Si cambiaste de trabajo en 2025, combinaste dos empleos o cobraste el paro durante unos meses, Hacienda puede reclamarte dinero aunque hayas cumplido con todo. La Agencia Tributaria activa esta campaña un aviso concreto para los asalariados con ingresos entre 22.000 y 35.200 euros que tuvieron más de un pagador: su declaración del IRPF tiene muchas papeletas de salir a pagar.
El motivo no es una sanción ni un error. Es la mecánica misma del impuesto: cada empresa retiene como si fuera la única que te paga, sin tener en cuenta el resto de tus ingresos. Al sumar los salarios en la declaración, el tipo real es más alto que el aplicado, y la diferencia la regulariza Hacienda en el momento de presentar la renta.
Hacienda y el límite que cambia todo: 22.000 euros con un pagador, 15.876 con varios
La norma es conocida, pero muchos trabajadores la descubren demasiado tarde. Con un único pagador, el umbral para estar obligado a declarar se fija en 22.000 euros brutos anuales. Sin embargo, en cuanto aparece un segundo pagador que haya abonado más de 1.500 euros, ese límite cae a 15.876 euros, según confirma la propia Agencia Tributaria.
Esto significa que alguien que ganó 17.000 euros entre dos empleos —y que con un solo pagador no estaría obligado a declarar— tiene que presentar la renta y, en la mayoría de los casos, pagar la diferencia. El sistema está diseñado para recaudar; no para informarte de antemano.
Hacienda y el IRPF: por qué el segundo empleo te puede costar caro
Según datos de la última campaña de la renta, casi la mitad de los 3,5 millones de contribuyentes que tuvieron resultado a ingresar en 2025 eran trabajadores con más de un pagador, tal y como recoge Hacienda en el análisis de IRPF que cruza con sus registros. La causa es siempre la misma: la retención insuficiente en el segundo empleo.
El IRPF es un impuesto progresivo: cuanto más se gana, más se tributa en porcentaje. Cuando los ingresos de dos empresas se suman, el tipo marginal real supera lo que cada pagador retuvo por separado. La diferencia, que puede ir de varios cientos a más de un millar de euros según el sueldo, hay que ingresarla al presentar la declaración.
¿A quién afecta exactamente? Perfiles concretos con sorpresa garantizada
No todos los trabajadores con varios pagadores se llevan un susto. Pero hay perfiles donde la probabilidad de que Hacienda pase factura es muy alta. A continuación, los más habituales:
- Quien cambió de empresa a mitad de año y acumuló dos contratos con retenciones independientes.
- Quien compatibilizó trabajo y desempleo: el SEPE actúa como segundo pagador con retención mínima.
- Quien tiene un segundo empleo a tiempo parcial, con retención calculada solo sobre ese salario menor.
- Quien recibió una indemnización o finiquito sujeto a IRPF durante el ejercicio fiscal.
El rango entre 22.000 y 35.200 euros: la franja más expuesta
¿Por qué esas cifras?
El tramo entre 22.000 y 35.200 euros es especialmente sensible. Por debajo de 22.000 euros con un pagador no existía obligación de declarar. A partir de 35.200, las retenciones ya suelen ser suficientemente altas como para que el resultado se equilibre. En la franja intermedia, las retenciones aplicadas individualmente son bajas, pero la suma de ingresos eleva el tipo real del IRPF de forma notable.
¿Cuánto se puede llegar a pagar?
Un trabajador con 15.000 euros en una empresa y 12.000 en otra —total: 27.000— puede encontrarse con una factura de entre 500 y 1.200 euros, según las deducciones que aplique y su comunidad autónoma. Sin ajuste previo de retenciones, esa cantidad aparece de golpe al presentar el borrador.
Cómo evitar que Hacienda se lleve parte del sueldo del año que viene
La buena noticia es que este problema tiene solución y no requiere abogados fiscales. El modelo 145 es la herramienta que la Agencia Tributaria pone a disposición del trabajador para comunicar a su empresa que tiene otros ingresos y solicitar que le retengan más cada mes. Un pequeño ajuste mensual evita la regularización de golpe al año siguiente.
Hay que entregarlo cuanto antes, porque la empresa solo puede aplicar el cambio desde el momento en que recibe el documento. Además, si en el ejercicio en curso ya acumulas dos pagadores, puedes simular el resultado en Renta Web Open —la herramienta gratuita de Hacienda— para anticipar la cifra y no llevarte ninguna sorpresa en primavera. Conocer el problema antes de que llegue la factura es, en fiscalidad, la única ventaja que tiene el trabajador sobre el sistema.






