Iberdrola y Endesa son de las principales empresas, junto con Fortum y Centrica, que podrían beneficiarse de la nueva oleada de inversión de energía renovable que está por venir, y sería por el rol clave de la energía nuclear como estabilizador del sistema. De hecho, según sostiene el último informe de Morgan Stanley, Europa añadirá unos 318 GW de nueva capacidad eléctrica entre 2026 y 2030, de los cuales cerca de 309 GW corresponden a energías limpias.
Todo un avance positivo para la electrificación del conteniente pero que debido a su carácter intermitente, da pie a la necesidad de fuentes de generación capaces de aportar estabilidad al sistema, como es el caso de la nuclear.
Iberdrola y Endesa bien posicionadas ante el futuro energético europeo
Ante la entrada de tanta capacidad renovable, a ojos del banco americano, Europa necesita mantener una sólida capacidad nuclear para además de garantizar mas estabilidad, desarrollar cierta independencia de energías externas como el gas.

En este sentido, Morgan Stanley recuerda que desde la guerra de Ucrania y la correspondiente crisis energética de 2022, Europa ha cambiado su visión sobre la energía atómica, pasando de centrase exclusivamente en construir solo un sistema energético renovable a buscar la seguridad de suministro. Esto se debe a que con el bloqueo del gas ruso, el continente se expuso a la escasez de energía del que entonces era el mayor suministrador de energía por molécula de Europa; y por consiguiente a la subida de los precios.
No obstante, a pesar de las altas expectativas en estas tecnologías de capacidad inframarginal, Morgan Stanley tampoco defiende que en los mercados europeos se construyan masivamente centrales nucleares debido a que se enfrentan a altos costes y largos tiempos de desarrollo; sino al mantenimiento y la extensión de la vida útil de las centrales.
Algo que tanto desde Iberdrola como de Endesa se han echo eco de este factor que se está dando en el resto del mundo, más concretamente en Estados Unidos, con la prórroga de hasta 80 años de vida útil para la central hermana de Almaraz: North Anna.
Una realidad que, en el caso español, choca directamente con los planes que tiene el Gobierno con la energía nuclear, que busca su cierre progresivo acorde con los planes del PNIEC. A pesar de que ya desde el banco sostienen que la energía nuclear se haya posicionado como una de las fuentes de generación más fiable dentro del mix español. En este sentido, datos de Foro Nuclear sitúan que la producción atómica pese a solo representar el 5,21% de la potencia instalada de todo el sistema energético español, ha registrado un total de 7.284 horas equivalentes en funcionamiento a plena potencia. Es decir, ha sido la energía más con mayor rendimiento del mix.

Además, Morgan Stanley considera que países con un mix energético apoyado en nuclear, hidráulica y renovables parten de una posición relativamente favorable dentro del nuevo contexto europeo. España aparece precisamente como uno de los sistemas eléctricos con mayor peso de generación infra marginal limpia, lo que podría ayudar a contener la volatilidad de precios eléctricos a largo plazo frente a mercados más dependientes del gas.
En definitiva, Iberdrola y Endesa son de las principales empresas que están especialmente bien posicionadas, acorde con el banco americano para la nueva llegada de energía renovable. No obstante, y pese a los múltiples informes técnicos de expertos este futuro podría nublarse para la compañía de cumplirse con las previsiones del PNIEC, por lo que al menos para las empresas españolas hay aún incertidumbre.




