EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un tren de Media Distancia que cubría el trayecto Málaga-Sevilla ha golpeado una catenaria desprendida a la entrada de Álora, cortando la línea ferroviaria y la C-2 de Cercanías.
- ¿Quién está detrás? Adif, el gestor de infraestructuras ferroviarias.
- ¿Qué impacto tiene? Se ha interrumpido la circulación entre Málaga y Sevilla y la línea C-2 de Cercanías. Adif ha desplegado autobuses para trasladar a los viajeros afectados en los tramos Málaga-Antequera y Cártama.
Adif ha cortado este sábado la línea ferroviaria entre Sevilla y Málaga tras el golpe de un tren de Media Distancia contra una catenaria desprendida a la entrada del municipio malagueño de Álora. El incidente, que se ha producido durante unas obras programadas, ha dejado fuera de servicio la línea C-2 de Cercanías de Málaga y obliga a desplegar un plan de transporte alternativo por carretera para los viajeros de los trenes afectados.
El tren 13921 detenido tras golpear la catenaria
Según ha informado Adif, el tren implicado es el Media Distancia 13921, un autopropulsado diésel que había partido de la estación de Málaga María Zambrano con destino Sevilla Santa Justa. El convoy quedó detenido en la entrada de Álora después de alcanzar la catenaria, que se encontraba desprendida por una incidencia ocurrida durante los trabajos de mantenimiento programados en la zona.
La catenaria se había descolgado como consecuencia de las obras, según la empresa pública, que ha abierto una investigación para aclarar lo sucedido. El suceso ha obligado a cortar totalmente la circulación ferroviaria en este tramo mientras los técnicos evalúan los daños y retiran la infraestructura dañada.
Plan alternativo: autobuses para Media Distancia y Cercanías
Para reducir las molestias a los viajeros, Adif ha activado un plan alternativo de transporte por carretera. El dispositivo cubre dos frentes: los trenes de Media Distancia que unen Málaga y Antequera y los servicios de la línea C-2 de Cercanías, que comunica la capital con el Valle del Guadalhorce hasta Álora.
En concreto, los autobuses están trasladando a los pasajeros de los trenes de Media Distancia a lo largo del recorrido entre Málaga y Antequera, mientras que los usuarios de Cercanías de la C-2 son derivados por carretera en el entorno de Cártama. Adif no ha fijado un plazo estimado para el restablecimiento de la circulación y recuerda que los trabajos para solucionar la incidencia siguen en curso.
Los trenes entre Málaga y Sevilla seguirán circulando con normalidad a partir de Antequera, pero el tramo afectado a la altura de Álora quedará cortado hasta nuevo aviso.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto principal de la avería es la paralización del servicio ferroviario en uno de los corredores transversales más utilizados de Andalucía. La línea Málaga-Sevilla comunica dos capitales con gran volumen de viajeros, especialmente los sábados de verano, y la C-2 de Cercanías vertebra el área metropolitana occidental de Málaga. Los viajeros afectados están siendo trasladados por carretera, pero los tiempos de viaje aumentan y se pierde la comodidad del ferrocarril.
La zona cero es Álora, una localidad que depende en buena medida de los servicios de Cercanías para conectar con la capital. Precisamente por ser sábado, la incidencia afecta a quienes se desplazan por ocio o por trabajo en el sector servicios. El incidente, al ocurrir durante unas obras programadas, también pone el foco en los protocolos de seguridad de Adif cuando se interviene sobre la catenaria en horario diurno.
El dato que resume la jornada es un solo tren detenido —el MD 13921— y una línea entera cortada que movilizaba a diario a miles de pasajeros, sin contar los trenes de largo recorrido que utilizan parcialmente este trazado. Aunque Adif ha reaccionado con un plan de autobuses, la falta de un horario concreto de reapertura genera incertidumbre entre los usuarios.
El pulso entre la operativa ferroviaria y la necesidad de mantener la infraestructura actualizada se repite en este tipo de incidencias. La avería se suma a otros cortes registrados en la red andaluza en los últimos meses y refuerza la sensación de fragilidad en un sistema que reclama inversiones constantes. De momento, los trenes siguen sin circular y los viajeros esperan que los autobuses los acerquen a su destino.




