Las bolsas europeas se estancan esta sesión ante la espera del dato de empleo de EE.UU. de mayo. La publicación del informe de empleo, prevista para esta tarde, mantiene a los inversores en modo de espera mientras valoran el impacto en la política monetaria de la Reserva Federal.
El consenso de analistas apunta a una creación de 180.000 puestos de trabajo no agrícolas en mayo, ligeramente por debajo de los 200.000 del mes anterior. La tasa de paro se mantendría estable en el 3,8% y los salarios por hora subirían un 0,3% intermensual, en línea con la moderación de meses previos.
El dato de empleo de abril, que se conoció hace un mes, mostró una creación de 253.000 puestos, superando con creces las previsiónes. Aquella cifra disparó las rentabilidades de la deuda y castigó a las bolsas estadounidenses durante varias sesiones. El mercado teme hoy un efecto similar si el dato vuelve a ser robusto.
La relevancia del dato para la Reserva Federal
La Fed ha señalado que la evolución del mercado laboral es clave para decidir el ritmo de bajadas de tipos. Un dato de empleo sólido retrasaría el inicio del ciclo de relajación monetaria, mientras que una cifra por debajo de las expectativas podría acelerar los recortes previstos para finales de año. La presidenta de la Fed de Cleveland, en declaraciones recientes, insistió en que la política monetaria puede permanecer restrictiva más tiempo si el mercado laboral no se enfría lo suficiente.
En el mercado de divisas, el euro se mantenía plano frente al dólar en la banda de 1,08 dólares. La divisa estadounidense no encontraba dirección clara a la espera de la referencia laboral.
Los bonos soberanos europeos se mantenían esta mañana con pocos cambios, reflejando la prudencia. La rentabilidad del bono español a 10 años cotizaba en el 3,25%, una décima por encima del cierre del jueves.
La volatilidad contenida de esta sesión esconde una ansiedad latente: cualquier sorpresa en el informe de empleo puede desatar un movimiento abrupto en divisas y renta variable.
El petróleo Brent se mostraba dubitativo, con ligeras alzas que lo situaban en los 82 dólares por barril. La próxima reunión de la OPEP+ en Viena el 18 de junio podría ajustar los recortes de producción, añadiendo otra variable a la ecuación. La incertidumbre sobre la demanda global mantiene al crudo en un rango lateral desde hace semanas.
A la tensión por el dato de empleo se suman las dudas sobre la política comercial de la administración estadounidense, que mantiene aranceles a productos chinos y europeos.
Inditex tira del carro en el Ibex
En el mercado español, el Ibex 35 logra esquivar las caídas gracias al avance de Inditex, que subía un 1,2% en la apertura y se convertía en el principal soporte del índice. La textil gallega se beneficia de las buenas perspectivas de consumo tras los resultados récord del primer trimestre, con un crecimiento de ventas del 12% y un margen bruto del 58%. La compañía ha anunciado 200 nuevas aperturas en el sudeste asiático para el ejercicio 2026, lo que ha sido bien recibido por los analistas.
Otras plazas europeas como Fráncfort y París cotizaban prácticamente planas, con escaso volumen de negociación. El EuroStoxx 50 apenas sumaba un 0,1%, reflejando el compás de espera generalizado.
Otros valores del Ibex, como Santander y BBVA, se mantenían prácticamente invariables, reflejando la cautela de los inversores financieros.
Mercados en modo pausa: ¿calma tensa o simple indecisión?
La sesión de hoy es un espejo de los mercados en 2026: atrapados entre las expectativas de bajadas de tipos y la resistencia de la economía real. Si el dato de empleo supera las previsiones, los tipos largos subirán de inmediato, restándole atractivo a la renta variable. Si el dato es débil, los índices podrían reaccionar al alza por el alivio monetario, pero con el riesgo de que un frenazo del consumo lastre más tarde los resultados empresariales.
Creo que el mercado está sobreponderando un escenario de aterrizaje suave que podría no materializarse con la rapidez que descuentan las bolsas. La persistencia de la inflación en servicios y el repunte de los precios energéticos por conflictos geopolíticos son factores que la Fed no puede ignorar. El año 2023 dejó una lección: los recortes de tipos no siempre impulsan las bolsas si la economía se debilita demasiado rápido.
Además, el propio comportamiento del petróleo añade una capa de incertidumbre. Si el Brent supera los 85 dólares de forma sostenida, el encarecimiento de la energía se trasladará a la inflación y forzará a la Reserva Federal a mantener una postura más restrictiva, algo que ahora no está en el precio. El mercado se ve afectado por por la incertidumbre en este punto.
Si el informe de hoy muestra un mercado laboral menos boyante de lo esperado, la narrativa cambiará rápidamente. Hasta entonces, el Ibex seguirá refugiándose en Inditex mientras el resto de los inversores contiene la respiración.




