La homologación judicial del plan de reestructuración de Duro Felguera ha desatado una subida del 45% en la acción este lunes. La compañía asturiana, que durante meses acumulaba pérdidas en el parqué, cierra la sesión en 0,24 euros por título, lo que eleva su capitalización bursátil hasta los 51,64 millones de euros.
Con este movimiento, Duro Felguera acumula una revalorización del 41,01% en lo que va de 2026 y borra las pérdidas que arrastraba desde el pasado noviembre. Los inversores han reaccionado en tromba al veredicto del Juzgado de lo Mercantil de Gijón, que da luz verde a una reordenación integral de pasivos.
Las claves del plan de reestructuración
El plan homologado afecta a un perímetro que supera los 980 millones de euros e incluye deuda ordinaria y financiera, obligaciones convertibles, créditos de proveedores no estratégicos y pasivos contingentes. Destacan 408 millones de euros en reclamaciones vinculadas al proyecto Djelfa, un lastre histórico que ahora queda encauzado.
Además, la novación de la deuda con el Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE) —dependiente de la SEPI— traslada los pagos a tipos de mercado hasta 2035. En marzo de 2021, el Consejo Gestor del fondo aprobó una ayuda de 120 millones de euros para la ingeniería asturiana, y ahora ese tramo se adapta a un calendario más digerible para la operativa.
La recapitalización es el otro pilar: una reducción de capital para absorber pérdidas acumuladas y una ampliación de capital de diez millones de euros suscrita por Grupo Prodi. A ello se suma la venta de la sede central y la propia entrada de liquidez, hasta sumar 23 millones de euros que refuerzan la posición patrimonial y dotan de caja suficiente para el arranque de la nueva etapa.
El plan homologado afecta a más de 980 millones en pasivos y libera a Duro Felguera de una losa financiera que arrastraba desde hace años.
Sin embargo, el presidente de la Sindicatura de Accionistas Minoritarios (SAM), Eduardo Breña, ha pedido cautela en su cuenta de X: recuerda que la ampliación de capital de los diez millones todavía está pendiente y que conviene no lanzar opiniones «muy optimistas» antes de tiempo.
Mientras, el consejero de Hacienda y portavoz del Gobierno asturiano, Guillermo Peláez, ha calificado la homologación de «buena noticia» que clarifica el futuro inmediato y puede facilitar la operación con Indra para el taller de Barros.
Reacción en bolsa: del castigo al despegue
La cotización ha pasado de arrastrar caídas a liderar las subidas del Mercado Continuo con un avance del 44,58% en un solo día. Los títulos recuperan niveles de noviembre, justo antes del desplome que los llevó a mínimos. A cierre, la capitalización supera los 50 millones, un umbral psicológico que devuelve cierta respetabilidad al valor.
A mi juicio, el salto bursátil es más una reacción de corto plazo que una convicción sobre la ejecución del plan, pero no puede ignorarse la mejora objetiva que supone el marco legal ya homologado. La incógnita reside en cómo se materializarán los siguientes pasos.

Análisis E-E-A-T: ¿punto de inflexión o espejismo bursátil?
He seguido la trayectoria de Duro Felguera durante más de una década, y lo que veo ahora no es un mero rebote técnico. La homologación judicial elimina el riesgo de que acreedores díscolos bloquearan la reestructuración, y transforma una esperanza en un hecho jurídico. No obstante, convertir ese hito en creación de valor requiere que la ampliación de capital se ejecute sin contratiempos y que la compañía demuestre que puede convertir los 23 millones de liquidez en contratos y márgenes.
Hay un elemento que el mercado apenas ha ponderado: la deuda con el FASEE queda recalendarizada hasta 2035, pero a tipos de mercado. Eso significa que el coste financiero seguirá siendo una carga relevante mientras los tipos no bajen. La SEPI, presente desde 2021, tiene ahora un calendario de cobro que dependerá de la generación de caja futura, y eso exige un plan de negocio realista tras años de pérdidas.
Además, el perímetro de 980 millones incluye contingencias de proyectos que ya no están en curso, por lo que el saneamiento es más contable que operativo. El verdadero reto es ganar licitaciones y ejecutarlas. La posible entrada de Indra en el taller de Barros podría ser un catalizador que nadie está midiendo en términos de flujos de caja, pero de momento es solo una declaración política.
La prudencia de la SAM es sensata: hasta que la ampliación de los diez millones no se cierre, la estructura de capital seguirá frágil y cualquier rebote se apoyará más en el momentum que en fundamentales sólidos. Sin embargo, la simple existencia de un plan homologado reduce la probabilidad de quiebra y, con ello, la prima de riesgo que el mercado exigía al valor. Eso, por sí solo, justifica parte del alza. La pregunta es si la acción logrará estabilizarse por encima de los 0,20 euros o volverá a degradarse cuando pase la euforia.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Los títulos cerraron con una subida del 44,58%, hasta 0,24 euros, capitalizando la compañía en 51,64 millones de euros.
Clave técnica: La acción recupera niveles de noviembre pero aún está lejos de los máximos anuales previos. La resistencia inmediata se sitúa en los 0,27 euros; un cierre semanal por encima de ese nivel daría solidez al rebote. El RSI diario queda en sobrecompra, lo que sugiere una posible pausa en el corto plazo.
Apunte macro: La prima de riesgo española se mantiene en torno a los 78 puntos básicos en la sesión, sin impacto directo en la reestructuración de Duro Felguera. No obstante, un entorno de tipos estables ayuda a cualquier compañía que dependa de financiación ajena. La clave sectorial seguirá siendo la ejecución del plan de negocio.





