El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ha seleccionado provisionalmente 149 proyectos de repotenciación eólica e hidroeléctrica en 16 comunidades autónomas. La asignación total de ayudas asciende a 512 millones de euros, procedentes del programa Repotenciación Circular, financiado con fondos del Plan de Recuperación.
La resolución, publicada este 26 de mayo, abre ahora un periodo de alegaciones antes de la adjudicación definitiva. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) confía en que las obras comiencen antes de que termine 2026, con el objetivo de tener los primeros aerogeneradores y turbinas renovados operativos en 2027.
149 proyectos en 16 comunidades: el desglose de las ayudas
Según los datos provisionales, la convocatoria ha tenido una acogida masiva. Fuentes del IDAE indican que se presentaron más de 200 solicitudes, lo que deja un ratio de aprobación provisional por encima del 70%. Las comunidades con mayor número de iniciativas seleccionadas son Castilla y León, Galicia y Aragón, aunque también tienen un peso relevante Andalucía, Castilla-La Mancha y Cataluña.
La distribución exacta por autonomías no se conocerá hasta la resolución definitiva, pero los 512 millones se reparten en dos líneas principales: repotenciación de parques eólicos antiguos y modernización de centrales hidroeléctricas. La primera se lleva la parte del león, con más del 70% del presupuesto.
El programa exige que los proyectos sustituyan equipos con más de 15 años de antigüedad y demuestren una mejora de, al menos, el 10% en la producción energética o una reducción significativa del impacto ambiental. Los beneficiarios son, en su mayoría, grandes utilitys y fondos de infraestructuras, aunque también hay espacio para pymes y cooperativas energéticas.
Qué implica la repotenciación eólica y la modernización hidráulica
La repotenciación eólica consiste en sustituir aerogeneradores viejos por máquinas más altas, con palas más largas y potencias unitarias que pueden triplicar las originales. Esto permite duplicar la generación en el mismo emplazamiento sin ocupar nuevos terrenos, un argumento clave en regiones con saturación de solicitudes de parques.
En la práctica, un parque de 20 MW con 20 aerogeneradores de hace dos décadas puede convertirse en uno de 50 MW con solo cinco o seis máquinas modernas. Menos ruido, menos afección a la avifauna y mayor eficiencia. Además, se aprovechan las infraestructuras eléctricas existentes, lo que acorta los plazos de conexión a red.
En el caso de la modernización hidroeléctrica, las ayudas se centran en digitalizar turbinas, mejorar los sistemas de control y, en algunos casos, instalar minicentrales que aprovechen caudales ecológicos. El objetivo es alargar la vida útil de centrales que, en muchos casos, superan los 50 años y necesitan una puesta a punto para seguir siendo rentables y seguras.

Tanto la repotenciación como la modernización encajan en la filosofía de economía circular que promueve Bruselas. Reducen la necesidad de nuevas materias primas, disminuyen los residuos de desmantelamiento y mejoran la aceptación social de las renovables al no colonizar nuevo territorio.
España se enfrenta a un parque eólico que envejece: sin repotenciación, más de 15 GW podrían perder rentabilidad en la próxima década.
Análisis: ¿acelera este programa la transformación del mix renovable?
Vista la alta demanda, la convocatoria del IDAE demuestra que el sector tiene apetito por modernizarse. Sin embargo, 512 millones son un primer paso, no la solución definitiva. Según estimaciones de la patronal eólica, solo en eólica habría potencial de repotenciación para más de 10.000 MW, una cifra que requeriría inversiones diez veces superiores a las ahora concedidas.
Creo que el verdadero cuello de botella no está en las ayudas a fondo perdido, sino en la tramitación administrativa. Muchos de los 149 proyectos seleccionados todavía necesitan obtener las autorizaciones ambientales y de conexión actualizadas, un proceso que puede alargarse entre 12 y 18 meses incluso cuando el emplazamiento ya está en operación. Si la burocracia no acompaña, corremos el riesgo de que estas ayudas de Bruselas caduquen sin haberse ejecutado.
Por otro lado, la modernización hidroeléctrica llega en un momento delicado. El cambio climático reduce los caudales en muchas cuencas y la Directiva Marco del Agua impone restricciones crecientes. Invertir ahora en digitalizar turbinas puede ser una forma inteligente de adaptar las centrales a un régimen hidrológico más errático, pero las cuentas no salen si las horas de funcionamiento se desploman.
Aun así, el programa Repotenciación Circular es una buena noticia editorial. Por primera vez, se prima la renovación del parque existente frente a la construcción de nuevos macroparques, en línea con lo que llevamos años reclamando desde esta sección. La clave estará en la ejecución: cuántos de esos 149 proyectos llegan realmente a la fase de obra y cuántos se quedan en el cajón de las buenas intenciones.




