Ethereum lucha por mantenerse por encima de los 2.000 dólares mientras los ETF de ether al contado registran una racha de salidas que ya suma catorce jornadas consecutivas. El precio del criptoactivo se ha visto arrastrado por una ola vendedora institucional que, lejos de remitir, parece consolidarse como un cambio de preferencias en el mercado de fondos cotizados.
Más de 708 millones de dólares en catorce días: el goteo de salidas no cesa
Las cifras son contundentes. Los ETF de ether al contado (fondos que replican el precio de la criptomoneda sin necesidad de custodiarla directamente) han acumulado 708 millones de dólares en salidas netas solo en las dos últimas semanas, según datos agregados de flujos de los principales productos. Solo en la última semana el drenaje alcanzó los 306 millones de dólares, el mayor retiro semanal desde finales de enero.
No se trata de un episodio aislado. En lo que va de año, los ETF de Ethereum al contado ya han perdido aproximadamente 540 millones de dólares. El entusiasmo que siguió a la aprobación de estos vehículos de inversión se ha evaporado, y el patrón de ventas sostenidas indica un reposicionamiento claro por parte de los grandes actores.
El capital no huye de las criptomonedas, huye de Ethereum
La rotación tiene una dirección definida y no es un abandono general del sector cripto. En la misma semana en que ether perdió 249 millones de dólares en flujos, XRP captó 68 millones y Solana sumó 55 millones de dólares en entradas netas. El dinero institucional no está saliendo del universo de los activos digitales: está abandonando específicamente a Ethereum.
Este movimiento se refleja también en la dominancia de mercado de ETH, que ha caído al 9,7% niveles que antes funcionaban como soporte para rebotes. La relación ETH/BTC también ha roto un soporte crítico, lo que subraya que Ethereum está rindiendo por debajo no solo del mercado general, sino también de su principal referente institucional, Bitcoin.
El capital institucional no está abandonando el sector cripto. Está abandonando específicamente a Ethereum.
El cambio de narrativa que lastra el precio de ETH
El fenómeno actual hunde sus raíces en varias dinámicas coincidentes. La más inmediata es la fase de vender con la noticia que siguió a la aprobación de los ETF al contado: la euforia inicial dio paso a una reevaluación de los fundamentos, y desde entonces las entradas no han vuelto a coger tracción. Según los analistas de BestBrokers, ese desvanecimiento del entusiasmo institucional se ha convertido ahora en una rotación activa hacia otros activos.
Pero hay un factor estructural que pesa sobre Ethereum: la migración de actividad hacia las Capas 2 (redes como Arbitrum, Optimism o Base que procesan transacciones más baratas y luego las liquidan en la red principal). Esta mudanza está drenando las comisiones que antes generaba la capa base, lo que a su vez reduce la quema de ether que introdujo la EIP-1559 y hace que el suministro de ETH sea menos deflacionario. A ojos del inversor institucional, una red que pierde ingresos por comisiones y cuya moneda deja de ser escasa pierde parte de su atractivo como reserva de valor.
La combinación de salidas de ETF, caída de la dominancia y erosión del relato deflacionario configura un escenario en el que Ethereum debe demostrar que su apuesta por las Capas 2 y el restaking (la reutilización del capital bloqueado para validar la red) puede devolverle el brillo perdido. De momento, el mercado prefiere otras narrativas, y el precio de ETH, por debajo de los 2.000 dólares, lo refleja con claridad.




