Tesorería corporativa en Ethereum: Ant International apuesta por el fondo tokenizado de Amundi

La filial de Alibaba utiliza un fondo del mercado monetario emitido directamente en la red pública de Ethereum para optimizar la liquidez de su tesorería. Es un hito en la adopción institucional de los activos tokenizados del mundo real.

La adopción institucional de Ethereum acaba de sumar un nuevo capítulo. Ant International, la filial tecnológica del gigante chino Alibaba, ha empezado a utilizar un fondo del mercado monetario tokenizado por Amundi, la mayor gestora de activos de Europa con 2,4 billones de euros en cartera, para optimizar la gestión de su tesorería corporativa. Y lo ha hecho directamente sobre la red pública de Ethereum.

No se trata de un piloto ni de una prueba en una red de pruebas. Según ha adelantado el medio especializado Ledger Insights, la compañía utiliza ya las participaciones digitales de un fondo monetario de Amundi, el Amundi Money Market Fund – Short Term, emitidas como tokens en la mainnet (la red principal) de Ethereum. La operación no es un experimento: es la tesorería real de una multinacional moviéndose sobre una infraestructura pública y descentralizada.

Publicidad

De hecho el movimiento encaja con la estrategia que Ant International lleva ensayando desde 2019. La empresa ya utilizaba su plataforma interna Ant Whale para transferencias transfronterizas entre filiales, operativa las 24 horas del día los 7 días de la semana. Ahora añade una capa de rentabilidad: en lugar de dejar el efectivo inmovilizado en cuentas corrientes, lo invierte en un fondo del mercado monetario tokenizado que genera rendimiento, todo ello sin salir del ecosistema Ethereum.

Un fondo monetario tokenizado en Ethereum, ¿cómo funciona?

El concepto es más sencillo de lo que parece. Un fondo del mercado monetario es un vehículo de inversión que coloca el dinero en instrumentos de deuda a corto plazo, como letras del tesoro o repos. Busca preservar el capital y ofrecer una rentabilidad modesta, muy por encima de una cuenta corriente. Lo novedoso es que Amundi ha emitido participaciones tokenizadas de ese fondo: cada token representa un derecho sobre una fracción del fondo, y esos tokens se pueden guardar, transferir y liquidar en la red Ethereum.

La pieza clave para que funcione es CACEIS, la división de servicios de valores de Crédit Agricole —que controla el 68,3% de Amundi—, que actúa como agente de transferencia y de tokenización. En la práctica, esto significa que CACEIS se encarga de emitir (mint) y destruir (burn) los tokens cuando Ant International entra o sale del fondo. No hay intermediarios financieros tradicionales que ralenticen el proceso: la liquidación ocurre en tiempo real, sobre la cadena de bloques pública de Ethereum.

Kelvin Li, director general de Tecnología de Plataforma y vicepresidente sénior de Ant International, lo explica así: «Nuestro objetivo es construir un futuro de movimiento de dinero instantáneo y sin fronteras. Creemos que la cadena de bloques y la inteligencia artificial pueden ofrecer soluciones en tiempo real a los tesoreros corporativos globales».

Amundi fondo tokenizado

Un paso más en la adopción institucional de los activos tokenizados

La operación de Ant International es un hito, pero no se produce en el vacío. Los activos del mundo real (real world assets, RWA) tokenizados llevan varios trimestres ganando tracción en Ethereum. Fondos como el BUIDL de BlackRock, que invierte en deuda pública estadounidense y está tokenizado sobre Ethereum, ya superan los 3.000 millones de dólares en activos. La novedad aquí es que una filial de Alibaba, con volúmenes de tesorería que se miden en miles de millones, elige Ethereum como infraestructura única para su operativa diaria, sin recurrir a una red privada.

Este detalle importa. Muchas empresas han jugado con la tokenización en entornos controlados o en blockchains permisionadas. Ant International, en cambio, ha decidido usar la red pública de Ethereum, donde cualquiera puede verificar las transacciones. La transparencia y la seguridad que ofrece una cadena con más de un millón de validadores repartidos por el mundo son, en este caso, un activo y no un riesgo.

La mayor gestora de Europa emite participaciones de un fondo monetario directamente en Ethereum. No es un piloto. Es una operación real de tesorería.

Ethereum como capa de liquidación para tesorerías globales

El movimiento de Ant International tiene otra lectura. Desde hace años, Ethereum aspira a convertirse en la capa de liquidación global no solo para criptoactivos, sino para cualquier activo financiero tokenizado. Que una filial de Alibaba confíe a esta red la gestión de su liquidez diaria refuerza esa narrativa. Además, al emplear un fondo de Amundi —con 2,4 billones de euros en activos—, se valida que los grandes gestores tradicionales están dispuestos a emitir en cadenas públicas cuando la demanda institucional lo justifica.

A esto se añade la experiencia previa de CACEIS con Spiko, la fintech francesa que lidera la emisión de fondos monetarios tokenizados en Europa, con 1.600 millones de euros en activos sobre su plataforma. La combinación de la demanda de clientes como Ant International y la infraestructura de tokenización ya madura de CACEIS y Amundi dibuja un escenario donde los fondos monetarios tokenizados en Ethereum podrían convertirse en una herramienta estándar para los departamentos de tesorería corporativa, de la misma forma que hoy son estándar los repos o los depósitos bancarios.

Eso sí, conviene no perder de vista algunos riesgos. La regulación europea MiCA, que empezó a aplicarse en 2025, establece un marco claro para la tokenización de instrumentos financieros, pero aún quedan flecos por resolver, especialmente en lo relativo a la custodia y a la responsabilidad del emisor cuando el token se negocia en mercados secundarios. Además, la concentración de validadores de Ethereum sigue siendo un debate abierto, aunque la red ha demostrado una resiliencia notable durante los últimos años. La adopción institucional avanza, pero lo hace a un ritmo que aún depende de la claridad normativa y de la maduración de la infraestructura de custodia.

Lo que este caso deja claro es que la tokenización de activos financieros ya no es una promesa de futuro. Es una herramienta que empresas como Ant International están utilizando hoy para mover y rentabilizar su tesorería de forma más eficiente, y que elige Ethereum como estándar. El próximo paso, según el propio Li, podría ser llevar esta solución a otras empresas. Si las gestoras y los emisores siguen apostando por la red pública de Ethereum, el salto de la tesorería corporativa a la cadena de bloques habrá dejado de ser noticia.


Publicidad