El selectivo español ha cerrado la sesión de este miércoles en 19.163,6 puntos, un alza del 0,69% que le permite firmar su tercer récord histórico consecutivo. Los grandes bancos —BBVA, CaixaBank y Santander— han tirado del carro con subidas superiores a las del resto del mercado.
La marca supera los 19.100 puntos por primera vez y coloca al Ibex en niveles que pocos inversores esperaban hace apenas dos meses. El impulso no es casual: la banca lleva semanas respaldada por un entorno de tipos altos y la expectativa de un enfriamiento regulado de la economía, y hoy ha encontrado un aliado inesperado en el petróleo.
Los tres grandes bancos tiran del carro
BBVA lideró las subidas con un avance del 2,1% hasta los 3,12 euros, seguido de CaixaBank, que ganó un 1,8% hasta 2,53 euros, y Santander, que sumó un 1,6% hasta 3,48 euros. El índice bancario del Stoxx Europe 600 subió un 1,2% en la jornada. En el año, las tres entidades acumulan revalorizaciones superiores al 35% —Santander roza el 40%—, impulsadas por unos márgenes de intermediación que superan el 2% y unas políticas de retribución al accionista que baten récords trimestre a trimestre.
Es la tercera sesión consecutiva en la que el Ibex 35 marca un máximo histórico. Tras superar los 18.900 puntos el lunes y los 19.000 el martes, la barrera de los 19.100 ha caído con una naturalidad que inquieta a los estrategas más prudentes. La pregunta que sobrevuela el mercado ya no es si hay burbuja, sino cuánto queda de fuelle.
Viento de cola: petróleo a la baja y bolsas europeas al alza
El IBEX 35, según los datos del gestor bursátil español, ha contado con una inyección extra de optimismo gracias al hundimiento del crudo. El Brent ha caído hasta los 72,8 dólares por barril, un descenso del 2,3% que lo devuelve a niveles de hace tres meses. Para una economía importadora neta como la española, cada dólar que pierde el petróleo alivia la factura energética de empresas y hogares y reduce la presión sobre la inflación subyacente, un factor que el BCE tiene muy en cuenta.
En el resto de Europa, las bolsas han cotizado en verde: el Dax alemán sumó un 0,5%, el Cac 40 francés un 0,6% y el FTSE 100 británico un 0,3%. La sesión ha estado marcada por una calma tensa en los bonos soberanos: el rendimiento del bund alemán a diez años se mantuvo plano en el 2,45%. Los bancos españoles acapararon todo el protagonismo, mientras las energéticas, y las constructoras apenas se movieron.
No es un fenómeno aislado. El Stoxx Europe 600 acumula una revalorización cercana al 14% en lo que va de 2026, impulsado por el mismo cóctel de tipos altos, energía barata y resultados sólidos. La diferencia es que el Ibex 35, con una ponderación cercana al 30% en banca, sobredimensiona el tirón financiero y convierte cada sesión alcista en un récord fácil de batir.
El motor bancario ha llevado al Ibex 35 a un récord tras otro, pero el combustible —petróleo a la baja y tipos quietos— empieza a dar señales de agotamiento.
¿Cuánto más aguanta esta escalada? Análisis y riesgos
Con un recorrido del 18% en lo que va de año, el Ibex 35 se sitúa entre los índices más rentables de Europa. Los múltiplos de valoración empiezan a tensarse: el PER del selectivo ronda las 15 veces, su nivel más alto desde 2009 si se excluye el rebote pospandémico. No es una burbuja, pero sí una advertencia de que cualquier tropiezo macroeconómico podría desencadenar una recogida de beneficios.
Yo creo que el mercado está comprando la narrativa de un aterrizaje suave casi sin fisuras. Los resultados empresariales del primer trimestre han sido sólidos y la morosidad no ha repuntado. Sin embargo, la gran banca debe buena parte de sus ganancias a unos tipos que el Banco Central Europeo podría empezar a recortar en septiembre. Ese es el verdadero punto de inflexión: si las actas de julio insinúan un primer recorte antes de final de año, el margen de intermediación —el santo grial de los bancos— se reducirá más rápido de lo que muchos analistas descuentan.
El otro flanco débil es geopolítico. Una escalada en Oriente Medio podría disparar el crudo y evaporar en horas el viento de cola actual. Por ahora, los inversores prefieren mirar al horizonte de los recortes de tipos y no a los riesgos bajo la alfombra. La próxima gran cita será la reunión del Banco Central Europeo del 24 de julio. Hasta entonces, el Ibex bailará al son de las actas y de los precios del petróleo.





