EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El precio de la vivienda en Gijón ha alcanzado su máximo histórico en mayo de 2026, con un incremento del 15,8% interanual y un precio medio de 2.648 euros por metro cuadrado, según Idealista.
- ¿Quién está detrás? Los datos provienen del portal inmobiliario Idealista, que recoge las ofertas de vivienda usada en el municipio asturiano. El movimiento refleja una demanda local persistente frente a una oferta limitada.
- ¿Qué impacto tiene? Para los propietarios, la revalorización supone una ganancia patrimonial, pero para los compradores el esfuerzo financiero se dispara. El centro de la ciudad supera los 3.300 euros/m², y las subidas de dos dígitos se extienden a todos los distritos.
El mercado residencial gijonés sigue imparable. En mayo de 2026 el precio medio de la vivienda usada se situó en 2.648 euros por metro cuadrado, lo que supone un nuevo récord histórico y un alza del 15,8% respecto al mismo mes del año anterior, según los últimos datos del portal inmobiliario Idealista.
Gijón marca máximos pero sigue por debajo de la media nacional
A pesar del fuerte encarecimiento, comprar piso en la ciudad asturiana continúa siendo más barato que la media española. En mayo, el precio medio nacional se situó en 2.795 euros/m², de manera que el metro cuadrado gijonés es aún un 5,3% más asequible. Sin embargo, la brecha se estrecha con rapidez: mientras Gijón ha escalado un 15,8% en un año, el conjunto del país lo ha hecho un 16,9%.
La aceleración se explica por la reducida oferta disponible y el interés de la demanda local e inversora, que ha convertido a Gijón en uno de los mercados más dinámicos del norte peninsular. Ni siquiera la reciente calma del Euríbor —que ronda el 2,7% en junio— ha frenado las transacciones, porque el ahorro en la cuota hipotecaria se ha trasladado a una mayor capacidad de puja.
El centro supera los 3.300 euros/m² y todos los barrios anotan subidas de dos dígitos
El tirón no se limita a las zonas nobles. Todos los distritos de Gijón analizados por Idealista registran incrementos interanuales de dos dígitos. El desglose es el siguiente:
En cabeza figuran El Llano (+23,6%) y Somíó – Cabueñes (+18,0%), que reflejan el apetito por barrios antes considerados de segunda línea. El Centro se mantiene como el distrito más caro, con 3.387 euros/m² (+13,4%), seguido del Este (3.232 euros/m², +8,3%). En el lado opuesto, el Periurbano (1.813 euros/m², +17,3%) y el Oeste (2.118 euros/m², +16,6%) son las opciones más económicas, aunque sus ritmos de subida son igualmente intensos.
El tirón de Gijón no es puntual: todos los barrios suben más del 10% y el metro cuadrado se ha encarecido tanto en el centro como en la periferia, reflejando un mercado en ebullición.
La Ficha del Inversor
Desde la óptica patrimonial, Gijón se ha convertido en un caso de estudio. La métrica clave la maneja cualquier agente de la propiedad: 2.648 euros/m² de precio medio, con incrementos interanuales que duplican la inflación subyacente. Para quien compró en mayo de 2025, la plusvalía bruta acumulada en solo doce meses ronda el 15,8%, muy por encima de la rentabilidad del alquiler tradicional en la zona —el yield bruto medio en Asturias no llega al 5%—.
La tendencia a seis meses apunta a una continuidad alcista, salvo que el Euríbor dé un giro al alza o el Gobierno regional apruebe medidas de contención. El desequilibrio entre oferta y demanda es profundo: los proyectos de obra nueva en Gijón han sido escasos desde la crisis de 2008, y el suelo finalista disponible en el concejo sigue siendo limitado. Los agentes consultados por esta redacción coinciden en que hasta final de año no esperan un enfriamiento significativo, y la velocidad de rotación de los inmuebles —apenas tres meses de media en las zonas más demandadas— respalda esa previsión.
En cuanto al perfil recomendado, el comprador de vivienda habitual —parejas jóvenes, familias que buscan primera residencia— tiene cada vez más complicado acceder al centro y se desplaza hacia barrios como El Llano o el Periurbano. Para el pequeño inversor, la rentabilidad por alquiler se ha comprimido, pero la revalorización del activo ofrece un colchón atractivo si se mantiene la escasez de producto. Las family offices y los fondos de capital privado que ya operaban en el Cantábrico —sobre todo en San Sebastián y Santander— han comenzado a mirar a Gijón con detenimiento, aunque las carteras institucionales todavía son reducidas.
El riesgo inmediato está en la posible sobrevaloración relativa frente a la renta media de los hogares asturianos. Con un salario medio que apenas supera los 1.800 euros netos al mes, el esfuerzo hipotecario necesario para comprar una vivienda tipo empieza a rozar el 35% de los ingresos del hogar. Cualquier repunte puntual del Euríbor —incluso de 30 puntos básicos— podría expulsar del mercado a una parte de la demanda y ralentizar el crecimiento de los precios. La próxima cita clave es la reunión del BCE del 24 de julio, de la que los operadores esperan señales sobre el ritmo de bajadas para lo que resta de año.





