Bank of America pilotará la OPV de Grifols en EE.UU. con la vista puesta en 2027

La valoración de Biopharma entre 17.000 y 20.000 millones supone una ratio de hasta 13 veces el ebitda, considerada exigente por la banca de inversión. Con la venta de un 20% de la filial, la compañía ingresaría unos 4.000 millones, la mitad de su deuda financiera neta.

Grifols ha fichado a Bank of America como banco de cabecera para pilotar la salida a bolsa de su división de plasma en Estados Unidos, una operación que se perfila con horizonte 2027 y que valora la filial Biopharma entre 17.000 y 20.000 millones de euros. La compañía que dirige Nacho Abia busca reducir a la mitad su deuda financiera neta, anclada en 7.924 millones a marzo de 2026, y colocar al menos un 20% del negocio entre inversores americanos.

Bank of America lidera la selección de bancos para la OPV

Según fuentes financieras, la entidad que encabeza en España Joaquín Arenas ejerce ya como coordinador de facto de la OPV, aunque no hay contratos firmados. El proceso de selección de bancos sigue abierto y nombres como JP Morgan, Citi, Goldman Sachs y el Santander suenan con fuerza para acompañar la colocación, heredando la cercanía que han mantenido con Grifols en sus últimas refinanciaciones.

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La operación no será inminente. El perímetro de la filial aún debe definirse y falta por contratar a toda la cúpula ejecutiva de la futura cotizada, que contará con consejo propio, equipo directivo y gobierno corporativo independiente. “La posibilidad de una OPV en Wall Street era una opción desde hace tiempo, y ahora queda por hacer todo el trabajo duro”, explica un banquero de inversión.

La compañía comunicó el 24 de marzo a la CNMV el estudio de la transacción y, al día siguiente, lanzó una refinanciación por 3.000 millones de euros a siete años que despejó por completo los vencimientos de deuda hasta 2028. La acción de Grifols acumula una subida del 10% desde aquel anuncio, aunque su capitalización actual —unos 6.000 millones— sigue lejos de los máximos de 2020.

Una valoración exigente y el gran objetivo: reducir la deuda

El nudo de la operación está en el precio. La horquilla de 17.000 a 20.000 millones de euros implica una ratio de hasta 13 veces el ebitda del negocio de plasma, que en 2025 generó 1.746 millones de euros. Varias fuentes de banca de inversión califican esa tasación de “exigente”, pero reconocen que la rentabilidad del segmento —margen ebitda del 27%— puede justificarla ante un mercado americano ávido de historias puras de plasma.

Biopharma absorbe el 86% de la facturación total de Grifols; Diagnóstico representa el 9%, Bio Supplies el 2% y otros negocios el 3% restante. Desgajar la división estrella permitiría a la matriz centrar los recursos en la actividad más rentable y, sobre todo, atacar la deuda. La venta de una participación minoritaria del 20% supondría la entrada de de unos 4.000 millones de euros, cuantía equivalente a la mitad del pasivo financiero neto declarado al cierre de marzo.

salida a bolsa Grifols EE.UU.

La operación ha despertado algunas suspicacias entre accionistas de la matriz y círculos próximos a organismos que buscan evitar que la Bolsa española pierda atractivo. Grifols ha defendido Wall Street como el ecosistema adecuado para una compañía que se beneficiaría de mayor agilidad para competir y crecer en el negocio del plasma, aprovechando además la base inversora que ya tiene gracias a las acciones B emitidas en la compra de Talecris hace 15 años.

La rentabilidad del plasma y las suspicacias locales

El traslado del centro de gravedad bursátil a Estados Unidos cala en un sector donde los grandes rivales —CSL Behring o Takeda con su filial Shire— ya operan como referentes globales. Grifols justificó en el comunicado remitido a la CNMV que la eventual cotizada sería “la primera y única compañía que no dependería del plasma, la fabricación ni del suministro procedentes de fuera de Estados Unidos”, un argumento de soberanía sanitaria que conecta con la política industrial de Washington.

Convencer al mercado de una valoración de 13 veces ebitda es el auténtico test de fuego para la OPV, más allá del banco que lidere el proceso.

El calendario, en todo caso, está lejos de cerrarse. La definición del perímetro, el reclutamiento del equipo gestor y la negociación del consejo añadirán meses al expediente, lo que aleja la colocación de 2026. Bank of America, mientras tanto, afianza su papel de asesor de referencia, pero la batalla por las comisiones no ha hecho más que empezar.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La contratación formal de los bancos y la designación del equipo directivo de Biopharma, que despejarán el camino hacia la OPV en 2027.
  • Reacción del valor: El mercado ya descuenta parte de la operación con un alza del 10%; si la valoración final se sitúa en el rango alto, la acción podría tener recorrido adicional.
  • Precedente sectorial: Las colocaciones de empresas puras de plasma en EE. UU. se han movido en múltiplos de 10-12 veces ebitda; superar esa banda exige convencer de un crecimiento estructural.

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