Ethereum precio perfora los $1.700 por primera vez en 14 meses: analistas apuntan a $1.500 como próximo soporte

La aceleración de ventas por parte de tenedores a largo plazo y 16 días consecutivos de salidas en los ETF spot profundizan la caída. El soporte de 1.380 dólares, probado en marzo de 2025, vuelve al radar.

La sesión del jueves está siendo especialmente dura para Ethereum. La segunda criptomoneda por capitalización ha perforado el soporte de los 1.700 dólares, alcanzando los 1.699 dólares, un nivel que no se veía desde abril de 2025. La caída, que ronda el 5% en las últimas 24 horas, ha pillado desprevenidos a muchos inversores que confiaban en un rebote tras semanas de debilidad.

Los datos on‑chain y los flujos institucionales apuntan a que la presión vendedora podría no haber terminado. Los tenedores a largo plazo están moviendo monedas que llevaban meses paradas, una señal históricamente asociada a la capitulación de las manos fuertes. Al mismo tiempo, los ETF spot de ether en Estados Unidos encadenan 16 días consecutivos de salidas netas, la racha más larga desde su lanzamiento en julio de 2024.

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¿Por qué cae Ethereum con tanta fuerza?

La métrica Age Consumed, que mide el movimiento de tokens que han permanecido inactivos durante largos periodos, se disparó en los últimos dos días, según datos de Crypto Briefing. Esto indica que monederos que no habían vendido desde hace meses están ahora liquidando posiciones, a menudo con pérdidas.

De hecho, las ventas más recientes provienen de posiciones en números rojos. Los datos de beneficios/pérdidas realizados muestran que, desde abril, las pérdidas han sido constantes, aunque moderadas. No se trata de una toma de beneficios, sino de una distribución prolongada por aversión al riesgo: los inversores que compraron ether a precios más altos están cerrando sus posiciones ante la falta de confianza.

En el frente institucional, el panorama no es mejor. Los ETF spot de Ethereum han registrado salidas netas durante dieciséis jornadas consecutivas, un goteo que refleja una demanda débil justo cuando el mercado al contado más lo necesitaba. El flujo institucional, que el año pasado fue el principal motor del precio, ahora está ausente.

El mapa técnico: los próximos soportes a vigilar

Desde el punto de vista técnico, la situación es claramente bajista. En el gráfico de cuatro horas, el ether cotiza por debajo de las medias móviles exponenciales de 20, 50 y 100 días, todas agrupadas entre los 2.030 y los 2.245 dólares. El RSI se sitúa en 27, firmemente en zona de sobreventa, y las líneas del MACD permanecen en territorio negativo, lo que refuerza el argumento bajista.

Si la presión vendedora persiste, el siguiente soporte relevante está en los 1.740 dólares. Por debajo de ese nivel, el camino se despeja hacia los 1.524 dólares. En el gráfico semanal, el suelo que cobra fuerza es el de los 1.380 dólares, una zona que ya fue probada a finales de marzo de 2025 y que ahora vuelve a estar en el radar de los analistas.

En paralelo, el Open Interest se mantiene por encima de los 26.000 millones de dólares lo que indica que, a pesar de la caída, los operadores de derivados no han cerrado sus posiciones. La tasa de financiación sigue siendo positiva y el mercado está dominado por posiciones largas, lo que sugiere que aún hay quien apuesta por un rebote. Sin embargo, cuando el precio al contado sigue debilitándose y las manos largas se niegan a soltar, el riesgo de un long squeeze (ventas forzadas en cascada cuando los largos apalancados se liquidan) crece.

Lo que dice esta corrección sobre el momento de Ethereum

Estamos viendo una combinación de factores que en otras épocas habría bastado para provocar un rebote: niveles de sobreventa extrema, largos que confían en el giro, y un soporte psicológico como los 1.700 dólares. Pero el mercado está ignorando esas señales. ¿Por qué? Porque lo que hay detrás no es una simple corrección técnica, sino una pérdida de convicción: los tenedores históricos están vendiendo, el dinero institucional se ha retirado y el sentimiento de riesgo se ha enquistado.

Las manos fuertes están distribuyendo monedas que acumularon durante meses. La confianza volverá cuando el precio deje de marcar mínimos cada vez más bajos.

El ether, como activo de alta beta, ha sufrido más que el bitcoin en este tramo bajista, y eso desvela la fragilidad de una demanda que en los últimos meses dependía demasiado de los flujos de ETF y del entusiasmo por los ecosistemas de capa 2. La gran pregunta ahora es si la caída encontrará un suelo en los 1.500 o si, por el contrario, el test de los 1.380 dólares es inevitable.

Mientras tanto, los inversores prudentes esperarán a que los datos on‑chain dejen de mostrar distribución y los flujos institucionales vuelvan a ser positivos. Porque, como suele decirse, los suelos de verdad no se construyen con palabras, sino con semanas de manos débiles sacudidas del mercado.


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