Yakovenko exige acelerar la desinflación de SOL: la SIMD-0547 que resucita el debate

La propuesta quema por completo la tarifa base según recursos consumidos y aspira a destruir entre 1.080 y 6.480 SOL al día. El cofundador pide redoblar el ritmo de desinflación tras el fracaso de la SIMD-0228.

Anatoly Yakovenko ha vuelto a encender la mecha de la política monetaria de Solana. El cofundador de la red exige un nuevo intento de acelerar la desinflación de SOL —la reducción de la emisión neta de tokens— y lo hace justo cuando se debate la SIMD-0547, una propuesta que quema por completo la tarifa base de cada transacción en función de los recursos que consuma. Mientras tanto, el precio de SOL ronda los 81,41 dólares, un nivel que pone presión sobre la tokenómica del proyecto.

El debate no es nuevo: la gobernanza de Solana arrastra la asignatura pendiente de hacer que SOL sea menos inflacionario sin romper el delicado equilibrio de los validadores. Ahora, con dos frentes abiertos —una quema más agresiva y un recorte de emisiones—, la comunidad vuelve a medir fuerzas.

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Así funciona la SIMD-0547: el nuevo intento de quemar más SOL

Publicada en el repositorio oficial de propuestas de mejora (SIMD) de la Solana Foundation, la SIMD-0547 parte de una realidad incómoda: la cantidad de SOL que se destruye hoy (lo que en cripto se llama quemar, es decir, retirar tokens de circulación para siempre) es minúscula. Según sus autores, con 259 millones de transacciones al día a 3.000 TPS, apenas se queman 648 SOL diarios por tarifa base, y mucho menos si solo contamos las operaciones que no son votos de validadores.

En lugar de subir la tarifa base sin más —lo que, argumentan, castigaría a los validadores y a los creadores de mercado que envían millones de transacciones—, la propuesta introduce una cuota de 0,1 lamports por unidad de cómputo solicitada, que se quemaría íntegramente. Cada transacción en Solana ya tiene un coste en unidades de cómputo (compute units) según la memoria que carga, las escrituras que hace y otros parámetros. La idea es cobrar y destruir una cantidad proporcional a esos recursos reales.

Los ejemplos incluidos en la SIMD-0547 muestran impactos muy desiguales. Un simple intercambio de Shekel a SOL en OKX, que hoy paga 5.000 fracciones de SOL de tarifa base y otra prioritaria, subiría un 60% adicional en quemado. Una transacción de Pump sin prioridad podría encarecerse un 639%. En contraste, una actualización de oráculo de Zerofi apenas se encarecería un 3%, y una operación con mucha prioridad y poca carga de recursos apenas notaría diferencia. Con bloques que piden entre 50 y 300 millones de unidades de cómputo, se estima que la quema diaria oscilaría entre 1.080 y 6.480 SOL, con una cifra más probable de 2.160 SOL al día, según los cálculos del proponente.

Del fracaso de la SIMD-0228 a la desinflación en dos frentes

Para entender la presión actual hay que recordar la SIMD-0228, que en marzo de 2025 no alcanzó los dos tercios necesarios para aprobarse. Esa propuesta quería vincular la emisión de SOL a la participación en staking, una idea de mercado que muchos, sobre todo validadores pequeños, vieron como una amenaza a su rentabilidad. El rechazo —61,6% de apoyo, frente al 66,67% requerido— dejó claro que la comunidad no acepta cualquier recorte de emisiones sin garantías.

Con ese precedente, la SIMD-0547 (la quema por recursos) y la SIMD-0411 (que duplica la tasa de desinflación anual del 15% al 30% hasta alcanzar la emisión terminal del 1,5% en 2029, en lugar de 2032) intentan avanzar con mecanismos más acotados. Yakovenko ha mostrado su respaldo a ambos frentes: primero, con su «+1» en el hilo de la SIMD-0547, y después pidiendo explícitamente «otra propuesta para doblar el ritmo de desinflación», a lo que el CEO de Helius, Mert Mumtaz, respondió señalando la SIMD-0411.

La desinflación no es un lujo: con 60.000 SOL nuevos al día, cada propuesta que acelere la quema o reduzca la emisión tiene un impacto directo sobre la dilución del inversor.

Esa doble vía —quemar más con la tarifa basada en recursos y recortar la emisión más rápido con la SIMD-0411— es la que ahora se somete al escrutinio de los validadores. La SIMD-0547 busca equilibrar el interés de los tenedores con la sostenibilidad de la red, evitando que los creadores de mercado huyan por costes fijos descontrolados.

Por qué importa (y por qué ahora): el precio de SOL lo dice todo

Con SOL cotizando en torno a 81 dólares, muy lejos de sus máximos históricos, la conversación sobre la tokenómica adquiere una urgencia nueva. Una quema de hasta 6.480 SOL al día sigue siendo pequeña frente a la inflación diaria de 60.000 SOL (que solo se reduciría al 0,1% de deflación si la demanda de red se multiplicase por diez), pero manda una señal: Solana está dispuesta a usar sus propias métricas de consumo para retirar oferta del mercado.

El riesgo, como siempre, está en la gobernanza. La comunidad tendrá que decidir si estas propuestas, por sí solas o combinadas, merecen el coste para los validadores más pequeños y los protocolos que mueven millones de operaciones con márgenes ajustados. La memoria de la SIMD-0228 —y la fractura que provocó— obliga a los proponentes a construir consenso con más pedagogía que antes.

Yo mismo creo que el camino de la desinflación lenta pero constante, con herramientas como la tarifa basada en recursos y una reducción programada de emisiones, es el más sensato para que SOL compita como reserva de valor sin descuidar a quienes mantienen la red en pie. Pero que funcione dependerá de que los validadores no vean la quema como una confiscación encubierta de sus ingresos. Ese es el verdadero debate que vuelve a estar sobre la mesa.


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