Consum ha puesto sobre la mesa una oferta para hacerse con la antigua fábrica de botellas de Damm, Vidrieria Rovira, en la Zona Franca de Barcelona. El movimiento añadiría más de 80.000 metros cuadrados a su capacidad logística en Cataluña y encaja en un plan de expansión que prevé invertir 220 millones de euros hasta 2027.
La cooperativa valenciana, que ya mueve uno de cada cinco euros que factura en Cataluña, negocia actualmente la compra de este gigantesco espacio industrial que cerró en 2025. Con él, Consum podría duplicar su huella en el polo logístico barcelonés y acelerar la cobertura de un mercado que le aporta ya el 22% de unas ventas que en 2025 superaron los 5.163 millones.
La oferta por Vidrieria Rovira: una planta de 80.000 metros sin uso que puede ser centro logístico
La oportunidad llega de la mano de la mesa de reindustrialización que tutela el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) y el Departament d’Empresa. Tras el cierre de la cristalera en 2025 por decisión de la multinacional Owens-Illinois, que prefirió centralizar la producción en Francia, el recinto quedó vacío. Pese a los intentos de traspasar la actividad a otro fabricante —Damm y un grupo chino fueron sondeados— la dimensión de las naves, superiores a los 80.000 m², ha complicado la recolocación industrial.
Ahora es la propuesta de Consum la que tiene visos de prosperar. Las fuentes consultadas por este medio señalan que la negociación está avanzada y que el uso que la cooperativa daría al espacio apunta tanto a almacenamiento como a su gama de alimentos manipulados y procesados. La operación no supondría simplemente sumar metros: integraría una planta llave en mano dentro de su radio logístico de Barcelona, sin empezar de cero.
Unos 168 trabajadores fueron despedidos con prejubilaciones e indemnizaciones de un mínimo de 25.000 euros tras el cierre. La mesa de reindustrialización que ahora analiza la oferta de Consum es el órgano que debe dar el visto bueno definitivo.
La elección de la Zona Franca no es casual: es el mismo recinto donde Consum ya tiene 92.000 m² operativos y donde ha anunciado nuevas naves por otros 63.000 metros.
El plan de expansión de Consum: 220 millones, 63 tiendas y 63.000 metros más
El interés por la planta de Vidrieria Rovira no es un hecho aislado. Consum ha detallado recientemente un plan para ampliar su plataforma logística en Cataluña con varias construcciones: una nave refrigerada de 2.700 m², una nave de soporte de 11.500 m² y otra adicional de 40.000 m², más 8.800 m² para logística inversa. En total, 63.000 metros cuadrados de nueva superficie que se levantarán junto a su actual centro de 92.000 m².
📊 La comparativa de un vistazo
| Elemento | Superficie (m²) | Inversión prevista |
|---|---|---|
| Plataforma logística actual (Zona Franca) | 92.000 | — |
| Planta Vidrieria Rovira (oferta en negociación) | >80.000 | No desvelada |
| Naves de nueva construcción (refrigerada, soporte, adicional, inversa) | 63.000 | Incluida en 220 M€ global |
| Total potencial | 235.000+ | 220 millones € (mejora logística + tiendas) |
A estas superficies se suma el plan comercial: entre 2026 y 2027, Consum abrirá 18 supermercados propios y otros 45 bajo la enseña Charter (franquicias de menor tamaño). La cifra conjunta de aperturas alcanza las 63 tiendas, y la mejora de toda la estructura logística y comercial llevará una inversión de 220 millones de euros, según la propia cooperativa.

Con la posible incorporación de la planta de botellas, la capacidad logística de Consum en Barcelona se iría por encima de los 235.000 m². Una superficie comparable a la de cualquier gran distribuidor y que reduciría la necesidad de almacenamiento externo, un coste que en el sector se come buena parte del margen.
Por qué controlar la logística puede bajar los precios al consumidor
En distribución alimentaria, cada kilómetro extra de almacenaje o transporte suma céntimos al ticket. Tener las plataformas cerca de los puntos de venta y con capacidad suficiente para absorber picos de demanda se traduce, a la larga, en menor presión sobre los precios. El mapa del retail español muestra que cadenas como Mercadona o Lidl han apostado por grandes polos logísticos propios precisamente para no depender de terceros en un entorno de alimentación donde el margen medio ronda el 2-3%.
Consum ya conocía bien la Zona Franca: su gran plataforma de 92.000 m² en el sector C funciona como uno de los centros neurálgicos de la cooperativa. La compra de Vidrieria Rovira —a un precio que no se ha hecho público— le evitaría construir metros extra desde cero y le ofrecería un recinto industrial llave en mano con accesos, conexiones y licencias ya en marcha. En el fondo, es una operación de absorción exprés que acorta tiempos y, previsiblemente, costes.
La decisión tiene más de cálculo logístico que de oportunidad inmobiliaria: cada palé que entre sin pagar un alquiler externo es un palé que no eleva la cuenta de resultados del lineal.
La pregunta del consumidor es si este despliegue acabará reflejándose en los precios de las estanterías de Consum. La respuesta no es automática, pero controlar la cadena de suministro hasta el último metro cuadrado es uno de los pocos recursos que un distribuidor tiene para contener el alza de costes. La OCU y los analistas de gran consumo suelen señalar que, tras una expansión logística, los primeros impactos se notan en la rotura de stocks y en la frescura del producto antes que en una bajada directa del PVP. Sin embargo, a medio plazo la mayor eficiencia logística sí permite a una cadena ser más agresiva en las promociones y en el surtido sin dañar su rentabilidad.
🛒 El Veredicto de Compra
- Más metros, menos intermediarios: La ampliación logística de Consum puede traducirse en una menor dependencia de operadores externos, lo que a medio plazo suaviza la presión sobre los precios, sobre todo en producto fresco.
- 63 tiendas en dos años: Si vives en Cataluña, es probable que tengas un nuevo Consum o Charter cerca antes de 2028. La guerra por el cliente en esta comunidad se intensifica y eso suele beneficiar al consumidor.
- El precio del metro cuadrado logístico no se come: Aunque de momento no verás una bajada inmediata en el ticket, un distribuidor que controla más eslabones tiene más margen para no trasladar subidas de costes externos al precio de góndola.





