Jamenei califica de ‘desesperación’ el acuerdo nuclear con Trump y pone en riesgo Ormuz

El líder supremo iraní autorizó el pacto tras garantías de Teherán, pero sus palabras elevan la incertidumbre sobre el cumplimiento y la estabilidad del estrecho clave para el crudo mundial.

El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, ha calificado hoy de “desesperación” el acuerdo nuclear alcanzado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apenas un día después de la firma del memorando entre ambos países. La declaración, difundida en sus redes sociales, reconoce que inicialmente rechazó el pacto, pero que terminó autorizándolo tras la insistencia del presidente iraní, Masud Pezeshkian, y los compromisos del Consejo Supremo de Seguridad Nacional.

El mensaje del líder supremo —que no ha aparecido en público desde que asumió el poder el 8 de marzo, tras el asesinato de su padre— siembra una fuerte incertidumbre sobre la estabilidad del memorando y, en concreto, sobre la reapertura del estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave del entendimiento.

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Los términos del memorando y la reapertura de Ormuz

El documento suscrito ayer, con la mediación de Pakistán, recoge cinco compromisos inmediatos:

  • El fin “inmediato y permanente” de las operaciones militares en todos los frentes, incluido el Líbano.
  • La reapertura del estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca del 20% del crudo mundial.
  • El levantamiento por parte de Estados Unidos de las sanciones relacionadas con la venta y el transporte de petróleo iraní.
  • El compromiso de Irán de no producir ni adquirir armas nucleares.
  • Un plazo de 60 días para negociar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear y el levantamiento total de las sanciones. Las conversaciones presenciales podrían comenzar este fin de semana, según fuentes estadounidenses.

Sin embargo, el mensaje de Jamenei sugiere que el camino hacia un pacto final será todo menos lineal.

“Para llegar a esta etapa (la firma del acuerdo), los políticos, movidos por una sincera preocupación y buena voluntad, realizaron grandes esfuerzos; y, por supuesto, fue el presidente estadounidense quien, movido por la desesperación, utilizó todo tipo de argucias para lograrlo.” — Mojtaba Jamenei, líder supremo de Irán, 19 de junio de 2026

¿Desesperación o estrategia? Lo que hay detrás del mensaje de Jamenei

Lo que veo en esta declaración no es un rechazo frontal al acuerdo, sino un ejercicio de equilibrio político interno. Jamenei necesita apaciguar a los sectores más duros del régimen, contrarios a cualquier concesión a Washington, mientras permite que el presidente Pezeshkian gestione la diplomacia. De hecho, el líder supremo fue explícito: cedió porque tanto Pezeshkian como el Consejo Supremo le garantizaron que se protegerían “los derechos de la nación iraní y del Eje de Resistencia” —la red de milicias aliadas en Oriente Medio—, y el presidente asumió “explícitamente la responsabilidad”. La alusión al Eje de Resistencia no es menor: indica que Irán no renunciará a su influencia regional, un punto de fricción permanente con Estados Unidos y con sus socios europeos.

En Estados Unidos, la oposición demócrata ha criticado duramente el pacto, calificándolo de cesión ante un régimen hostil. Esta presión doméstica podría complicar la ratificación de un acuerdo definitivo si el Congreso intenta bloquear el levantamiento de sanciones, lo que añade otra capa de riesgo a la hoja de ruta de 60 días. Además, la exigencia de Jamenei de que se cumplan las condiciones “establecidas” mantiene abierta la puerta a un bloqueo si Washington no cumple primero con la retirada total de las medidas punitivas.

Para los mercados del petróleo, la reapertura de Ormuz es central. Antes del anuncio, el barril de Brent había superado los 100 dólares por el temor a una interrupción del suministro. Ayer cayó hasta los 92 dólares, pero hoy ha rebotado ligeramente, reflejando la incertidumbre que ha inyectado Jamenei. Si las negociaciones fracasan, el estrecho podría volver a cerrarse, disparando de nuevo los precios. La fragilidad política de Irán, con un líder que no se expone públicamente y que gobierna desde la sombra, hace que cualquier predicción sea arriesgada.

Desde su llegada al poder, Jamenei ha optado por la comunicación digital y los discursos televisados sin presencia física, una estrategia que algunos analistas interpretan como señal de vulnerabilidad. Su juventud y la falta de experiencia en la gestión diplomática internacional añaden dudas sobre el cumplimiento de lo firmado.

🌍 El impacto en España y Europa

La reapertura estable del estrecho de Ormuz sería una excelente noticia para la economía europea. Un Brent por debajo de los 90 dólares aliviaría las presiones inflacionistas en la eurozona, lo que relajaría la postura del Banco Central Europeo y podría traducirse en un Euríbor a 12 meses más contenido, cerca del 3,5%. Para los hogares españoles con hipotecas variables, esto significaría cuotas más estables o incluso ligeramente a la baja en las próximas revisiones. Los analistas consultados estiman que si el Brent baja de forma sostenida de los 85 dólares, el BCE podría plantearse un recorte de tipos en otoño, lo que aliviaría aún más las cuotas.

Sin embargo, las declaraciones de Jamenei introducen un riesgo a la baja difícil de ignorar. Si el acuerdo se tambalea y Ormuz vuelve a estar en peligro, el barril podría escalar de nuevo a los 100 dólares, arrastrando al Euríbor por encima del 4%. Para España, que importa cerca del 12% de su crudo de Irak y de otros productores del Golfo, la estabilidad de Ormuz es un asunto de seguridad energética nacional. Una interrupción prolongada obligaría a buscar alternativas más caras en el Atlántico, con el consiguiente impacto en los precios de los carburantes y, en última instancia, en la inflación general. La partida que se juega entre Teherán y Washington es también la partida del bolsillo de los consumidores europeos.


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