Un patinete eléctrico circulando 104 km/h en Benidorm: persecución policial y multas por modificación ilegal

El conductor se dio a la fuga durante dos kilómetros y chocó contra una moto policial. Enfrenta sanciones por conducción temeraria, falta de seguro y alteración del vehículo.

Un patinete eléctrico circulando a 104 kilómetros por hora en pleno centro de Benidorm. La cifra, que multiplica por cuatro el límite legal, desató una persecución de dos kilómetros que puso en jaque a la Policía Local. El conductor, lejos de detenerse, aceleró y derrapó entre el tráfico hasta que su VMP trucado colisionó contra una moto policial. No hubo heridos, pero sí un reguero de infracciones que dejan claro que modificar estos vehículos no sale gratis.

Un patinete ‘trucado’ a 104 km/h: la persecución policial en pleno centro de Benidorm

Los hechos ocurrieron durante un control rutinario de la Policía Local de Benidorm para verificar el cumplimiento de la normativa de movilidad. Los agentes detectaron un patinete que se movía a una velocidad muy superior al resto del tráfico. Cuando le dieron el alto, el conductor hizo caso omiso y emprendió una huida de dos kilómetros por calles del casco urbano.

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La persecución obligó a desplegar varias patrullas. El trayecto terminó cuando el patinete eléctrico chocó contra una de las motocicletas del operativo. A pesar del impacto, el incidente se saldó sin heridos, aunque el susto fue mayúsculo. Los equipos de metrología certificaron después que el vehículo había alcanzado 104 km/h de velocidad punta.

Una barbaridad. Para entenderlo: un patinete homologado no puede superar los 25 km/h. Circular a más de 100 km/h sobre una plataforma con ruedas pequeñas es jugar a la ruleta rusa con la física. La Policía Local de Benidorm recordó tras la intervención que estos vehículos no están diseñados para soportar las fuerzas de inercia que se generan a esas velocidades. La estructura se convierte en un factor de riesgo crítico tanto para el ocupante como para los peatones.

Circular a más de 100 km/h en un patinete eléctrico no solo es ilegal: convierte al vehículo en un proyectil sin control.

La modificación ilegal: dentro de un cohete sin frenos

La inspección posterior del VMP dejó al descubierto una manipulación profunda. El patinete había sido alterado para incrementar su potencia y superar con creces la velocidad máxima de fábrica. Los cambios técnicas, según fuentes de la investigación, incluyen mejoras en el motor y la batería, aunque los detalles exactos no se han hecho públicos. Lo que sí está claro es que el vehículo carecía de cualquier tipo de certificación técnica para esas prestaciones.

Además, el patinete no contaba con seguro ni con el certificado de registro obligatorio. Dos requisitos que la normativa de VMP impone desde hace años. Circular sin ellos es una infracción grave que, en este caso, se suma al rosario de denuncias.

La modificación de un patinete eléctrico para superar los 25 km/h no es una simple falta administrativa. Transforma el vehículo en un artefacto peligroso que la ley asimila a una motocicleta sin homologar. Las consecuencias legales son mucho más duras que un simple exceso de velocidad.

Las sanciones a las que se enfrenta el conductor

Los agentes tramitaron de forma simultánea múltiples denuncias. Conducción temeraria, circular con un vehículo cuyas características técnicas han sido alteradas y carecer de la documentación obligatoria. El patinete, además, ha sido confiscado y queda a disposición judicial.

El conductor se enfrenta a un cúmulo de sanciones económicas que, según estimaciones basadas en la Ley de Tráfico, podrían superar los 2.000 euros. A ello se suma la posible pérdida de hasta 6 puntos del carnet por conducción temeraria, si el infractor posee permiso de conducir. Las multas por carecer de seguro y registro en un VMP también son cuantiosas: 500 euros cada una. En total, una factura que ningún bolsillo querría recibir.

Un detalle importante: aunque los patinetes eléctricos no requieren carnet de conducir para circular, las infracciones cometidas con ellos sí pueden detraer puntos del saldo del conductor si este dispone de él. La DGT aplica esta medida para desincentivar comportamientos temerarios al manillar, y este caso es el paradigma de lo que se quiere evitar.

Análisis: la línea entre la movilidad y el peligro

El incidente de Benidorm es un episodio extremo, pero no aislado. El auge de los patinetes eléctricos ha traído consigo una realidad incómoda: la facilidad para manipularlos y la falsa sensación de seguridad que dan sus dimensiones compactas. La normativa actual, que limita la velocidad a 25 km/h y exige seguro y certificado de registro, es clara. Pero el control efectivo sobre las modificaciones sigue siendo un reto para los ayuntamientos.

En mi lectura, la actuación de la Policía Local es un aviso para navegantes. Circular con un VMP trucado a velocidades de moto conlleva sanciones durísimas, y la confiscación del vehículo es casi automática. El mensaje es inequívoco: no merece la pena. Además, la ausencia de un período de adaptación o de un margen de tolerancia deja poco espacio a la duda. Si tu patinete supera los 25 km/h, estás cometiendo una infracción muy grave.

Lo que sí conviene recordar es que muchos usuarios desconocen que la manipulación anula cualquier cobertura de seguro, incluso si se ha contratado uno. En caso de accidente, el conductor se expone a responsabilidades civiles y penales millonarias. Un riesgo que, a la vista de los 104 km/h alcanzados en Benidorm, roza el suicidio.

🚨 Ficha de la Normativa

  • Infracción / Novedad: Conducción temeraria de un patinete eléctrico modificado a 104 km/h, falta de seguro y certificado de registro.
  • Sanción económica: Acumulación de multas que podrían superar los 2.000 euros (500 euros por falta de seguro, 500 euros por circular sin registro, hasta 500 euros y 6 puntos por conducción temeraria, y sanciones por alteración técnica).
  • Puntos del carnet: Hasta 6 puntos, si el conductor posee permiso de conducir.
  • Entrada en vigor: La normativa de VMP ya está vigente; estos hechos se juzgan bajo la legislación actual.

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