La IA elimina el 25% del empleo junior en el sector digital en España en solo dos años

El informe de Mobile World Capital Barcelona cifra en un 26% la caída de ofertas junior en el hub catalán, un descenso que se replica a escala nacional. La demanda de perfiles sénior y de IA se dispara mientras el sector reclama políticas públicas para evitar el colapso de la can

La inteligencia artificial ya no es una promesa para el mercado laboral digital en España: es un agente de destrucción de empleo junior. En apenas dos años, uno de cada cuatro puestos de entrada ha desaparecido, según el último informe de Mobile World Capital Barcelona que analiza el ecosistema catalán —termómetro del conjunto del país— y que revela un desplome del 26% en las ofertas júnior entre 2023 y 2025. La lectura de los datos, extrapolada al ámbito nacional, sitúa la pérdida en torno al 25%. La cantera de talento tecnológico se resiente y el sector digital enciende las alarmas.

Claves de la operación

  • La IA automatiza la escritura de código y las funciones de entrada, reduciendo la necesidad de juniors. Las ofertas para perfiles sin experiencia cayeron de 1.448 a 1.058 en Barcelona, y la tendencia se replica en Madrid, Valencia y Bilbao, donde las consultoras tecnológicas han frenado la contratación de recién titulados.
  • La demanda de especialistas sénior y de IA se dispara un 22% y un 27%, respectivamente. Mientras los puestos de entrada se evaporan, los perfiles con experiencia media y alta ganan peso, y las ofertas para expertos en inteligencia artificial pasaron de 850 a 1.079 en solo un año.
  • El salario medio del sector sube un 5% hasta los 51.000 euros, pero la brecha con los perfiles de IA y ciberseguridad supera los 60.000 euros. El encarecimiento del talento amenaza la competitividad de las startups y consultoras locales frente a las multinacionales con hubs en España.

El embudo del talento: sin juniors no habrá seniors

El informe, presentado por Jordi Arrufí, constata una correlación directa entre la irrupción de la IA generativa y la caída de las ofertas junior. “La IA automatiza funciones y es capaz de crear código desde cero. Esto ha reducido la necesidad de contratar personal joven”, explicó el autor. Las empresas, cada vez más tecnificadas, exigen especialistas desde el primer día, lo que está convirtiendo la formación de nuevos profesionales en un cuello de botella que preocupa a todo el sector.

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Los datos son elocuentes: el empleo digital en Barcelona creció un 4,85% en 2025, hasta los 135.890 trabajadores, pero ese crecimiento se concentra en los niveles medio y sénior. Las ofertas para perfiles con experiencia media subieron un 22% (29.698 puestos) y las de sénior un 15% (6.624), mientras los anuncios para juniors se desplomaban. La paradoja es evidente: se necesitan más especialistas, pero se contrata menos cantera.

Las startups y consultoras tecnológicas lideraron la creación de empleo, mientras las multinacionales con hubs digitales frenaron la contratación un -5%. Sin embargo, en términos absolutos, grandes compañías como Aubay, Amaris, Allianz, NTT Data o el Barcelona Supercomputing Center siguieron tirando de la demanda. El perfil del trabajador digital se ha internacionalizado: uno de cada tres procede de fuera de la ciudad —Londres, Lisboa, Buenos Aires o São Paulo—, y la presencia femenina apenas alcanza el 33%, un porcentaje estancado que refleja la lentitud en la paridad de género.

La presión sobre la cantera no es solo un problema de oferta y demanda. La ratio de tensión en el sector digital es de 14 candidatos por oferta, muy por debajo de la media nacional de 60, lo que indica un mercado con escasez crónica de perfiles ajustados a las necesidades empresariales. Si a esto se suma la desaparición de las posiciones de entrada, el riesgo de descapitalización técnica a medio plazo es real.

La automatización no solo sustituye tareas repetitivas; está cerrando la puerta de entrada a toda una generación de profesionales tecnológicos.

La paradoja: suben los salarios y faltan especialistas en IA

Los salarios del sector digital crecieron un 5% en 2025, hasta alcanzar los 51.000 euros anuales de media. Pero la dispersión es enorme: los perfiles de ciberseguridad, inteligencia artificial y cloud cobran en torno a 60.000 euros, muy por encima de los desarrolladores web o de aplicaciones, que siguen siendo los más demandados en volumen. La brecha salarial entre un junior recién incorporado y un especialista en IA se ensancha, encareciendo los costes laborales de las empresas tecnológicas más pequeñas.

A pesar de que el número de ofertas específicas de IA casi se ha duplicado —de 850 a 1.079 en un año—, la tecnología aún no figura entre los perfiles más demandados. Los puestos de desarrollador web, de aplicaciones, cloud, CRM y Agile copan la mayor parte de las vacantes. Sin embargo, la tendencia apunta a que en dos o tres años la IA se convierta en el perfil estrella, lo que agravará el desajuste entre oferta y demanda de talento joven.

Arrufí reconoce la contradicción: “Observamos que el mercado laboral se ha tecnificado y se ha vuelto más complejo. Hay que emplear a juniors para disponer de seniors”. Las empresas, sin embargo, priorizan la productividad inmediata y externalizan o automatizan las tareas de menor valor añadido. La pregunta que sobrevuela el informe es si el sistema formativo español —universidades, FP y bootcamps— está preparado para acelerar la especialización sin sacrificar la base.

España, ante el riesgo de perder su cantera de talento digital

El sector digital español se ha convertido en los últimos años en un vector de crecimiento económico y en un polo de atracción de inversión extranjera. Tras el alud inversor postpandemia, el empleo tecnológico se estabilizó, pero ahora la IA amenaza con redibujar el mapa laboral. Grandes cotizadas del IBEX 35 como Telefónica, Indra o Amadeus dependen de una rotación constante de talento joven para mantener sus plantillas de ingeniería y desarrollo. Si la cantera se seca, la dependencia del talento internacional se acentuará, con el consiguiente encarecimiento y pérdida de control sobre el conocimiento.

El reto no es solo empresarial. La administración pública, las universidades y los centros de formación profesional deben articular una respuesta coordinada. El informe emplaza al sector público a buscar soluciones, desde incentivos a la contratación de perfiles junior hasta la actualización de los currículos formativos. Sin una intervención decidida, el embudo actual puede convertirse en un tapón estructural que frene la digitalización de la economía española.

Mientras tanto, el mercado sigue su curso: las consultoras tecnológicas y las startups catalanas mantienen la contratación de perfiles experimentados, y los salarios siguen al alza. El próximo termómetro será el cierre del ejercicio 2026. Si la tendencia se confirma, la pérdida del 25% de empleo junior no será un dato coyuntural, sino el inicio de una reconfiguración profunda del mercado laboral tecnológico en España.

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