EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? IAG ha recortado un 2,8% la capacidad del corto radio europeo de Iberia y Vueling en el primer semestre de 2026, afectando al 30% de las plazas del grupo.
- ¿Quién está detrás? IAG, el holding que engloba a Iberia, Vueling, British Airways, Aer Lingus y Level, en respuesta a la sobrecapacidad en las rutas de ocio con destino a España.
- ¿Qué impacto tiene? Menos vuelos en las rutas más turísticas, riesgo de precios al alza o rentabilidades ajustadas. IAG redirige aviones al largo radio, donde los márgenes resisten.
IAG ha recortado un 2,8% la capacidad del corto radio europeo de Iberia y Vueling en el primer semestre de 2026, una tijera que afecta al 30% de sus plazas y que el grupo justifica por la sobrecapacidad que presiona las tarifas y le impide trasladar la subida del combustible a los billetes.
Sobrecapacidad y combustible: el cóctel que hunde la rentabilidad del corto radio
El recorte, detallado en la última presentación de resultados de IAG, se concentra en las rutas de ocio de corto radio con destino a España, donde el crecimiento de la oferta de aerolíneas low cost ha sido especialmente intenso. “Estos mercados han sido muy competitivos debido al importante crecimiento de la capacidad”, reconoce el grupo, que añade que esa avalancha ha “limitado nuestra capacidad para recuperar el aumento del coste del combustible a través de los precios”. La combinación de más asientos de easyJet y Ryanair y un queroseno más caro ha estrechado los márgenes hasta niveles que la dirección de IAG considera difícilmente sostenibles.
Iberia, por su parte, redujo capacidad de corto radio también por trabajos de mantenimiento relacionados con los motores, mientras que Vueling recortó algunas de sus rutas. La previsión no es halagüeña: “Prevemos que siga experimentando un fuerte crecimiento de la competencia, al menos durante el resto del verano, y seguiremos evaluando la capacidad para los meses de invierno con el fin de garantizar la rentabilidad”, advierte IAG. La tijera no ha sido uniforme: mientras el corto radio europeo mengua, el largo radio a América ha crecido un 3,5% en el mismo periodo, y la conexión con Norteamérica, un 1,5%.
El contrapeso del largo radio: América mantiene el motor de IAG
El volumen de asientos entre Europa y Latinoamérica ha subido un 3,5% en los seis primeros meses de 2026, y América del Norte un 1,5%. Esos dos mercados, donde Iberia tiene una posición dominante gracias al hub de Madrid, están absorbiendo parte de la flota que se retira del corto radio. “El largo radio es donde podemos defender mejor los precios y los márgenes”, explican fuentes del sector a MERCA2.ES. La estrategia de IAG es clara: concentrar la inversión allí donde las barreras de entrada son mayores y la competencia no aprieta tanto como en el Mediterráneo.
Donde sí ha habido una contracción severa es en los vuelos a África, Oriente Medio y Asia, con un ajuste del 9,4% en el primer semestre (y del 17,4% en el segundo trimestre) debido a la suspensión de rutas de British Airways, Iberia y Vueling a Oriente Medio, los Estados del Golfo, Israel y Jordania. “Ahora se prevé que esta situación se mantenga durante el resto del año”, anticipa el grupo, en un contexto de inestabilidad geopolítica que aleja a los turistas y encarece los seguros.
La tijera en el corto radio no es una anécdota estacional: la sobrecapacidad en las rutas de ocio a España se ha cronificado, y los operadores que, como IAG, tienen alternativa en el largo radio están reasignando aviones allá donde el margen aguanta.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El recorte del 2,8% en el corto radio de Iberia y Vueling no es un fenómeno aislado: es la respuesta de un gigante aéreo a tres fuerzas que llevan años comprimiendo los márgenes en Europa. La primera es la sobrecapacidad crónica en las rutas de ocio, alimentada por la expansión sin pausa de Ryanair y easyJet, que han añadido millones de plazas en los principales destinos vacacionales españoles en los últimos dos años. La segunda es el encarecimiento del combustible, que en 2026 se mantiene por encima de los niveles prepandemia y que, al no poder repercutirse íntegramente en el billete, erosiona la cuenta de resultados. Y la tercera es la mayor sensibilidad al precio de un pasajero que, tras la inflación, ha reducido su gasto en extras y equipaje, castigando a las aerolíneas de red que dependen de esos ingresos complementarios.
En la zona cero están las rutas que conectan Reino Unido, Alemania y los Países Bajos con la costa mediterránea y las islas. Son mercados donde IAG compite no solo con otras aerolíneas tradicionales, sino con una legión de operadores de bajo coste que pueden ofrecer tarifas muy ajustadas gracias a bases en destinos como Palma o Málaga. Al recortar capacidad, Iberia y Vueling están protegiendo su rentabilidad, pero también arriesgan perder cuota en esos mercados, un pulso que recuerda al que libraron en 2019, cuando la sobreoferta acabó con varias aerolíneas pequeñas.
El dato clave es que el corto radio aporta el 30% de las plazas de IAG, pero representa una parte mucho menor de los ingresos operativos, según estimaciones del sector. Esto explica que la dirección no tema sacrificar algo de escala si con ello consolida los márgenes. A largo plazo, la tendencia apunta a que Iberia y Vueling reorienten cada vez más su corto radio hacia la alimentación del hub de Madrid, reduciendo los vuelos puramente punto a punto que no aporten tráfico al largo radio. La pregunta es si Bruselas, que vigila las posiciones de dominio, permitirá ese vuelco sin objeciones. De momento, IAG ya ha movido ficha: la tijera de agosto es solo el principio.




