Canarias dispone de suelo urbano para 125.000 viviendas y aliviará la presión de precios, según un informe

El Observatorio Canario de la Vivienda contabiliza 41.814 terrenos que suman capacidad para 125.024 viviendas en suelo urbano consolidado. La burocracia, los costes de construcción y la falta de infraestructuras siguen siendo los principales frenos para aliviar la tensión del mer

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? El Observatorio Canario de la Vivienda (Obvia) ha localizado suelo urbano consolidado suficiente para levantar 125.000 viviendas en las islas, sin necesidad de reclasificar nuevos terrenos.
  • ¿Quién está detrás? La empresa pública Viviendas Sociales e Infraestructuras de Canarias (Visocan), que impulsa el observatorio y ha elaborado el informe.
  • ¿Qué impacto tiene? La capacidad teórica aliviaría la presión de precios, pero los trámites administrativos, los costes de construcción y la falta de infraestructuras retrasan la materialización de las promociones a corto plazo.

Canarias dispone de suelo urbano suficiente para construir 125.000 viviendas, según un informe del Observatorio Canario de la Vivienda (Obvia) hecho público este jueves. La capacidad, distribuida en 41.814 terrenos, permitiría atender la demanda acumulada en el archipiélago sin necesidad de modificar el planeamiento urbanístico.

El análisis, elaborado por Visocan, cifra en 125.024 las unidades potenciales en suelo urbano consolidado. Tenerife lidera el reparto con 51.651 viviendas (el 41,3% del total), seguida de Gran Canaria con 45.022 (36%). A continuación se sitúan Lanzarote (10.903 unidades, 8,7%), Fuerteventura (8.983, 7,2%), La Palma (5.537, 4,4%), La Gomera (1.622, 1,3%) y El Hierro (1.306, el 1% restante).

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Por qué el suelo no basta: los tres cuellos de botella que frenan la construcción

Visocan advierte de que la mera existencia de terrenos no garantiza que las grúas se pongan en marcha. La lentitud de los trámites administrativos, las dificultades vinculadas al planeamiento y la carencia de infraestructuras básicas en determinados ámbitos alargan los plazos de desarrollo de forma recurrente. De hecho, el informe reconoce que estas circunstancias retrasan la transformación del suelo en obra nueva.

Otro factor relevante es el incremento de los costes de construcción, que ha tensionado la viabilidad de muchas promociones en los últimos dos años. Aunque el ritmo de edificación se ha acelerado desde 2023, el observatorio lo califica de «estructuralmente bajo» en comparación con los niveles previos a la crisis financiera, lo que evidencia que Canarias construye menos de lo que absorbería su mercado.

Además, la capacidad operativa de las administraciones públicas tampoco está a la altura de la demanda. Las plantillas encargadas de la tramitación de licencias no han crecido al mismo ritmo que los expedientes, lo que genera un embudo que alarga las esperas varios meses.

La materialización de las 125.000 viviendas potenciales depende de desatascar los trámites y de abaratar los costes de construcción, dos palancas que ni la administración autonómica ni el sector privado han logrado activar hasta ahora.

La Ficha del Inversor

La cifra de 125.000 viviendas sobre suelo urbano consolidado equivale a más del doble de las viviendas visadas en toda Canarias en el último año. Pese a que la demanda sigue creciendo —impulsada por el crecimiento poblacional y el atractivo turístico—, el mercado sigue sin capacidad de respuesta inmediata.

Métrica clave: con un yield bruto medio en alquiler residencial que ronda el 5,5% en las capitales canarias, según estimaciones de mercado, la rentabilidad potencial para promotores es atractiva. Sin embargo, los sobrecostes y la burocracia elevan el riesgo y dilatan el retorno de la inversión. Tendencia a 6 meses: no cabe esperar un alivio relevante de los precios antes de que termine 2026. La administración canaria ha anunciado agilización de licencias, pero los efectos tardarán en notarse. Perfil recomendado: los inversores minoristas que busquen entrada en el mercado de alquiler en Canarias deberían centrar su atención en Tenerife y Gran Canaria, que concentran el 77% del suelo disponible y donde la demanda es más previsible. Las zonas menos masificadas de La Palma o El Hierro presentan oportunidades para proyectos más reposados, pero con menor volumen de negocio.

La lectura a medio plazo es la de un mercado donde el suelo no es el factor limitante, sino la capacidad de ejecución. La administración canaria debe resolver las ineficiencias burocráticas antes de que el suelo se convierta en una promesa sin efecto real sobre el bolsillo de los ciudadanos. La próxima actualización del Observatorio Canario de la Vivienda, prevista para el otoño, será la primera prueba para comprobar cuánto han avanzado los plazos de tramitación y si la construcción se acelera de verdad.


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