
El Congreso ha dado luz verde a a la proposición de ley que abre la pasarela al RETA para los mutualistas alternativos, aunque el texto que irá el próximo 10 de junio al Pleno excluye a unos 47.000 autónomos que ya tienen reconocido el período mínimo de cotización para acceder a una pensión pública. La Comisión de Trabajo aprobó el dictamen este martes con las abstenciones de PP, Vox y Junts, y ahora solo falta la ratificación definitiva en el Pleno para que la reforma siga su curso hacia el Senado.
La medida, que lleva dos años sobre la mesa desde que el Ministerio de Seguridad Social la anunció, pretende que todos los profesionales que hoy cotizan a través de sus colegios profesionales puedan trasladarse voluntariamente al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. El objetivo es que sus aportaciones a las mutualidades cuenten para la pensión de jubilación en el sistema público, pero el diseño final ha dejado en el camino a colectivos enteros que reclamaban un acceso más amplio.
Según los datos que maneja el Congreso, hay cerca de 100.000 mutualistas alternativos que podrían pedir el traslado. Sin embargo, la proposición de ley veta expresamente a quienes ya tengan reconocido el período mínimo de cotización para causar pensión de jubilación en el sistema de Seguridad Social. Ese es el principal candado que deja fuera a los aproximadamente 47.000 profesionales citados en las enmiendas rechazadas por el Gobierno.
El coeficiente de conversión fijado es del 0,77: por cada euro aportado a la mutualidad, se computa un período de cotización proporcionalmente inferior al año natural. La excepción son los mayores de 55 años a 31 de diciembre de 2025, a quienes se les aplica la regla del uno por uno para que cada mes cotizado en la mutualidad equivalga a un mes en el RETA. El texto también exige no ser pensionista —salvo pensiones de viudedad— y fija el 1 de enero de 2028 como fecha en la que desaparecerá definitivamente el sistema de mutualidades alternativas, con la obligatoriedad de darse de alta en el RETA para cualquier profesional.
Desde el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) han insistido en que «la pasarela al RETA debe ser económicamente viable, técnicamente rigurosa y respetuosa con el equilibrio financiero de la Seguridad Social», pero añaden que la equidad y la seguridad jurídica brillan por su ausencia. La entidad recuerda que se vetaron enmiendas para incorporar a quienes ya cumplen los requisitos mínimos de pensión o para mantener la opción de seguir cotizando a la mutualidad de forma paralela al sistema público más allá de 2028.
Se rechazaron también otras propuestas que buscaban mantener el sistema de alternatividad, permitir a los jubilados acogerse a la pasarela o fijar plazos concretos para el desarrollo reglamentario de la transferencia de fondos. El texto que llega al Pleno es, en buena medida, el esqueleto que diseñó el Ministerio de Seguridad Social con pocas modificaciones de calado.
El Gobierno ha optado por no dejar entrar a quienes ya tienen garantizada una pensión pública, pero eso crea un agravio comparativo que los colegios profesionales ya han empezado a denunciar.
El próximo 10 de junio, si el Pleno del Congreso confirma el dictamen, la proposición pasará al Senado antes de publicarse en el BOE. Aunque la entrada en vigor de la pasarela se producirá de forma escalonada, con la desaparición del mutualismo alternativo prevista para 2028, un informe de evaluación vinculante previsto para finales de 2027 podría revisar esa fecha.
El diseño de la pasarela no es casual: la Seguridad Social quiere integrar a los profesionales sin que suponga una carga financiera insostenible. Pero la exclusión de quienes ya tienen derecho a una pensión mínima deja un mapa con dos tipos de mutualistas: los que podrán trasvasar sus fondos y los que se quedarán con lo puesto. Para estos últimos, la ley actual no ofrece alternativa: seguirán percibiendo lo acumulado en su mutualidad sin que sus cotizaciones cuenten en el sistema público.
La reforma llega en un momento en el que muchas mutualidades profesionales temen por su viabilidad. La prohibición de operar en alternatividad a partir de 2028 supone un golpe duro para entidades que han gestionado durante décadas las contingencias de miles de profesionales liberales. Los colegios, de momento, apelan al diálogo y a la posibilidad de que el reglamento que desarrolle la pasarela corrija algunas de las exclusiones que el Congreso parece haber cerrado ya.
Guía rápida: lo que debes saber si eres mutualista
- 📅 Plazos: Votación en el Pleno del Congreso el 10 de junio de 2026. Si se aprueba, la ley permitirá solicitar el traslado al RETA, y el mutualismo alternativo desaparecerá el 1 de enero de 2028.
- ✅ Requisitos clave: Ser mutualista alternativo, no tener reconocido el período mínimo de cotización para la pensión de jubilación en el sistema público, y no ser pensionista salvo de viudedad.
- 🌐 Dónde informarse: La Seguridad Social y los colegios profesionales irán detallando el procedimiento. Aún no está abierto el trámite de solicitud.
- 💰 Importe: Sin coste directo. Los fondos acumulados se convertirán en períodos cotizados según un coeficiente del 0,77 (0,80 para mayores de 55 años).
- ⚠️ Error a evitar: Creer que el traslado es automático o que ya se puede pedir. Habrá que esperar a la publicación en el BOE y al desarrollo reglamentario.




