El Ibex 35 coquetea con los 18.400 puntos y pone el punto de mira en su récord absoluto de 18.537, impulsado por el desplome del petróleo y la renovada esperanza de un alto el fuego en el estrecho de Ormuz. La referencia energética, el Brent, se deja más de un 4% en la sesión y alivia de golpe los costes operativos de aerolíneas y hoteleras, dos sectores de enorme peso en el índice español.
La sesión de este 27 de mayo ha arrancado con tono mixto pero ha ido de menos a más. Los valores tecnológicos estadounidenses, que durante la madrugada volvían a marcar récords en Wall Street, contagiaron el optimismo al arranque europeo. Sin embargo, el catalizador decisivo ha sido el factor Ormuz.
El factor Ormuz y el desplome del crudo
El estrecho de Ormuz es el cuello de botella del 20% del tráfico mundial de crudo. En las últimas semanas, las tensiones en la zona habían encarecido el barril hasta situarlo por encima de los 90 dólares. La posibilidad de un cese de hostilidades y de una reapertura segura del paso marítimo ha provocado una venta masiva de futuros de petróleo. El Brent cae con fuerza, y esa corrección se traslada directamente a las cuentas de resultados de las compañías que más gastan en carburante.
IAG, Meliá y Aena son las primeras beneficiadas. La aerolínea que agrupa a Iberia y Vueling avanza cerca del 2%, mientras que la hotelera presidida por Gabriel Escarrer suma más de un 2,5%. El gestor aeroportuario, por su parte, se apunta un 1,8% en una jornada en en la que el alivio energético es el gran titular.
El impacto de la caída del crudo se extiende como una mancha de aceite sobre todo el parqué madrileño. Los valores del sector turístico y de transporte copan las posiciones de cabeza, pero la corriente de fondo también impulsa a otras compañías con alta sensibilidad al coste energético, como las del sector textil y la distribución.
El mercado compra el rumor de la paz, pero la historia reciente demuestra que los conflictos en Oriente Medio se encienden con la misma rapidez con la que se apagan.
Inditex y Puig tiran del carro; Naturgy y Sabadell frenan
Inditex y Puig lideran los avances entre los grandes valores. La dueña de Zara se anota un 0,5% y el grupo de perfumería suma un porcentaje similar, beneficiadas por la caída de los costes energéticos en transporte y logística. La sesión evidencia un trasvase de inversión hacia empresas ligadas al consumo discrecional y al turismo, que se convierten en las grandes apuestas del día.
En el lado negativo, Naturgy cede un 0,8% mientras los inversores digieren su nuevo plan estratégico presentado ayer, y Banco Sabadell cae un 1,3% al descontar el dividendo. Este efecto ex dividendo resta medio punto al índice, pero no impide que el Ibex aguante en positivo con solidez. Otros bancos como BBVA y Santander se muestran planos, limitados por la debilidad de los márgenes en un entorno de tipos aún altos.

Una remontada vulnerable: riesgos y oportunidades
La euforia de hoy tiene pies de barro. La experiencia acumulada en conflictos similares —el propio Ormuz en 2019, la crisis del petróleo de 2008 o el desplome del crudo en 2015— enseña que las distensiones geopolíticas son tan volátiles como el propio barril. Basta un solo incidente, una declaración fuera de tono o un buque detenido para que la prima de riesgo vuelva a inflar el precio del combustible.
Creo que el mercado está comprando el rumor con demasiada convicción. El Ibex 35 lleva semanas oscilando entre los 17.800 y los 18.200 puntos, y la incapacidad de consolidar por encima de los 18.400 ha sido la tónica desde el pasado mes de abril. La estructura actual, con un peso desproporcionado de turismo (hoteles, aerolíneas) y banca, hace que el índice sea especialmente sensible a los vaivenes del petróleo y a las decisiones del BCE.
Si la reapertura de Ormuz se oficializa y los cargueros vuelven a cruzar sin escolta, es probable que el Ibex supere el récord histórico y se encamine hacia los 19.000 puntos antes del verano. Si, por el contrario, las negociaciones naufragan en los próximos días, la corrección puede ser rápida y devolver al selectivo a la zona de los 17.000 enteros. El inversor particular haría bien en no dejarse llevar por el optimismo de una sola sesión.
Mientras tanto, los futuros del petróleo cotizan a la baja y las aerolíneas llenan sus depósitos con combustible más barato. Cosas que pasan en 2026.




