Bitcoin puede estar cerca de tocar fondo. Según un análisis compartido en TradingView por el analista identificado como No Name, la criptomoneda ha entrado en la segunda y última fase del mercado bajista, y proyecta un suelo entre 47.000 y 51.000 dólares para octubre de 2026. La predicción se apoya en patrones de ciclos pasados que asignan unos 350 días de duración a cada etapa correctiva.
No Name, un analista con una comunidad creciente en redes, publicó el 9 de junio un gráfico detallado que divide el ciclo bajista en dos fases. La primera, que ya ha quedado atrás, fue una caída abrupta desde el máximo histórico de 126.000 dólares alcanzado en octubre de 2025. Durante ese desplome, el precio llegó a perforar los 60.000 dólares, destrozando la narrativa alcista y llevando al mercado a un estado de miedo extremo.
La segunda fase, en la que nos encontramos ahora, es más lenta y psicológica. Se caracteriza por movimientos laterales, volúmenes bajos y un pesimismo que domina a los inversores. Es la etapa que el sector conoce como FUD (Fear, Uncertainty and Doubt, el cóctel de miedo y dudas que paraliza a los inversores), donde muchos abandonan el mercado por puro agotamiento. Según el analista, esta fase dura históricamente alrededor de 350 días, y como la primera etapa ya se completó en ese plazo, el calendario apunta a un punto de inflexión alrededor de octubre de 2026.
Bitcoin entra en la fase final del mercado bajista
El modelo de No Name dibuja un mercado bajista en dos actos. El primero, el colapso de precios, suele ser rápido y vertical. El segundo, que es donde estaríamos ahora, es un proceso de capitulación más extendido en el tiempo. Los precios se mueven en un rango estrecho, la volatilidad se reduce y la desconfianza campa a sus anchas. Para el analista, este es el terreno en el que el mercado prepara el suelo definitivo, antes de girar al alza.
El patrón temporal de 350 días tiene cierta base estadística: en ciclos anteriores, la duración de cada etapa correctiva ha rondado esa cifra. Aunque ninguna proyección es exacta, la repetición de este número añade coherencia al análisis. Con la primera fase bajista ya consumida, el cronómetro coloca el posible final de la corrección en los últimos meses del año.
El mercado bajista no termina cuando el precio toca mínimos, sino cuando los inversores pierden hasta la esperanza de que algo cambie.
Los objetivos de precio: de los 54.000 dólares a corto plazo al posible suelo de 47.000
Mientras No Name apunta a un fondo entre 47.000 y 51.000 dólares para octubre, otro analista, Kabuki, afina el calendario. En un análisis reciente, Kabuki proyecta que Bitcoin podría caer a 54.000 dólares tan pronto como la próxima semana, y que el suelo definitivo se situaría en los 47.000 dólares hacia julio de 2026. Este escenario adelantaría el fondo unos meses respecto al horizonte del análisis anterior, aunque ambos coinciden en la franja de precios.
La coincidencia no es casual: el nivel de los 47.000 dólares coincide con la media móvil de 350 días, un soporte técnico que ha funcionado como suelo en ciclos previos. Traducido a euros, estaríamos hablando de un rango entre 44.000 y 47.500 euros al cambio actual, precios que no se veían desde principios de 2025 y que supondrían una pérdida de más del 60% desde los máximos del año pasado.
Kabuki incluso se atreve con una visión a más largo plazo: una vez superada la capitulación, el analista pronostica un nuevo máximo histórico cercano a los 151.000 dólares para enero de 2027. Es un escenario alcista que, de confirmarse, convertiría la zona de los 47.000 en una oportunidad de entrada para inversores pacientes, aunque conviene recordar que los mercados de criptoactivos rara vez siguen guiones tan exactos.
Lecciones de los ciclos bajistas: ¿se repetirá el patrón de 350 días?
En ciclos anteriores de Bitcoin, los suelos de precio se han formado precisamente cuando la media móvil de largo plazo actuaba como soporte último. Aunque cada ciclo tiene sus particularidades —la adopción institucional masiva de 2025 no existía en 2018, por ejemplo—, el componente psicológico tiende a repetirse. La pérdida de interés del público general es, con frecuencia, una de las señales más fiables de que el mercado se acerca al punto de giro.
Más allá de los gráficos, lo que importa es el comportamiento del inversor. Los volúmenes bajos y el miedo extremo suelen anticipar suelos. Pero dar con el momento exacto es casi imposible. Como ha demostrado la historia reciente, los mínimos de precio suelen ser una zona, no un punto. El análisis de TradingView dibuja ese suelo en la franja de los 47.000-51.000 dólares, pero el mercado tiene la última palabra. Todo apunta a que el verano y el otoño de 2026 serán meses decisivos.




