Inditex ha conseguido que los inversores respiren con calma. La presentación de los resultados del primer trimestre fiscal de 2026, en línea con las previsiones, ha servido para que Berenberg reitere su recomendación de compra sobre la compañía gallega y para que el mercado responda con una subida del 1,48% en el Ibex 35.
Unas cifras que no sorprenden pero que sostienen el valor
Aunque Berenberg no ha detallado las magnitudes en su nota de este miércoles, varios medios económicos adelantan que el grupo fundado por Amancio Ortega habría vuelto a batir récords de ventas y beneficios en el primer trimestre, al tiempo que ha reducido su red de tiendas hasta los niveles de 2011. La compañía, dueña de marcas como Zara, Massimo Dutti o Bershka, no ha dejado de mejorar márgenes mientras optimiza el espacio comercial.
Berenberg ha destacado en en su informe la capacidad de Inditex para mantener unos márgenes elevados y una generación de caja que permite combinar inversión y retribución al accionista sin tensionar el balance. El banco alemán, uno de los más seguidos en el parqué español por su historial de acierto con el retail, actualiza sus estimaciones sin modificar el precio objetivo que ya situaba por encima de los 35 euros por acción.
Reacción del mercado y perspectivas de los analistas
La acción de Inditex cerró la sesión con un avance del 1,48%, hasta situarse entre las más alcistas del selectivo. No es un movimiento explosivo, pero sí una señal de confianza: en un contexto en el que el consumo textil da señales de ralentización en varios mercados, que la matriz de Zara publique cuentas en línea y mantenga el respaldo de Berenberg equivale a un voto de tranquilidad.
El consenso de analistas recogido por Bloomberg sitúa el precio objetivo medio de Inditex en niveles que dejan un recorrido alcista de doble dígito. Buena parte de esa confianza se sustenta en la capacidad de la compañía para trasladar las subidas de costes sin perder cuota de mercado, algo que los resultados del primer trimestre volvieron a demostrar.
El mercado premia la previsibilidad: los resultados en línea bastan para que Inditex recupere el favor del Ibex, en un entorno donde la estabilidad es la nueva prima de riesgo.
Berenberg, en concreto, valora que la textil haya sabido mantener el ritmo inversor en logística y digitalización —dos partidas clave para seguir ganando eficiencia— mientras el margen bruto se mantenía sólido. La nota del banco alemán subraya que Inditex sigue siendo una de las historias de crecimiento más defendibles dentro del retail europeo.
El turno de Goirigolzarri: el consejo se refuerza para la próxima década
Pero la jornada tuvo una segunda noticia que va más allá de los números trimestrales. Inditex anunció el nombramiento de José Ignacio Goirigolzarri como nuevo consejero independiente, un movimiento que llega tras la salida de varios pesos pesados del consejo en los últimos años.
La incorporación del ex presidente de Bankia y ex consejero delegado de BBVA supone un refuerzo de primer nivel para el gobierno corporativo de Inditex. No es un fichaje de postureo: Goirigolzarri acumula décadas en la alta dirección financiera y conoce la sala de máquinas de la empresa cotizada española como pocos.
Fuentes del consejo confirmaron a este diario que la elección se ha cocinado durante meses y que el nuevo consejero tendrá un papel activo en las comisiones de auditoría y nombramientos. Su llegada, además, encaja con el momento de relevo generacional que la compañía prepara desde hace años, con Marta Ortega en la presidencia no ejecutiva y la intención de mantener un núcleo duro de consejeros con experiencia financiera contrastada.
Desde Merca2.es creemos que este nombramiento puede leerse como un mensaje al mercado en un momento en el que Inditex necesita proyectar estabilidad ante un entorno macroeconómico lleno de incertidumbres. La combinación de unas cuentas que confirman la tendencia con la llegada de un perfil como el de Goirigolzarri da argumentos a los analistas que, como Berenberg, siguen apostando por la compañía.
El sector textil se enfrenta a la amenaza de un consumo más cauteloso y al encarecimiento de las materias primas, pero Inditex ha demostrado una y otra vez que su modelo de negocio —rápido, flexible y con músculo financiero— puede sortear esos baches mejor que la competencia. La pregunta ahora no es si la compañía seguirá creciendo, sino si el ritmo de ese crecimiento justifica una valoración que ya descuenta un horizonte de tipos de interés más altos durante más tiempo.




