Salidas récord de 6.350 millones en ETF de Bitcoin: la venta institucional se frena un 87%

Las salidas semanales se han desplomado de 1.720 a 226 millones, una caída del 87% desde principios de junio. El IBIT de BlackRock sigue siendo el fondo dominante con 62.100 millones acumulados.

Los ETF spot de Bitcoin en Estados Unidos han registrado la mayor salida neta en una ventana móvil de 30 días desde su creación, con 6.350 millones de dólares retirados en las últimas semanas. La cifra, calculada por Galaxy Research, supera a las 581 ventanas anteriores analizadas desde el lanzamiento de estos fondos en enero de 2024 y deja seis semanas consecutivas de drenaje. Pero el dato que más llama la atención no es el agujero, sino la velocidad a la que se está cerrando: el ritmo semanal de ventas se ha frenado un 87% desde el pico de principios de junio.

Los inversores institucionales redujeron su exposición a Bitcoin en un contexto de aumento de los rendimientos del Tesoro estadounidense, menores expectativas de recortes de tipos de interés y un repunte de las tensiones geopolíticas. Es la clásica huida hacia activos de menor riesgo cuando el termómetro del mercado se calienta. Sin embargo, la fase más agresiva de ventas parece haber quedado atrás, y los datos semanales empiezan a contar otra historia.

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El dato: salidas históricas de 6.350 millones en un mes

Galaxy Research ha puesto la lupa sobre las 582 ventanas móviles de 30 días que se han sucedido desde que los ETF al contado de Bitcoin empezaron a cotizar en enero de 2024. Ninguna había llegado tan lejos. Los 6.350 millones de dólares de salida neta registrados en la última ventana analizada representan el peor registro de toda la serie. Para ponerlo en contexto, es como si en un solo mes se hubiera esfumado más de la mitad del dinero que ha entrado neto en el conjunto de los fondos desde su nacimiento (que ronda los 53.400 millones, según Farside Investors).

No todos los ETF han sufrido por igual. El IBIT de BlackRock, el producto estrella con comisiones del 0,25%, acumula desde su lanzamiento entradas netas de 62.100 millones de dólares. En el extremo opuesto, el GBTC de Grayscale, que cobra un 1,5% de comisión, ha perdido 27.000 millones. La competencia por las tarifas explica buena parte del movimiento: el dinero no ha abandonado el barco de Bitcoin, se ha cambiado de camarote.

El precio de Bitcoin ha acompañado el pesimismo con una caída cercana al 17% en el último mes, situándose en torno a los 64.000 dólares. Aunque sigue un 49% por debajo de su máximo histórico de 126.080 dólares de octubre de 2025, la corrección no ha sido un desplome desordenado, sino un goteo que muchos analistas vinculan más a la recogida de beneficios y al reajuste de carteras que a un pánico generalizado.

Por qué las instituciones se alejaron de Bitcoin (y por qué ya no tanto)

La tormenta perfecta que disparó las salidas tiene varios ingredientes. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense subió, haciendo más atractiva la renta fija frente a activos volátiles como Bitcoin. Las expectativas de recortes de tipos se enfriaron, y el dinero institucional buscó refugio. Además, la inestabilidad geopolítica reavivó el apetito por el dólar y el oro. Todo ello se tradujo en una presión vendedora que, semana tras semana, vaciaba los ETF.

Pero los datos más recientes muestran que la hemorragia se está coagulando. En la semana que terminó el 5 de junio, los fondos perdieron 1.720 millones de dólares. Siete días después, esa cifra se había reducido a apenas 226 millones. El descenso del 87% sugiere que la mayoría de los gestores que querían reducir exposición ya lo han hecho. Y mientras tanto, los holders a largo plazo (los inversores que mantienen sus monedas sin vender durante meses o años) han absorbido la oferta liberada por los ETF, manteniendo el precio estable alrededor de los 64.000 dólares.

Un detalle importante: el IBIT de BlackRock registró el 18 de junio una salida diaria de 96,7 millones de dólares, la mayor entre todos los fondos ese día. Pero en el balance global, ese movimiento es una anécdota dentro de un vehículo que ha acumulado montañas de dinero desde su lanzamiento. La estructura del mercado de ETF de Bitcoin es hoy mucho más diversa y resiliente que en 2024, y movimientos de cientos de millones ya no descarrilan la cotización como antes.

Que el IBIT de BlackRock siga acumulando 62.100 millones netos mientras otros venden es la señal más clara: el dinero institucional no ha huido, se ha recolocado.

¿Se ha tocado fondo? Lo que dicen los datos

El frenazo en las salidas invita a preguntarse si estamos ante el final de la corrección. No hay una respuesta binaria, pero sí pistas. La primera es que, en ciclos anteriores de los ETF, las fases de ventas intensas han durado entre cuatro y seis semanas antes de que las entradas volvieran a dominar. Ahora llevamos seis semanas consecutivas de salidas, justo en ese límite. La segunda es que el precio de Bitcoin ha aguantado los 64.000 dólares sin mayor deterioro, lo que indica que hay compradores dispuestos a absorber la oferta a ese nivel.

Sin embargo, hay que ser prudentes. Hasta que no veamos unas cuantas jornadas con flujos netos positivos, hablar de suelo es solo una hipótesis. El mercado sigue muy sensible a las decisiones de la Reserva Federal, a los datos de inflación y al ruido geopolítico. Un solo dato macroeconómico adverso podría reavivar las salidas. Y aunque la tormenta amaine, 6.350 millones de dólares no se recuperan de un día para otro.

Yo tengo la sensación de que el pico de la venta institucional ya ha pasado. Pero, como suelo decir, en este sector las certezas duran lo que tarda en publicarse un nuevo dato de inflación. El ahorrador particular que se asome a estos ETF haría bien en fijarse no solo en los flujos, sino en el contexto amplio: Bitcoin sigue siendo un activo de riesgo y los tipos altos le pesan. Ahora bien, si la Reserva Federal gira, el dinero volverá a fluir hacia los ETF con la misma intensidad con la que ahora se ha ido.


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