Que bancos ya cobran 60 euros al año en cuentas sin vinculación: así endurece la banca las condiciones para librarte de comisiones

Los bancos ya no regalan la gratuidad como antes: BBVA lidera la subida de comisiones y aprieta las condiciones de vinculación. Te contamos cuánto puedes pagar si no cumples los requisitos y cómo evitarlo.

Los bancos llevan meses moviendo ficha en silencio, y BBVA se ha puesto a la cabeza. Según datos a los que ha tenido acceso la Asociación de Usuarios Financieros (Asufin), la entidad que preside Carlos Torres Vila ha subido un 35% sus ingresos por comisiones en el último ejercicio analizado, muy por encima de sus rivales directos.

La consecuencia práctica ya la están notando algunos clientes: quienes no cumplen la vinculación exigida —nómina, recibos domiciliados o un número mínimo de compras con tarjeta— han empezado a ver cargos de 60 euros anuales en su cuenta, una cifra que puede duplicarse o triplicarse si además se deja de ingresar la nómina.

Publicidad

Bancos: la letra pequeña que ha cambiado

Durante años, tener una cuenta gratuita en España fue tan sencillo como domiciliar la nómina. Ese pacto tácito entre banco y cliente se está resquebrajando, y no de forma aislada: varias entidades han revisado sus condiciones para mantener la exención de comisiones, añadiendo requisitos que antes no existían o encareciendo las penalizaciones por incumplirlos.

El caso más citado por los propios usuarios es el de clientes que, tras años sin pagar nada, han recibido una notificación anunciando el cambio. La cuenta sigue llamándose «sin comisiones», pero ahora exige más para conservar ese beneficio, y quien no llega, paga.

Bancos y BBVA: quién sube más y por qué

Youtube video

El barómetro de comisiones de Asufin sitúa a BBVA como la entidad que más ha incrementado esta partida, muy por delante de Bankinter y Banco Santander, que ocupan el segundo y tercer puesto con subidas mucho más moderadas. En el otro extremo, Banco Sabadell y Unicaja han reducido sus ingresos por comisiones, una excepción dentro de la tendencia general del sector.

El dato no ha pasado desapercibido para el Ministerio de Economía, que ya vigilaba de cerca la concentración bancaria en España. Con el coste medio de mantenimiento rondando los 150 euros anuales en el conjunto del mercado, cada entidad decide por su cuenta cuánto aprieta y a quién.

Cuánto puede costarte no tener nómina

El mecanismo es siempre parecido: la cuenta nace «sin comisiones», pero esa condición depende de cumplir uno o varios requisitos de vinculación. Si el cliente cumple, no paga nada. Si deja de cumplir —por ejemplo, porque cambia de trabajo, se independiza o simplemente reduce su actividad con la tarjeta—, empieza a facturarle una cuota que antes era invisible.

En algunos casos documentados, la comisión de mantenimiento asciende a 60 euros anuales cuando se mantiene la nómina pero no otros requisitos añadidos, y puede llegar a 160 euros anuales si el cliente deja de domiciliar sus ingresos por completo. No es una cifra simbólica: equivale a varias cenas fuera o a un par de meses de gimnasio.

Qué exigen los bancos para no pagar

Antes de que la sorpresa llegue en forma de recibo, conviene revisar la letra pequeña de tu cuenta actual. Los requisitos de vinculación varían mucho de una entidad a otra, y lo que hoy te libra de comisiones puede cambiar con un simple correo del banco.

Estos son los condicionantes más habituales que las entidades están exigiendo en 2026 para mantener la gratuidad:

  • Domiciliación de nómina o pensión, normalmente con un importe mínimo mensual de entre 600 y 1.200 euros.
  • Uso recurrente de la tarjeta, con un número mínimo de compras al mes o al trimestre.
  • Domiciliación de al menos dos o tres recibos de suministros como luz, agua o telecomunicaciones.
  • Mantenimiento de un saldo medio o contratación de productos adicionales, como fondos de inversión o seguros.

Cómo saber si te van a cobrar

La forma más fiable de anticiparse es revisar las comunicaciones que el banco envía por correo electrónico o notificación en la app, ya que cualquier cambio en las condiciones debe avisarse con al menos dos meses de antelación para ser legal. Si no ha llegado ese aviso y de repente aparece un cargo nuevo, es motivo de reclamación.

Qué hacer si ya te están cobrando

Si el cargo ya está en tu extracto, lo primero es comprobar si el banco cumplió el plazo de notificación. Asufin recuerda que una comisión de mantenimiento sin aviso previo suficiente es reclamable, y que el cliente tiene margen para exigir su devolución antes de plantearse cambiar de entidad.

Alternativas para no pagar de más

Frente a este endurecimiento, el mercado sigue ofreciendo cuentas realmente gratuitas y sin condiciones, especialmente entre la banca digital. No todas las entidades han seguido el mismo camino que BBVA, y algunas mantienen la gratuidad total como reclamo comercial frente a los bancos tradicionales.

Antes de aceptar una comisión nueva sin más, merece la pena comparar. Estas son las opciones que actualmente destacan por no exigir vinculación:

  • Cuentas online sin nómina de bancos digitales, sin comisión de mantenimiento ni administración.
  • Entidades que ofrecen tarjeta gratuita sin condiciones de uso mínimo.
  • Bancos que premian con rentabilidad sobre el saldo en lugar de exigir vinculación.
  • Comparativas independientes que actualizan mensualmente qué cuentas siguen siendo 100% gratuitas.

Hacia dónde va la banca española

La tendencia apunta a que la gratuidad total, tal y como se entendía hace una década, va perdiendo terreno frente a un modelo de «gratis si cumples». No es previsible que esta corriente se frene a corto plazo, especialmente en las entidades con red de oficinas física, que necesitan rentabilizar esa estructura de algún modo.

La buena noticia es que la competencia entre bancos digitales sigue siendo intensa, y eso mantiene vivas alternativas sin letra pequeña. La clave está en no dar nada por sentado: revisar las condiciones de tu cuenta una vez al año es, hoy más que nunca, un hábito que puede ahorrarte varios sustos.


Publicidad