SAIC elige Galicia para su primera fábrica de coches eléctricos en Europa

La multinacional china fabricará vehículos eléctricos e híbridos enchufables en la comarca de Ferrolterra. El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, confía en que la inversión genere cientos de empleos en la zona.

El desembarco de la automoción china en Europa da un paso de gigante. El grupo SAIC, uno de los mayores fabricantes de vehículos del mundo —con marcas como MG, Maxus o Roewe—, ha elegido Galicia para levantar su primera fábrica de coches eléctricos e híbridos enchufables en suelo comunitario. Las ubicaciones finales se concretan en Ferrol y As Pontes, dos localidades de la provincia de A Coruña, lo que supone un hito para la industria gallega y un golpe de efecto frente a otras regiones europeas que aspiraban al proyecto.

El propio portavoz de SAIC en España, José Antonio Galve, confirmó a La Voz de Galicia los detalles del plan: «La planta hará vehículos eléctricos e híbridos enchufables». Aunque la compañía no ha hecho público el montante exacto de la inversión, fuentes cercanas a las negociaciones sitúan la cifra por encima de los 600 millones de euros, una cantidad que se traduciría en al menos 2.000 puestos de trabajo directos y otros tantos indirectos en la comarca de Ferrolterra.

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La elección de As Pontes no es casual. La localidad coruñesa, marcada por el fin de la minería del carbón y el cierre de la central térmica de Endesa, dispone de vastas superficies de suelo industrial y de un suministro eléctrico abundante, clave para una gigafactoría de baterías que podría acompañar a la ensambladora de coches. Ferrol, por su parte, aporta el puerto de entrada de componentes y de salida de vehículos terminados hacia el resto de Europa.

El respaldo de la Xunta y la transformación del ecosistema gallego

El presidente autonómico, Alfonso Rueda, quien se encuentra realizando una visita oficial a China, ha transmitido un mensaje de confianza: «Esperamos buenas noticias para la automoción gallega». La Xunta ha trabajado discretamente durante meses para cerrar este acuerdo, consciente de que el sector de la automoción en Galicia, liderado por la planta de Stellantis en Vigo, necesita diversificar su cartera de productos hacia la movilidad eléctrica para mantener los más de 20.000 empleos que dependen de ella.

La llegada de SAIC inyecta dinamismo en un tejido industrial que, en 2026, ha visto cómo la producción de vehículos térmicos retrocedía un 7% en el primer trimestre. Al mismo tiempo, la nueva fábrica podría arrastrar a proveedores de componentes de baterías, cargadores y sistemas de infoentretenimiento, creando un polo tecnológico que rivalice con el de Martorell o el de Navarra.

Con SAIC, Galicia no solo gana una fábrica; se engancha a la electrificación del transporte europeo desde una posición de fuerza y con una ventaja de varios años sobre otros candidatos.

El tablero europeo del coche eléctrico: aranceles, competencia y el factor chino

La decisión del gigante chino —que vendió más de 5,3 millones de coches en 2025 a nivel global— no se entiende sin los aranceles que la Unión Europea aplica desde 2024 a los vehículos eléctricos importados de China, que llegan a superar el 20%. Para esquivarlos, fabricantes como BYD (Hungría), Chery (Cataluña) y ahora SAIC están replicando la estrategia que Hyundai y Kia usaron en la década de 2000: fabricar dentro de Europa para vender en Europa sin barreras.

No obstante, el proyecto gallego no está exento de retos. La Unión Europea exige que una parte significativa del valor de los vehículos se genere en origen para poder beneficiarse de las ayudas comunitarias, lo que obligará a SAIC a establecer una cadena de suministro local sólida. Además, el mercado eléctrico europeo se está fragmentando y la competencia de marcas locales como Volkswagen o Renault, que están acelerando sus propios lanzamientos eléctricos, puede complicar la penetración de los modelos chinos.

Pese a ello, la apuesta de SAIC por Ferrol y As Pontes coloca a Galicia en el mapa de la nueva movilidad con un argumento muy potente: la primera fábrica europea de un grupo que ya lidera las ventas de eléctricos en mercados como Tailandia o Australia. Ahora solo falta que las excavadoras empiecen a moverse. En Ferrolterra, los vecinos ya cruzan los dedos.


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