Solana prueba soporte crítico en 78 dólares: analista advierte de posible caída a 58

El analista Ali Martínez identifica un canal horizontal desde febrero y alerta de que perder los 78,17 dólares expondría a SOL a un desplome del 30%. La criptomoneda cotiza en 83 dólares con un volumen en mínimos.

Solana cotiza en 82,91 dólares y se acerca de nuevo al soporte clave de 78 dólares, nivel que el analista Ali Martínez califica de “pivotal”. Tras mes y medio dentro de un canal horizontal, la ruptura de ese suelo podría abrir la puerta a una caída hasta los 58 dólares, un 30% de desplome adicional. La criptomoneda está dominada por un sentimiento bajista que se refleja en un volumen de negociación diario que ha caído un 33% en las últimas 24 horas, hasta los 2.220 millones de dólares.

El canal horizontal que define a Solana desde febrero

Desde principios de febrero, SOL se mueve entre dos líneas planas y paralelas: una resistencia en 97,79 dólares y un soporte en 78,17. Es una estructura de consolidación clásica, donde una ruptura por encima es señal alcista y una caída por debajo, bajista. El precio tocó el techo del rango a primeros de mayo y rebotó a la baja, y desde entonces ha ido perdiendo fuelle sin lograr recuperar la parte media del canal.

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“Mantenerse por encima de 78,17 dólares podría desencadenar un rebote hacia el rango medio en 87 dólares, mientras que una caída podría abrir la puerta a 58”, explicó Martínez en un gráfico compartido en X el 30 de mayo. El analista apunta a que ya se han producido dos re‑pruebas del soporte en febrero y abril, y una tercera podría ser la definitiva.

Rebote a 87 o desplome a 58: los dos escenarios

El escenario que manejan los inversores es binario. Si los toros consiguen defender los 78 dólares, el rebote técnico llevaría a Solana hasta el punto medio del canal, situado en los 87 dólares, lo que supondría una subida del 5% desde los niveles actuales. Pero si el soporte se rompe, la siguiente parada son los 58 dólares. Eso implicaría una pérdida de 24 dólares por SOL respecto a los 82,9 actuales, o lo que es lo mismo, un recorte adicional del 30%.

Las métricas de mercado no ayudan. El volumen de negociación ha caído un 33% en el último día, y el sentimiento sigue siendo bajista, alineado con un mercado cripto general que acumula pérdidas semanales del 4%. Claro que no todo son malas noticias: los ETF spot de Solana en Estados Unidos mantienen flujos netos positivos por cuarta semana consecutiva, aunque con una tendencia a la baja. En la cuarta semana de mayo entraron 2,36 millones de dólares, frente a los 58,12 millones de la segunda semana.

Esta ralentización de las compras institucionales refuerza la idea de un mercado sin catalizadores fuertes. Los derivados tampoco muestran movimientos extremos, lo que reduce la probabilidad de un vuelco súbito por liquidaciones forzosas.

Pero el el mercado ya está descontando una posible rotura. Si los toros no aparecen pronto, los 58 dólares serán el escenario base.

Por qué los 78 dólares son un muro para Solana

Más allá de los gráficos, este nivel de precio enlaza con la psicología del inversor y con la memoria del mercado. En marzo y abril, Solana superó los 90 dólares y rozó los 100 varias veces, pero nunca logró consolidar. Por eso los 78 dólares no son solo una línea técnica: es el último bastión antes de que el mercado dé por perdido el rango lateral y busque precios más bajos.

Conviene recordar que SOL ha sido muy sensible a los movimientos de las criptomonedas grandes. Si Bitcoin o Ethereum caen por debajo de sus soportes respectivos, la presión vendedora sobre Solana se amplificaría. La red, por su parte, sigue funcionando sin sobresaltos: los validadores producen bloques con normalidad y las comisiones se mantienen bajas. Pero desde que el rally de las memecoins se enfrió, el entusiasmo minorista se ha diluido.

Un argumento alcista de fondo es que el roadmap de la Fundación Solana para 2026 incluye mejoras de escalabilidad que podrían devolver el interés institucional. Sin embargo, mientras los flujos de ETF sigan perdiendo fuelle y el volumen en exchanges se contraiga, el corto plazo será cosa de los analistas técnicos. Y ahí, los 78 dólares siguen marcando la frontera entre una corrección manejable y un desplome de doble dígito.

En mi opinión, la probabilidad de que el soporte aguante se reduce si no aparecen catalizadores externos en las próximas semanas. Pero también es cierto que el mercado lleva dos meses sin romper ese suelo y que los vendedores se han mostrado incapaces de hundir el precio más allá. O sea, que la batalla está servida. Y quien la gane dictará la dirección de SOL durante todo el verano.


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