La tuneladora Mayrit excava 672 metros en la ampliación de la Línea 11 de Metro

La máquina, de 98 metros y 1.500 toneladas, ha excavado 672 metros en 55 días y avanza a un promedio de 20 metros diarios. La ampliación de la Línea 11 conectará Cuatro Vientos y Valdebebas en una diagonal de 33 kilómetros.

672 metros en 55 días. La tuneladora Mayrit avanza a 20 metros diarios en la ampliación de la Línea 11 de Metro, un proyecto con una inversión de 739 millones de euros que conectará Cuatro Vientos con Valdebebas a lo largo de 33 kilómetros sin pasar por el centro. La máquina, de 98 metros y 1.500 toneladas, lleva desde principios de abril excavando bajo el subsuelo madrileño sin interrupción y ha extraído ya más de 46.600 metros cúbicos de tierra.

Avance constante: 672 metros en 55 días

Mayrit trabaja sin descanso, con jornadas de siete días a la semana, y solo se detiene para sustituir componentes desgastados. En estos 55 días ha alcanzado ya los 672,6 metros excavados, un ritmo que la Comunidad de Madrid califica de ‘óptimo’. El túnel se abre paso desde la futura estación de Comillas hacia Madrid Río, el primer gran hito del tramo, que se espera completar a lo largo de este mes de junio.

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La logística de extracción de tierras es otra obra dentro de la obra. A medida que excava, la tuneladora envía el material a través de cintas transportadoras hasta un foso con capacidad para 8.500 metros cúbicos. Desde allí, una flota de 150 camiones se encarga de llevarlo a explotaciones mineras en desuso y a un antiguo vertedero para su restauración. El circuito, que se amplía al mismo ritmo que el túnel, no genera acumulaciones y mantiene el ritmo de de trabajo constante.

Anillos de hormigón y producción en Toledo

Mientras se excava, el túnel no queda abierto. Mayrit va colocando anillos de hormigón que refuerzan todo el trazado. Hasta ahora se han instalado 389 anillos de los 3.076 previstos para este tramo. Cada anillo se compone de siete dovelas, unas piezas de hormigón fabricadas en una planta exclusiva en Noblejas (Toledo) que produce seis anillos al día.

La fábrica, en funcionamiento desde septiembre de 2025, emplea a 50 operarios en turnos continuos. Produce 42 dovelas diarias, que luego viajan en vehículos especiales hasta Madrid. Esta cadena de suministro propia, diseñada exclusivamente para el proyecto, permite reducir tiempos y blindar el calendario de una obra que, de completarse según lo previsto, llevará a Mayrit a Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal para finales de 2027.

Una diagonal de 33 kilómetros que une extremos sin pasar por el centro: la Línea 11 transforma la movilidad y el valor de los barrios que toca.

tuneladora Mayrit

Más que movilidad: el impacto económico de la Línea 11

La ampliación de la Línea 11 no es solo una obra de transporte. Detrás de los 739 millones de euros de inversión hay un plan de transformación urbana con un retorno económico que va mucho más allá del ahorro de tiempo. Cuando una ciudad de más de tres millones de habitantes abre un corredor diagonal que evita el centro, se activa un efecto de descentralización que eleva la demanda de vivienda y la actividad comercial en barrios hasta ahora peor comunicados.

La experiencia de otras ampliaciones de Metro en Madrid, como la Línea 2 o la Línea 7, muestra que cada nueva estación revaloriza el suelo en un radio de 500 metros entre un 5% y un 12%, según datos del Colegio de Registradores. Con una ruta que tocará Comillas, Madrid Río, Palos de la Frontera, Atocha y Conde de Casal, el potencial de generación de plusvalías fiscales y actividad privada es muy relevante.

Sin embargo, el éxito del proyecto depende de que se cumplan los plazos. La llegada a Conde de Casal está fijada para finales de 2027, pero cualquier desvío en los ritmos de excavación o en la fabricación de dovelas podría encarecer la factura y generar tensiones políticas. Por ahora, el ritmo de 20 metros diarios y la planta de Noblejas, produciendo seis anillos al día, dan margen para el optimismo. La propia tuneladora es la primera que horada el subsuelo madrileño en 15 años, lo que refleja el tamaño del desafío logístico.

Más allá de los números, la Línea 11 completa va a cambiar los hábitos de movilidad de miles de madrileños. Cruzar la ciudad en 66 minutos sin depender del congestionado anillo central supone una ganancia de productividad que se traslada a la economía real. Si el calendario se mantiene, Madrid habrá ganado una infraestructura que, como ya ocurrió con el Metro Ligero o la ampliación de la Línea 8, consolida la inversión en obra pública como palanca de crecimiento. Pero la verdadera prueba no estará en los metros excavados, sino en si la demanda de viajeros responde a las previsiones cuando los trenes echen a andar.


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