Junio de 2026 ha traído un vuelco en la cima del Ibex 35. Banco Santander ha desbancado a Inditex como la empresa más valiosa de la bolsa española. Ocho años después, el banco cántabro recupera un trono que parecía perdido.
El sorpasso se consumó a mediados de mes, en una jornada marcada por el avance del sector financiero. Las acciones de Santander acumulan una revalorización del 18% en lo que va de año, mientras que las de Inditex apenas suben un 3%.
El sorpasso en cifras
Santander alcanza una capitalización bursátil que ronda los 80.000 millones de euros. Inditex, que llegó a superar los 85.000 millones en 2025, ahora cotiza con una valoración cercana a los 78.000 millones. La diferencia, de apenas dos millardos, es ajustada pero simbólica.
La última vez que Santander lideró el Ibex fue en 2018. Desde entonces, el gigante textil gallego había mantenido un dominio incontestable, ayudado por la expansión global de Zara y el imparable crecimiento del comercio online.
El banco cántabro presentó hace apenas dos meses unos resultados trimestrales que batieron todas las previsiones: un beneficio neto de 2.900 millones de euros, un 12% más que en el mismo periodo del año anterior, según la documentación remitida a la CNMV.
Las claves del vuelco
¿Por qué ahora? La respuesta está en la macro. El endurecimiento monetario del Banco Central Europeo ha mantenido los tipos de interés en cotas elevadas durante todo 2026. Eso se traduce en márgenes de intereses más generosos para la banca, mientras que el consumo de bienes discrecionales —como la moda— se resiente.
Santander se ha beneficiado de su diversificación geográfica. Las filiales en México y Brasil aportan casi la mitad del beneficio del grupo, y las economías latinoamericanas han capeado la desaceleración global mejor de lo esperado. Por el contrario, Inditex enfrenta un entorno más complejo: la inflación en Europa ha frenado el gasto en ropa, y la fortaleza del euro resta competitividad a las ventas fuera de la eurozona.
Cosas del mercado.
Además, el banco ha logrado contener los costes y mejorar la eficiencia. Su ratio de eficiencia se sitúa por debajo del 45%, un nivel que muchos competidores europeos envidian. Inditex, pese a mantener márgenes brutos envidiables, ve cómo el crecimiento de las ventas comparables se ralentiza al 4%, la mitad que en 2024.
El sorpasso no es solo una anécdota bursátil: refleja el giro macroeconómico de los últimos años, con la banca recuperando el brillo que perdió tras la crisis financiera.
Un cambio de ciclo en el Ibex 35
Históricamente, el índice ha tenido varios reyes. Telefónica dominó en los años 90 y 2000; Santander tomó el relevo tras la crisis de 2008; y luego Inditex, con el auge del retail global. Ahora, el ciclo vuelve a girar.
En mi opinión, el sorpasso no es un mero accidente. La subida de tipos ha restaurado la rentabilidad de la banca tradicional, que durante años estuvo penalizada por los tipos cero. A corto plazo, veo difícil que Inditex recupere el liderazgo si el BCE no relaja su política.
Sin embargo, no descartaría un contraataque. Inditex tiene una capacidad de adaptación notable: su apuesta por la omnicanalidad y la integración de tiendas físicas con el online sigue siendo un referente. Si el consumo repunta en la segunda mitad del año, la brecha podría estrecharse.
Lo cierto es que para el inversor español, ver a Santander en lo más alto trae una dosis de nostalgia. Pero también de pragmatismo: en 2026, el dinero está en la banca. La pregunta es hasta cuándo.




