros. Para una hipoteca estándar de ese importe a veinticinco años con un diferencial del 1% sobre el euríbor, la cuota mensual ronda los 770 euros. Si el euríbor escalara hasta el entorno del 2,75% —escenario manejado por varios analistas a la vista de los mensajes del BCE—, esa misma cuota se acercaría a los 810 euros al mes, un encarecimiento de unos 40 euros que, en el cómputo total del préstamo, suma más de 10.000 euros.
La tendencia a seis meses es claramente alcista en tipos y, por tanto, en el coste de las hipotecas. A diferencia del periodo 2024-2025, en el que el euríbor se había estabilizado entre el 2,3% y el 2,5%, la decisión de junio del BCE ha roto ese equilibrio. De ahí que la recomendación casi unánime de los analistas sea adelantar la contratación o la novación antes de que el mercado descuente nuevas subidas. Para quien busque vivienda habitual, la hipoteca mixta con tramo fijo inicial amplio aparece como la solución más equilibrada entre seguridad a corto plazo y riesgo controlado.
El precedente histórico más ilustrativo es el ciclo de subidas iniciado en 2022, cuando el euríbor pasó en apenas doce meses del 0% al 4%. Aquella sacudida disparó las cuotas hipotecarias hasta un 50% y dejó a miles de familias con serias dificultades de pago, sobre todo quienes habían firmado hipotecas variables en los años de tipos cero. Sucede algo parecido, aunque en menor escala, ahora: la diferencia entre firmar hoy y esperar al otoño puede suponer, para una hipoteca media, un sobrecoste de entre 30 y 50 euros al mes. La prudencia aconseja no dejar pasar la ventana actual.
A nivel regional, los datos de abril ofrecen pistas valiosas. Comunidades como Cataluña (18,5% de aumento) o Castilla-La Mancha (18,7%) muestran una demanda hipotecaria muy dinámica, mientras que Baleares registra una caída del 23,9%. En las zonas turísticas, el encarecimiento del precio de la vivienda y la menor rotación pueden estar frenando la formalización de hipotecas, lo que abre un interrogante para el inversor: el mercado balear, a pesar de los precios récord, empieza a mostrar signos de agotamiento en la demanda apalancada.
La lectura a largo plazo es que el mercado hipotecario español sigue funcionando como un reloj –incluso cuando las compraventas se enfrían– porque el comprador actual necesita más financiación. Quien apueste por mantener liquidez a la espera de una corrección de precios puede encontrarse con que el ahorro en el precio de adquisición se lo come la subida acumulada de los tipos. Como decía en los noventa un viejo directivo del Banco Hipotecario: los tipos siempre suben más deprisa de lo que bajan los pisos.




