David Martínez ingresa 97 millones de euros del dividendo extraordinario de Sabadell

El pago de 0,50 euros por acción, fruto de la venta de TSB, refuerza al magnate mexicano como primer accionista del banco. La retribución extraordinaria se abonó este viernes 30 de mayo.

David Martínez, el mayor accionista de Banco Sabadell, ha ingresado 97 millones de euros por el dividendo extraordinario de 0,50 euros por acción que la entidad abonó este viernes 30 de mayo. La cifra, calculada a partir de su participación, refleja el jugoso premio que supone la venta de la filial británica TSB.

El banco catalán, que cerró la desinversión de TSB por 2.700 millones en diciembre de 2025, destinó una parte significativa de esos fondos a retribuir a sus inversores con este pago único. Para Martínez, cuyas posiciones en el capital rondan los 194 millones de títulos según fuentes del mercado, supone un ingreso bruto de 97 millones, una suma que engrosa una cartera ya notable.

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No es la primera vez que el empresario mexicano obtiene beneficios sustanciales de Sabadell. Desde que irrumpió en el accionariado en 2015, ha sabido aprovechar las ampliaciones de capital y los dividendos ordinarios, aunque este paso por caja destaca por su cuantía puntual. Junto a otros grandes institucionales, Martínez encabeza una lista de beneficiados que incluye a BlackRock, Vanguard o Dimensional Fund Advisors.

Un dividendo extraordinario que premia la venta de TSB

El dividendo extraordinario de 0,50 euros por título fue anunciado como parte de la política de reparto de los recursos generados por la venta de TSB, la antigua filial de Lloyds que Sabadell adquirió en 2015 y que le había generado más de un quebradero de cabeza regulatorio. La operación de salida, completada hace seis meses, permitió al banco liberar capital y fortalecer su perfil de riesgo, además de proporcionar liquidez para recompensar a los accionistas.

Tras la venta de TSB Sabadell ha mejorado notablemente su solvencia, y el consejo de administración decidió distribuir aproximadamente 2.700 millones entre sus accionistas, una muestra de confianza en la nueva etapa de la entidad. Para el presidente César González-Bueno, este pago sella el cierre de una etapa compleja y abre espacio para centrarse en el mercado ibérico.

¿Quién es David Martínez, el mayor accionista de Sabadell?

David Martínez Guzmán, nacido en México pero con negocios en medio mundo, es un inversor discreto que controla vehículos como Fintech Advisory. Saltó a la escena financiera española con una fuerte apuesta por Sabadell en los peores momentos de la crisis bancaria, cuando muchos otros fondos rehuían el sector. Desde entonces, su compromiso con la entidad se ha mantenido firme, y se ha convertido en el principal accionista de referencia.

Aunque no ocupa cargos ejecutivos, su influencia es notable. En las juntas generales de accionistas su voto suele ser decisivo, y fuentes internas señalan que mantiene una relación fluida con la alta dirección. Con una participación cercana al 3,6% del capital, es raro el movimiento corporativo que no pase por su escrutinio.

El dividendo, señal de la nueva etapa de Sabadell

El hecho de que Sabadell pueda permitirse un desembolso tan generoso sin debilitar sus ratios dice mucho de la recuperación de la entidad. En los últimos tres años, la cotización del banco ha subido algo más del 40% —un dato que, sumado al dividendo, dibuja un panorama dulce para los que entraron en los momentos bajos.

Creo que Sabadell ha entrado, ahora sí, en una fase de normalidad. Los riesgos financieros de TSB han desaparecido, la morosidad está contenida y el entorno de tipos —aunque a la baja— sigue siendo favorable para la banca comercial. La retribución al accionista, históricamente modesta, gana protagonismo de la mano de un equipo gestor que parece haber encontrado el equilibrio entre prudencia y ambición.

Sin embargo, no conviene dejarse llevar por la euforia. La elevada dependencia del negocio hipotecario español y la competencia en el segmento de pymes son dos nubes que podrían ensombrecer el horizonte. Además, el propio Martínez ha mostrado en otras ocasiones un apetito diversificador que lo ha llevado a vender paquetes significativos de acciones cuando el precio le parecía atractivo.

La pregunta que flota en el mercado es si este dividendo extraordinario será un hecho aislado o el inicio de una política más generosa. Por ahora, Sabadell promete mantener un dividendo ordinario creciente, pero sin comprometerse a nuevas distribuciones extraordinarias. Lo que sí está claro es que David Martínez ya ha cobrado, y con creces.

Los 97 millones de Martínez no son solo un premio: son el resumen de una apuesta a largo plazo en el banco español más castigado por sus aventuras internacionales.

Mientras el resto de accionistas minoritarios celebran su parte proporcional, el mexicano refuerza su posición como primer inversor y recuerda que la paciencia —y una chequera bien nutrida— puede ser el mejor fondo de cobertura. Veremos si en la próxima junta de 2027 su influencia se traduce en nuevas decisiones estratégicas, o si solo se limita a embolsarse el cheque.


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